Jesús, nuestra paz

La Biblia nos dice que cuando Jesús nació “Por la noche, varios pastores velaban su rebaño. De pronto un ángel se les apareció y la gloria del Señor iluminó el paisaje. Los pastores temblaban de espanto, pero el ángel les dijo ¡No teman  que he venido a darles noticias  que henchirán de gozo el corazón de los hombres! Hoy en el pueblo de Belén, ha nacido el Salvador, Cristo el Señor. ¿Cómo lo reconocerán? Hallarán a un niño envuelto en pañales en un pesebre. Y repentinamente una inmensa multitud de las huestes celestiales entonó un canto de alabanza al Señor: “Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra para los que procuran agradarle“.

 

Lo que más me impresiona de este pasaje de la Biblia es que los pastores temblaron de espanto pero el ángel les prometió algo “No teman, no se asusten, no tengan miedo”. El miedo nos quita la paz. Hoy día vivimos en un mundo siempre en conflicto. Ponemos el noticiero y vemos imágenes de muerte, desolación y horror. Nos dice el relato Bíblico que una inmensa multitud de ángeles entonó un canto con la promesa de la paz en la tierra.

¿De qué paz estaban hablando?

No es la paz tan aparente impuesta por las armas. No se trata tampoco de la aparente y efímera paz que se busca en los tranquilizantes y las drogas; ni en las riquezas ni poder.

Nos dice la Biblia que Cristo es el Príncipe de Paz que acaba con nuestras luchas espirituales, turbaciones y temores.

 

Jesús mismo dijo (Juan 14: 27) “Les voy a dejar un regalo: Paz en el alma. La paz que doy no es frágil como la paz que el mundo ofrece. Nunca estén afligidos ni temerosos. “

 

Cuando hacemos las paces con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo , es cuando comenzamos a disfrutar de este regalo precioso que Jesús nos quiere dar la “ Paz del alma “ . Y todos a nuestro alrededor lo notan , porque teniendo la paz de Cristo en el alma toda nuestra vida cambia .

 

Jesús mismo dijo Juan 16: 33 “En esta tierra les abundará siempre las pruebas y las tristezas, pero no teman porque yo he vencido al mundo”… “Se los digo para que tengan tranquilidad de espíritu”

 

Hoy más que nunca necesitamos disfrutar de la paz de Dios que se encuentra en Cristo en toda su plenitud.

 

(Romanos 5: 1). La Biblia nos dice que “podemos disfrutar una verdadera paz con Dios gracias a lo que Jesucristo hizo por nosotros” “Todos hemos pecado (Romanos 3: 23; 3: 26) pero Dios nos declara inocentes del delito de haberlo ofendido si confiamos en Jesucristo, quien gratuitamente borró nuestros pecados

 

Dios amó tanto al mundo (a ti y a mi) que envió a Jesucristo en un día como el que recordamos cada año en Navidad. ¿Para qué? para que todo aquel que crea en Él no se pierda más tenga vida eterna con Dios.

 

Recibir regalos el día de la Navidad es lindo, nos alegra; pero el verdadero regalo de la navidad lo hizo Dios a todos nosotros. El nos ha dado lo más grande, lo más precioso y sublime que tenía. Nos ha dado a su hijo, quien murió en la cruz del Calvario, derramando su vida como un regalo para nuestra vida. La Biblia nos dice en Juan 15: 13 “No hay amor más grande que el que se demuestra cuando una persona da la vida por sus amigos “y Jesucristo la dio por todos, amigos y enemigos para que obtengamos la paz tan anhelada.

 

Amiga ¿Aceptarás hoy el regalo que te ofrece Dios? Paz en el alma a través de Jesucristo. Es tu decisión.

1 Comentario

  1. Yo tengo 62 años y acepté al Señor como mi Salvador y Señor cuando tenía 13 años. Él siempre ha sido fiel aunque yo fallé muchas veces. Ahora estoy muy enferma con problemas cardíacas y diabetes pero sobreviviendo hasta que Él me llame o venga a llamarme. He enseñado inglés por 18 años y antes fui modista y cuando todavía vivía mi mamá cuidaba niños mientras iban a la escuela y sus padres trabajaban en establecimientos ganaderos. Mi padre falleció en el año 1969 a los 74 años y mi madre el 31 de diciembre a las 2200hs en 1994, ambos eran creyentes. Yo nunca me casé pero NO estoy amargada. Amo a los chicos y a los bebés, ¡mientras las mamas se hacen cargo!!!! Estoy a punto de jubilarme y con problemas de stress laboral y a punto de jubilarme. Oren por mi que pueda traer honra a Su Nombre y glorificarle a Él a pesar de mis muchas faltas. En el Amor del Señor, Mary C. Kemp

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