¿Qué es lo que valoras?

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Cuando Dios creó al ser humano le encargó que fuera un buen administrador sobre todo lo que El había creado. Un libro de la Biblia dice lo siguiente: “Dios todo lo hizo hermoso a su tiempo”. La pregunta que tenemos para hoy es: “¿Valoramos lo que Dios nos permitió tener?”, ¿Lo vemos como algo hermoso o nos quejamos constantemente? ¿Qué cosas valoramos y atesoramos en nuestras vidas?

Estas preguntas parecen ser muy sencillas pero si las pensamos y relacionamos con nuestras actitudes pueden llevarnos a reflexionar y replantearnos si realmente estamos viviendo y dando el lugar a cada cosa como realmente corresponde. Es decir, cual es nuestra escala de valores, a qué damos prioridad. Creo que vale la pena pensarlo y considerarlo. Cual sería la manera correcta de atesorar y apreciar a las personas y a las cosas que son importantes para nosotras.

Un trabajo práctico que nos ayudará a ordenar nuestra vida y nuestras prioridades es el de escribir una lista de todo lo que poseemos y luego ordenarla por orden de prioridad. Podremos ver así qué es importante para cada una y qué es lo que atesoramos y a lo que dedicamos lo mejor de nuestra vida.
¿Qué te parece si te nombro algunos de esos tesoros? Puedes escribir tu propia lista.
Comencemos: Los hijos, el esposo, la mamá, el papá, abuelos, tíos, amigos. Y qué decir de la salud, es importante ¿No? ¿Tienes un lugar donde vivir? Anota, el hogar. Como sabes todas tenemos el recurso del tiempo. Anota allí el tiempo- ¡24 horas por día! ¿Lo valoras? ¿Es un tesoro para ti? Y así puedes continuar con tu lista. Luego que decidas qué es lo que tiene valor deberás pensar cómo atender cada asunto para que siga siendo de valor. Para eso necesitarás mucha sabiduría, tacto, inteligencia, respeto en especial por las personas que dices ser de valor para ti.

En primer lugar hablemos de las personas que son queridas para nosotras.
Cuando los hijos son pequeños, nos parece que por siempre van a estar allí a nuestro alrededor. Pero los años pasan tan rápido, pronto crecen y se independizan. ¿Cómo y qué hacer para demostrarles que son especiales y de valor mientras les tenemos junto a nosotras? Lo más importante es pasar tiempo juntos pero debe ser un TIEMPO DE CALIDAD. Que ellos no interpreten que son una molestia y una carga. No te preocupes tanto por el arreglo de tu casa que te quita el tiempo para estar con ellos. Busca las ocasiones: Por ejemplo- ayudándole con los deberes escolares, leyendo un libro de cuentos juntos, armando un rompecabezas, jugando, saliendo a correr por el parque, armando castillos de arena en la playa. Yendo a los Museos a los lugares de entretenimiento, al campo para observar y hablar de la naturaleza y su hermosura. Mirando con ellos una película y comentar de los valores que se enseñan en ella. A veces los hijos sólo esperan que las madres les escuchen y les comprendan, otras veces con una palabra de ánimo y aprecio ya se sienten mejor.

Puede ser que tu caso es diferente, no tienes hijos pero vives con otros miembros de la familia, tales como padres mayores, hermanos, tíos o alguna amiga. En esos casos puedes aplicar ideas similares como las mamás lo harían con sus hijos. Pasar tiempo juntos es sencillamente maravilloso, es algo que a cualquier edad necesitamos y nos hace bien. Por eso cualquier método de comunicación será bienvenido, cosas tales como una notita, una tarjetita sobre la almohada, una carta, una llamada telefónica, una flor,…en fin… son maneras de mostrar que le recuerdas, le valoras y le aprecias. Cualquier pequeño acto de bondad y de ánimo les demuestra que son de valor para ti. Y lo más interesante es que no va a requerir que gastes dinero ni mucho tiempo, sólo un poco de buena voluntad y amabilidad de tu parte ¿No te parece maravilloso?

