Editorial de Diciembre 2007

Conflictos entre padres e hijos
19 noviembre 2007
«Una forma de perdonar»
27 diciembre 2007

Querida amiga intercesora:
Este es el último Calendario de Oración para el año 2007. Han estado orando fielmente con nosotros, ayudándonos a “Esparcir la Luz de Esperanza” en las vidas de las mujeres alrededor del mundo. Por eso, estamos por siempre agradecidas a ustedes. El equipo global de Proyecto Ana nunca podría hacer lo que hace, sin sus oraciones alimentando nuestras decisiones y capacidad para alcanzar a un mundo herido.

“Juntos es el mejor lugar para estar; juntos somos mejores.” Esta declaración es tan cierta, y agradezco a Dios por traerme personas de diferentes culturas, etnias, idiomas y de todos los caminos de la vida juntos para esparcir Su esperanza a través de la oración en un mundo oscuro de injusticia, inmoralidad, desigualdad y esclavitud espiritual para mujeres y niñas en casi 100 países.

Esta Luz de Esperanza también está alumbrando esplendorosamente con el mensaje de Jesucristo a través de los programas de radio en 41 idiomas. Cuando tú oras, Su Palabra, no retorna vacía y Su gracia logra Su voluntad en incontables vidas.

Cuando la gente pregunta, “¿Qué es lo que les permite continuar?”, yo les digo “la gracia de Dios y las oraciones de intercesión del Proyecto Ana. Sólo los cielos revelarán los resultados eternos del trabajo que hacemos sobre nuestras rodillas. Qué bendición han sido para mí, para los equipos de Proyecto Ana alrededor del mundo y para los miles de mujeres y hombres viviendo en los más oscuros rincones de la experiencia humana _ ahora alumbrados y salvados porque ustedes oraron.

Este mes, elevemos delante de la presencia de Dios a dos pequeños países sudamericanos. Uruguay es considerado el país menos alcanzado en América del Sur, sin embargo, de acuerdo a Operación Mundo (Operation World), “en medio del secularismo y la incredulidad, está creciendo un interés por las cosas espirituales. Y Paraguay tiene un lugar especial en mi corazón, con tantas personas maravillosas, pero con tremendas necesidades. La mayoría de ellas, necesitan la esperanza de Dios. 60 por ciento de los 6.6 millones de paraguayos viven en la pobreza.

Muchas personas en ambos países, y a través del globo, sufren silenciosamente por la violencia doméstica, mientras el materialismo, las falsas religiones y el secularismo, les han robado el gozo y el significado de la vida. Orando juntos, podemos esparcir la esperanza de Cristo en sus corazones y ser parte de la liberación de Dios, Su poderoso milagro de salvación.

Que tengan una bendecida Navidad. Que Dios, poderosamente esparza la Luz de Su esperanza y gloria sobre ustedes y sus familias durante todo el año 2008.

Porque El viene,

Marli Spieker
Fundadora, defensora
Proyecto Ana

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