Reconocimiento

Son tantas bendiciones que concedes

A mi alma pecadora y aturdida.

Que donde existe muerte encuentro vida,

Y en cada ingratitud hallo mercedes.

Yo sé que tú, Señor, todo lo puedes:

Que cuando necio, tu poder negaba

Fue tu amor que a mi fe le revelaba

Como al rugir del hombre tú no cedes.

Y cuando reconozco tus bondades

Y quiero agradecerte tantos bienes,

En mi el más grande don, después añades.

Muere Cristo en la cruz, por mis maldades,

Al fin vivo entre luces y verdades:

Porque me das Señor, cuanto tú tienes.

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