El bebé está creciendo

Una vez que el bebé nace entra a un mundo extraño para él. Al pasar los días comienza a adaptarse, se desarrolla y crece. Durante las primeras semanas el bebé pasa casi todo su tiempo durmiendo o alimentándose. Pronto, llega a interesarse en las personas que le rodean, sus rostros le fascinan y se va familiarizando con las voces a su alrededor. Luego comenzará a mover los ojos y girar la cabeza buscando al que habla.

Para nosotros los adultos también es fascinante observar los adelantos del bebé.

Por razones obvias la mamá llega a ser tan importante para él. Estuvo 9 meses viviendo dentro de ella y ahora es completamente dependiente para alimentarse y vivir.

El padre también ocupa un lugar preponderante y el pequeño hijo se siente bien entre sus brazos, seguro y entretenido. Rápidamente aprende que llorando obtiene lo que desea: Los brazos y el alimento.

Si llora mucho quizás sea suficiente levantarle de la cuna, pasearlo y cantarle porque eso le hace estar distendido y feliz. Ellos también se aburren y es entonces que los brazos del papá resultan muy útiles y fuertes para hacer esta tarea cuando regresa de su trabajo

Cuando es pequeño resulta sencillo alimentarlo pues todo lo que necesita es el alimento de pecho. Cada vez más se estimula a las madres darle de mamar al bebe. La leche materna es el alimento por excelencia y protege al niño contra enfermedades o las reduce, tales como varicela, enfermedad de crohn, obesidad, diarrea, diabetes, alergias, cólicos, infecciones, dolores de oídos y muchas más. La mamá también se beneficia reduciendo las posibilidades de cáncer de ovarios y de mamas… y otras enfermedades.

Además entra un factor psicológico en este acto de amamantar  muy importante para ambos, y que los especialistas en la materia han descubierto como vital para la estabilidad emocional del individuo en sus años futuros. Se desarrolla un vínculo afectivo que va más allá del físico y que provee una seguridad mental y emocional.

Eso repercute no sólo en el niño y la madre sino sobre toda la familia proveyendo un ambiente familiar más saludable.

¿Qué hacemos con los amigos y parientes que desean llegar para visitar al bebe? ¿Qué cuidados esperamos de ellos…

En estos tiempos en que pululan tantos virus, es menester pedirles ciertos cuidados como ser: si llegan de la calle es mejor que laven sus manos, que eviten besar al pequeño especialmente si están resfriados, tosiendo o estornudando. No es mucho pedirles y evitarán dejar virus en sus ropas o en el bebe.

Algo importante y que estimula al bebe es que la madre le hable y le sonría.

El escuchará y tratará de imitar lo que ella dice. Se familiarizará con la voz de si mamá. Al tercer mes comenzará a responder más y se sonreirá más seguido. Su cuello, sus hombros y su cabeza ya se ponen más firmes, y cada día juega más con sus manos y sus pies y por las noches duerme más tiempo seguido.

Es importante que los padres lleven al niño periódicamente al médico pediatra para hacerle un control y ver si se desarrolla normalmente conforme a los meses que va cumpliendo.

Al dormir más horas por las noches, permanecerá más tiempo despierto durante el día.

Es entonces la oportunidad de hablarle, sonreírle, cantarle o permitirle escuchar una música agradable. A ellos les gusta sentir cuando la mamá les canta.

Y para esas mamás que somos un desastre cantando, ¿qué podemos hacer?

Gracias a Dios hoy día existe mucha música bien bonita, grabada y podemos escuchar y cantar a la vez.

El niño debe aprender a ser sociable, por tanto enséñale a decir adiós con su manito y en cuanto comience a hablar enséñale a decir; gracias, hola, y que aprenda a saludar a sus mayores. Eso se aprende y es muy bueno para su desarrollo de los buenos modales y evitas que sea un niño huraño. Es muy importante que aprenda a compartir sus juguetes. El niño pequeño es egoísta y todo lo que sabe decir es «mío», «mío»

Tiene que aprender a ser generoso y a compartir. Los juguetes puede ser que se rompan pero el aprendizaje queda y su carácter se va moldeando poco a poco.

Mientras aprende a vivir, aprende a comer. Debes darle pecho el mayor tiempo posible porque fortalece su sistema inmune. Le protegerá de las enfermedades pero después de los 4 o 6 meses ya puede comenzar a comer otros alimentos como ser los cereales, algo de fruta. Lo importante es ir introduciendo de a un alimento por vez, si alguno le produce algún malestar o alergia será fácil detectar cual haya sido.

Llegando a los seis meses realmente el bebe va desarrollando su propia personalidad. Se mueve, se da vuelta, trata de sentarse, sonríe mucho y le roba el corazón a los padres. Vale la pena disfrutar de cada detalle porque crecen demasiado rápido y si te descuidas puedes perder preciosos episodios  en su desarrollo.

2 Comentarios

  1. Mary Hernandez dice:

    estoy viviendo esta experiencia por que tengo un bebe de 4 meses es precioso gacias a Dios se rie mucho me dice una vecina que el se rie de mirarlo mal se mueve demaciado me deja muy cansada en la noche por que es el tiempo que mas paso con el y es cierto que que disfrutar cada momento por que crecen tan rapido que no nos damos cuenta tambien tengo una niña que va cumplir 10 años osea que como si fuera ni primer bebe gracias por el articulo tan intersante. Que Dios Los Bendiga

  2. yessenia dice:

    me parecio de un importancia las lecciones para la vida ruego que Dios les ayude a salir adelante

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