Ya hemos hablado de los hijos y de las personas que nos rodean y que realmente valoramos porque les amamos y forman parte de nuestra vida. ¡Qué sentido tendría la vida si no tuviéramos a quien amar y quien nos ame! Creo que todas o casi todas coincidimos que resulta de gran valor estar rodeadas de seres queridos. Pero…estuve pensando y me he fijado que la mayoría de las mujeres estamos muy ocupadas. Hacemos lo mejor que podemos las tareas en casa y salimos como ocho o nueve horas por día a realizar algún trabajo para ganar un sueldo para cubrir nuestras necesidades. ¡Cuántas veces este estilo de vida nos lleva a ignorar y no valorar las necesidades de nuestro cuerpo! No tenemos tiempo para escuchar las demandas de nuestro cuerpo y lamentablemente valoramos nuestra salud cuando la perdemos. A veces ya es demasiado tarde. Por eso hoy mismo deberías comenzar a valorar tu cuerpo y tu salud. ¿Descansas lo suficiente? Que no sean las cosas triviales que te quiten horas de sueño; me refiero a que no deberías mirar la tele hasta tarde, no vale la pena. No ser obsesiva con la limpieza y el lavado y cosas así. Algo que sí sería bueno que hicieras es- caminar cada día- Hacer este ejercicio no cuesta dinero sólo un poco de buena voluntad y disposición. Mucho mejor si puedes concurrir a un gimnasio y ser guiada por un profesional pero la falta de dinero no debería ser la excusa para ejercitarte aunque sea caminando.

Valoramos nuestra salud cuando comemos sano. Yo diría, más vale comer poco pero sano. El secreto está en comer de todo un poco para obtener de cada alimento los nutrientes que requiere nuestro físico: frutas, verduras, un poco de carne, lácteos y por supuesto de cuando en cuando visitar a tu médico para un control.
Pero permíteme decirte algo que a mi me da mucho resultado; debes estar bien y en paz con tu conciencia. Nada mejor que apartar unos minutos cada día para encontrarte contigo misma, una taza de té de por medio si lo necesitas, un lugar tranquilo y un momento de reflexión y examen evaluando tu vida y tus actitudes si son las correctas.

Por otro lado amiga, ¿qué acerca de tu hogar? ¿Es un lugar acogedor donde da gusto estar? Y no me refiero a gastar mucho dinero. Tener un hogar atractivo y prolijo no necesariamente significa gastar mucho dinero sino tener gusto para arreglarlo con lo poco que posees. Una planta, una artesanía hecha por ti misma colgada con gracia en una de las paredes, un almohadón, un ramo de flores y hojas secas…. Lo que quiero decirte es que seas creativa con lo que ya posees, sin necesidad de gastar un dinero que no posees o que necesitas para pagar otras cuentas. Un hogar debe ser un REFUGIO donde llega la familia cansada del trajín diario y del ruido para distenderse, descansar y reencontrarse con alegría unos con otros. Se valora el hogar cuando al entrar hay aroma de paz y tranquilidad en una atmósfera de bienvenida y aceptación.

Hablemos un poco de otro tesoro que todas poseemos: El Tiempo. ¿Cómo podemos usarlo sabiamente para no desperdiciarlo? Primero que nada examina tu día, las actividades que realizas, el tiempo que inviertes en cada una y decide si realmente son necesarias y merecen que le dediques todo ese tiempo. Trata de cortar y eliminar las que no son importantes. Pongamos algún ejemplo; Ese programa que miras casi a diario en la tele, ¿Vale la pena que le dediques tanto tiempo precioso? Otro ejemplo; Hablas muy largo por teléfono con alguien que no aporta nada bueno a tu vida.
¿Seguirás gastando tiempo y dinero en una relación que no te aprovecha para nada?
Piénsalo y decide. Quizás debas organizar en forma escrita tareas y horarios para el día y para la semana. Haz una lista y decide de mayor a menor la más importante y necesaria y así sucesivamente y comienza a llevarlas a cabo. Te aseguro que al final del día te sorprenderás como te rindió el tiempo y cuán satisfecha te sentirás.

Considerando como usamos nuestro tiempo, debemos saber que cuando lo usamos para servir y ayudar a otros no es tiempo perdido. Después de todo, posiblemente lo más importante sea construir relaciones con otros. ¿Qué podrá ser más importante que la vida de los que decimos amar?

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