Ejercicios

Diana nos cuenta que trabaja mucho, ella es secretaria y tiene su esposo y tres hijos pequeños. Cada día llega de su trabajo para preparar la cena, bañar a sus hijos, arreglar la casa y luego cae exhausta en su cama para dormir unas horas. Diana sabe que debe hacer ejercicios porque es bueno y necesario para la salud, para su estrés y cansancio. Ella nos pregunta, ¿cómo haría para apartar un tiempo en este horario tan ajustado?

¿Qué le podemos aconsejar a Diana, una mujer tan ocupada como muchas de nosotras? Ella podría comenzar a hacer ejercicios dentro de su rutina diaria. ¿Cómo?, cada día tomas el ómnibus para ir a trabajar, ¿no es así?, deberías salir cinco o diez minutos antes de lo acostumbrado y bajar algunas paradas antes. Comienzas así a caminar cada día cinco o diez cuadras para llegar en hora a tu empresa o fábrica. Si en tu trabajo hay ascensor, no lo uses, sube y baja por las escaleras. En el descanso del mediodía puedes aprovechar unos minutos más para caminar hasta un lugar y volver; no te quedes sentada. Quizá no te parezca ideal pero mejor que nada es y así comienzas con una buena costumbre.

Hacer ejercicios con una amiga o con un miembro de la familia te ayudará a que los minutos pasen más rápido y lo harás con más gusto. A nuestra amiga Diana le parece muy importante estar con su familia. Ella puede animar a toda su familia a realizar una actividad física al atardecer cuando regresa del trabajo o los fines de semana, aunque fuese solo por media o una hora.

Hacer ejercicios nos ayuda en muchas maneras. Fortalece los huesos, baja el colesterol, baja la presión sanguínea y fortalece el corazón y los otros músculos. El ejercicio puede reducir los riesgos de varios tipos de cáncer. Te permite bajar de peso quemando calorías y reduciendo las grasas. Los músculos queman calorías más eficientemente que la grasa.

Nunca es demasiado tarde para comenzar a incrementar tus ejercicios. Comienza de a poco. El primer paso es hacer algún ejercicio aeróbico cada día. Los ejercicios aeróbicos son esa clase de actividad que aumentan tu coeficiente del corazón y respiratorio. Tu respiración no debería ser tan difícil que no pudieras conversar cómodamente. Andar en bicicleta, escalar alturas o caminar, nadar o saltar son buenas opciones.

Puedes encontrar maneras de hacer ejercicios en tu rutina diaria. Descúbrelas, estoy segura que las encontrarás. Las necesitas por el bien de tu salud física y mental. Comienza lentamente y con el tiempo debes llegar a los treinta o cuarenta minutos de actividad física la mayoría de los días. Hay otras actividades que no son aeróbicas pero tienen beneficios para tu salud también.

Si tienes cualquier situación especial en tu salud, debes consultar a tu médico antes de comenzar con cualquier programa de ejercicios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.