«La paz esencial»

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18 abril 2006
«La paz»
18 abril 2006

¡Que difícil resulta hoy día vivir en paz con los otros y tener paz en el corazón! Las mujeres hacemos tantas cosas, que nos estresamos al fin y a veces perdemos la paz y el bienestar de nuestra propia vida. Nos sentimos atribuladas y desorientadas, ¿cómo podemos encontrar paz y descanso para nuestro ser?

Todos necesitamos paz en nuestras vidas. Necesitamos encontrar un lugar tranquilo donde descansar y reponer energías perdidas, tiempo para reflexionar y encontrarnos con nosotras mismas, poner los pensamientos en orden y decidir continuar porque la vida sigue.

Pero en este mundo atribulado con guerras, terrorismo e inseguridad, ¿cómo podemos encontrar verdadera paz? Cuando Jesús, el Hijo de Dios estuvo aquí en la tierra, a menudo habló acerca de la paz. Antes que fuera crucificado El habló a sus discípulos advirtiéndoles lo que le sucedería. Les habló de su muerte en la cruz, de su resurrección y su retorno al cielo para estar con Su Padre. El les dijo que si creían en El podrían tener una nueva vida. Se les presentó como el camino, la verdad y la vida al cielo y a la presencia de Su Padre Dios. Luego añadió: “Voy a dejarles un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que les doy no es como la paz que este mundo da. Por tanto no se turben ni tengan miedo (Juan 14:27)

¿Qué quiso decir Jesús con esto? Creo que se refería a la paz máxima, una paz que permanece en nuestras mentes y corazones, no importando que esté sucediendo a nuestro alrededor…porque es la paz que proviene de conocerlo a El y confiarle nuestra vida presente y futura. La paz que ofrece el mundo es aquella en que hay ausencia de conflictos y guerras. Pero la que tenemos en Jesús permanecerá con nosotros en cualquier circunstancia. Con esta paz no necesitamos preocuparnos acerca del pasado, ni estar ansiosos por el presente y no sentir temor por el futuro.

La verdadera paz es la que experimentamos por nosotros mismos en nuestros corazones al creer y recibir a Cristo en nuestra vida. La Biblia nos dice en Filipenses 4:7 “Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Tenemos que tener compañerismo con Jesús y vivir bajo su cuidado si queremos disfrutar de Su paz en nosotras aún en los momentos más difíciles.

La paz con Dios produce una sensación de bienestar y confianza y nos da el deseo de seguir adelante a pesar de las duras pruebas que nos acosan. Si te sientes mal, desanimada y son fuerzas pídele a Dios que sane tu corazón y tu mente de toda duda e inquietud que agobia tu espíritu y que Su paz guarde tu corazón y tus pensamientos positivamente así como El lo promete.

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