Una pesada carga

Se cuenta de un anciano que al atardecer regresaba a su casa. Luego de una larga jornada de trabajo al calor del sol, hambriento y cansado  caminaba lentamente cargando una gran bolsa de vegetales para cocinar su cena; las herramientas de trabajo  y algo de leña para el fuego. De cuando en cuando se detenía para descansar.

Cuando el sol estaba ya en el ocaso, le alcanzó un granjero con su burro y su carro. Amablemente le invitó a subir diciéndole: “Amigo, ¿le gustaría subir al carro?

Con satisfacción, se trepó y se sentó llevando su pesada carga en su hombro.

Luego de andar unos minutos el granjero le preguntó: “¿Amigo, por qué no se quita su bolsa del hombro y descansa un poco?” Pero el anciano rápidamente respondió… “Oh  no; es muy amable de su parte llevarme a mi, no puedo pretender que lleve mi carga también.”

La historia nos parece graciosa y ridícula, pero cuantas veces actuamos como este anciano cargando su pesada bolsa. Agradecemos a Dios por perdonar nuestros pecados, por darnos la vida eterna, y una nueva vida como seguidoras de Jesús.

Pero luego y muy a menudo sentimos que debemos llevar por nosotras mismas pesadas cargas y preocupaciones de esta vida. Pensamos que no queremos molestar a Dios con ellas, pero por otro lado nos quejamos y sufrimos como si estuviéramos desamparadas.

Por supuesto que Dios conoce todos nuestros problemas y sabe de nuestras luchas, El sabe todas las cosas… y quiere ayudarnos. ¿No te parece que es tonto de parte nuestra no permitirle llevar nuestras cargas? Dios a través de Su palabra te invita “echa toda tu ansiedad sobre Él, porque El tiene cuidado de ti” (1ª  Pedro 5:7)

Sonia: Es una hermosa promesa de Dios para nosotras. Creo que nos quedan unos minutos para disfrutar de una canción más.

3 Comentarios

  1. maría del c chávez dice:

    Cuantas veces he hecho como este anciano.Dios me ayude a echar mano de su promesa.Gracias por compartir tan preciosa joya conmigo.Bendición

  2. Es verdad mis hermanos, a veces estamos como este anciano. Llegamos a Dios le hacemos conocer nuestra carga pero cuando terminamos de orar, agarramos nuestra carga y nos la volvemos a llevar. Q Dios nos ayude para que podamos confiar plenamente en EL, porque «EL tiene cuidado de nosotros», así lo dice su Palabra.-

  3. ES REALMENTE HERMOSA ESTA JOYA QUE COMPARTEN CON NOSOTRAS NOS ANIMA A DEJARLO TODO EN MANOS DE PAPITO DIOS, YA QUE ES VERDAD QUE EL YA SE LLEVO TODOA NUESTRA ANSIEDAD EN LA CRUZ DEL MADERO.. POR MAS PESADA QUE LA CARGA SEA YA NO ESTA CON NOSOTROS EL SIEMPRE NOS AYUDA A LLEVARLA Y DIARIAMENTE DERRAMA SU MISERICORDIA SOBRE NUESTRAS VIDAS. SOMOS NOSOTRAS LAS QUE A VECES PERSISTIMOS EN QUERER CARGARNOS CON LOS PROBLEMAS DIARIOS O PASADOS SIN TOMARLE EN CUENTA AL DADOR DE VIDA QUE NOS AMA TANTO AL PUNTO DE HABER SACRIFICADO A SU HIJO POR AMOR A NOSOTROS. ADELANTE SIEMPRE CON LOS OJOS FIJOS EN LA META SIN RETROCEDER, PUES UNA VIDA SIN DIOS SI ES REALMENTE AMARGA Y PESADA.

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