Depresión espiritual

La depresión no está sólo en tu mente.
No es una enfermedad inventada. No es pereza o tristes sentimientos por un par de días. No es una tensión pre-menstrual o estrés y por cierto, no significa que eres rechazada o abandonada por Dios.
Si la depresión estuviese ligada a un pecado específico tú lo sabrías, como por ejemplo: engañar al esposo.
La Biblia no usa la palabra depresión aunque describe a personas que podríamos llamar deprimidas. Ciertamente, no menciona drogas ni antidepresivos sin embargo tenemos unos pocos principios que nos gustaría recomendarte para cuando luches con la depresión.

En primer lugar trata de luchar con las causas de la depresión, no sólo sobre los síntomas. La Biblia nos dice que las consecuencias del pecado o los conflictos pueden afectar nuestras emociones. La mayoría de los consejeros están de acuerdo en que la depresión puede ser resultado de otros asuntos escondidos.
No te preocupes tanto por la depresión en sí misma sino examina, investiga para ver cuales otros problemas necesitan tu atención y ser resueltos.
En segundo lugar debes aprender que no puedes basar tu vida en tus emociones. Como cristianas basamos nuestras vidas en la verdad, no en los sentimientos.
La Biblia en Filipenses 4:1 nos dice que nos regocijemos, ya sea que lo sintamos o no.
En Santiago 1:2 nos dice: “Tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas”. Santiago no nos dice que sintamos gozo, sino que pensemos nuestra situación como una oportunidad donde poder tener gozo. Elegir confiar en la verdad de Dios más que en nuestros sentimientos puede requerir mucha fe, pero confiar en lo que Dios nos dice más bien que en nuestros sentimientos ciertamente es una aproximación más realista a la vida.
En tercer lugar, presta atención a los consejos de Dios.
Muchas personas hablan acerca de la fe y sólo se refieren a una vaga esperanza que Dios de alguna manera les ayudará.
Muchas de esas personas que insisten tener fe se hunden en la vida ignorando los principios para una vida saludable.
Si rechazamos los consejos de Dios que están en la Biblia no escaparemos de las consecuencias aún si tenemos fe.
Te queremos sugerir algunos pasos para prevenir la depresión.
• En primer lugar, evita estar sola. Busca estar con gente
• Busca ayuda de otros. Comunícate con líderes espirituales, amigos cristianos maduros. Habla con un psicólogo o con un médico, es decir, no te quedes, busca ayuda.
• Canta y escucha música. La música es excelente terapia, puede levantar tu espíritu caído.
• En cuarto lugar se agradecida la Biblia dice, dar gracias en todo porque esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús para ti.
• Confiar en el poder de la palabra de Dios.
• Descansa confiadamente en la presencia del espíritu de Dios. En el Salmo 42 leemos: “Espera en Dios, porque aún he de alabarle. Salvación mía y Dios mío”.

Si estás sintiendo síntomas o te estás sintiendo deprimida pon tu esperanza en Dios.
El salmista escribió “¿Por qué te abates oh alma mía y te turbas dentro de mí? Espera en Dios, porque en Dios está tu fuerza”.
Si te sientes deprimida, te puedes levantar de la depresión. La palabra levantarse significa “ponerse en pie, surgir, subir, despertarse de una mentira” y esa mentira es estar doblegada frente a la depresión.
Yo se que vas a estar tentada de que no puedes y seguramente así sea, que no puedas hacerlo por ti misma pero puedo asegurarte que sin duda alguna Jesús puede sacarte del lugar en que estás y ayudarte a levantarte a una nueva vida. Dios quiere sacarte de la depresión.
La esperanza es un trampolín a la recuperación.
Aún si usas medicamentos que te ayudan no olvides incluir la verdadera medicina de Dios. Su verdad hace toda la diferencia. Él tiene un perfecto plan para sanarte a ti.

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