Ven pronto, Señor

¿Por qué te fijaste en mi,

Siendo tan poca cosa?

Todo el mérito está en Ti

En tu acción, la más hermosa.

No valgo nada, Señor

Pero Tú me redimiste,

Sólo vivo por tu amor

Para adorarte y servirte.

Vagaba por valle incierto

Sin que yo te conociera;

Sin saber que habías muerto

Para que mi alma viviera.

Pero un día fue tu cruz

La que borró mis locuras,

Y sólo brilló tu luz

Donde reinaban negruras.

Eres Tú, mi Salvador

La razón de mis desvelos;

Yo tengo sed de amor,

Digo, ven pronto- te espero.

No tardes –Rey de los Cielos.

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