El arte de la amistad

Leí una vez que el amor debe ser aprendido, una y otra vez. Nunca llegas al final. Pero el odio por el contrario, no necesita instrucción, solo ser provocado.
¿Qué tiene que ver esto con la amistad? Bien, ¿has querido saber alguna vez por qué algunas personas tienen muchos amigos? ¿Será porque hay algo atractivo en ellos?, no me refiero a su apariencia externa. Estoy hablando acerca de su personalidad.
Las personas que tienen muchos amigos es porque participan abiertamente con otros. Permiten que otros vean lo que hay realmente en sus corazones.

Hay que trabajar para ser un amigo. Las cosas no se dan por si solas. Hay que cultivar y regar esa amistad. Así como hacemos con una planta o un árbol para que llegue a dar flores y frutos. Y cuantos mejores frutos deseamos tener, más debemos cuidarle.

Pensemos un momento acerca de este tema de cultivar. Cuando colocamos una semilla en la tierra, no pretendemos que al otro día ya se vean los brotes verdes asomados de la tierra. ¿No es así? Tú la riegas y esperas. Así como la planta necesita tiempo para crecer, así es con la amistad. Las que más gozas son las que han crecido y perdurado con el tiempo.

Las amistades más profundas, requieren mucha energía. Es excitante desarrollar una nueva amistad, lograr conocer a alguien y compartir de nuestras cosas unos con otros. Charlar sobre temas de interés. Pero luego de éste primer encuentro la tarea realmente comienza. Desarrollar una amistad involucra participar cosas en común. Entenderse uno con otro mientras el tiempo va transcurriendo.

No te desanimes si no tienes muchos amigos íntimos. Esos son escasos y son como un tesoro. Trata de lograr solo unos pocos amigos por ahora y observa como esto se va desarrollando.
Para comenzar con ésta labor de hacer amigos, hazte estas preguntas:
¿Tienes a alguien a quien puedas llamar cuando estás triste?

¿Conoces a alguien con quien tienes algo en común?

¿Hay alguien en tu vida que cuidaría de ti si lo necesitaras?

Investiga a tú alrededor y ve si algún nombre responde a estas interrogantes. Puede ser el mejor momento y lugar para comenzar a desarrollar aquella amistad estrecha que estás buscando.

Una amistad especial con alguien, es un gran tesoro que posees. Dedícale la atención y cuidado necesario.
Cuando sinceramente nos comprometemos a amar generalmente eso causa un gran cambio en nuestro estilo de vida. Porque el amor verdadero que nos lleva a una sincera amistad es tangible.

Amar a otro no es cosa fácil. A veces requiere sacrificio personal. Nos va a costar algo, por ejemplo tiempo. Debes invertir tiempo para conocer a alguien y para estar con esa persona e interactuar permitiendo que surja una amistad.

Puede ser que te cueste algo de dinero o esfuerzo. Deberás salir de tu casa e ir a su encuentro o la persona tendrá que venir a ti. Se requiere un compromiso de ambas partes y el compromiso muchas veces exige sacrificio.

El sacrificio de nuestra parte puede significar negarnos a nosotros mismos y poner al otro primero. Tratarle con respeto, hacerle sentir valioso escucharle atentamente cuando expresa sus sentimientos y no juzgarle en una forma crítica.

Como dice la Biblia: “Ámense unos a otros con amor fraternal, en cuanto a honra prefiriéndose unos a otros” (Romanos 12:10)
Como hermanos que somos, todos necesitamos ser queridos. Por tanto cultivemos la amistad que es preciosa y de mucho valor.

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