«Tu corona»

Si a servir has sido llamado
Y la sed de dar no te abandona, ¡No le llames tu cruz cuando te duela, Llámale tu corona!¡Si en nombre de Dios tierno te inclinas
A secar lágrimas y curar heridas,
No dejes que el dolor calle tu canto,
Cante alto tu vida!
Y cuando te sientas agotado
Y te pese el alma con tristeza,
Renuévate al pensar que no estás solo,
¡Cristo es tu fortaleza!
Y en ese retacito azul del mundo
A donde tocas el dolor humano,
Dios ha querido que seas tú sus ojos;
Tú, sus pies y sus manos.
¡Entonces, si a servir has sido llamado
Y la sed de dar no te abandona,
No le llames tu cruz cuando te duela,
Llámale tu corona!

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