Editorial Abril 2009

Mi querida amiga e intercesora:

Mientras nos acercamos rápidamente a la Fiesta de Pascuas, podemos celebrar la victoria de Jesús sobre la tumba, que nos permite presentar fervorosamente nuestros pedidos por sanidad y salvación para las mujeres Uyghur en China y Asia Central. Es maravilloso pensar que uniéndonos a los intercesores de Proyecto Ana en más de 100 países, no sólo expandimos nuestro horizonte espiritual, sino también llenamos el vacío de las mujeres en necesidad. Nuestra visión y pasión por el mundo se agranda cuando buscamos la justicia bíblica y la salvación a través de la oración unida como de la privada. Cuando hacemos así, unimos este tremendo clamor que pasa por muchas naciones y en muchos idiomas como un dulce incienso ante el lugar del Trono de Dios.

¿Te parece que suena como si fuera un gozo anticipado de lo que será en el cielo? ¡Yo lo siento así!

Permíteme que te sugiera que te tomes el tiempo y leas todo el boletín de este mes de una vez. Siempre me resulta útil hacerlo. De esa manera logro tener un cuadro completo y preparo mi mente por lo que estaremos peleando en esta batalla espiritual- especialmente cuando no estoy muy familiarizada con el tema por el cual se debe orar.

Quiero también que sepas que por años hemos estado trabajando para lograr tener un ministerio de radio para las mujeres Uyghur. Ha sido un largo y difícil camino. Estoy orando que Dios nos dé una doble medida de fe y expectación de modo que podamos orar fervientemente hasta que las puertas y los corazones se abran para el evangelio en aquel país.

Mi esposo y yo oramos y apoyamos a una joven mujer soltera que dejó todo para vivir el amor de Cristo entre la gente Uyghur. Su determinación y devoción a Dios nos inspira. Me he preguntado: «¿Qué poder es este que toma a una joven profesional brillante, dotada, prometedora para gastar los mejores años de su vida enfrentando el peligro, lejos de su familia y de una vida confortable y exitosa, para vivir entre gente hostil, para todo lo que ella representa, de modo que pueda conducir a alguien a Jesús?

La respuesta es, sólo el poder de Dios que es liberado por las oraciones de Su pueblo.

¿Orarías por favor por aquellos que sirven entre los Uyghur, como lo hace esta joven, y por las mismas personas uyghur? Nuestras oraciones suavizarán el terreno de sus corazones para que reciban las semillas que están siendo plantadas? ¿Orarás también por nosotros para que podamos encontrar productoras y maneras de transmitir programas culturalmente relevantes para las mujeres uyghur que están en gran necesidad de esperanza y salvación? Gracias amiga por tu fidelidad. Eres una bendición para el Proyecto Ana y para mi personalmente.

Que el Señor nos encuentre fieles,

Marli Spieker.

2 Comentarios

  1. Carolina Vallejo dice:

    Pondré esto en mi lista de oración. Para Dios no hay nada imposible.
    Carolina Vallejo

  2. ma de jesus martinez s dice:

    me uno a sus oraciones hace 2 años elSr puso en mi corazon un proyecto de medicina alternativa para ayudar a recuperar la salud fisica y espiritual asi que entiendo lo que estan haciendo y le pido a Dios que respalde su palabra que Dios los bendiga

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