El hermoso vestido

Cierto año, para el aniversario, un esposo cariñoso decidió que quería comprar para su esposa un hermoso vestido. Era un buen trabajador y ahorró dinero para que su esposa pudiera comprarse un vestido que siempre soñó ponerse.

El gran día llegó y el hombre llevó a su esposa al Shopping. Recorrieron varias tiendas de ropas pero no pudieron encontrar la que buscaban.

¡Finalmente al pasar por un lugar lo vieron!

Era un hermoso vestido verde del color de sus ojos. Sus adornos brillaban con los rayos de sol que entraban por la vidriera. ¡Realmente era hermoso!

Ambos entraron al negocio, pidiendo a la vendedora que les permitiera ver de cerca ese vestido. La señora entró al probador y al salir lucía hermosa en ese vestido verde con tantas lentejuelas y piedras preciosas. Él le dijo: “Estás más hermosa que el día de nuestra boda” y decidió comprárselo.

Pero mirando la etiqueta con el precio la señora replicó: “pero querido es demasiado caro”

-“No importa”, dijo él: “he ahorrado por mucho tiempo y puedo comprártelo”.

Pasaron los años y el hermoso vestido verde permanecía guardado cuidadosamente en el placard. El esposo no podía entender porqué su señora nunca se lo ponía. El había hecho un esfuerzo tan grande para ahorrar el dinero y lo había comprado con tanta ilusión. Varias veces le preguntó porqué no lo usaba y la animó a que lo hiciera.

Su respuesta era: “Es tan precioso que temo engancharlo con algo o mancharlo con alguna bebida”.

Otras veces le decía: “Es tan hermoso y especial que no he encontrado la ocasión adecuada para lucirlo”.

Pasaron los años y la pareja envejeció. Tristemente la señora enfermó de cáncer y falleció dejando a su esposo solo. Cuando preparaban su cuerpo para el funeral, él buscó que ponerle para el entierro.

Allí estaba el vestido verde aún con la etiqueta de compra colgando de la manga. Bajándolo de la percha, el anciano se expresó tiernamente: “Bien mi querida, ha llegado el momento para usarlo”.

¿Cómo te impactó esta historia?

¡Triste, muy triste!  Es para ponerse a llorar.

No puedo creer que esta señora teniendo un vestido tan bonito nunca encontró una ocasión para usarlo. ¡Qué desperdicio!

Ni quiero imaginar cómo se sentiría su pobre esposo. Tanto tiempo ahorrando para complacerla y no pudo sentir la alegría de verla con el vestido puesto.

Así es como se siente Dios con nosotras muchas veces. Él nos ama y nos dio tantas cosas buenas: talentos, tiempo, hijos, esposo, la vida misma.

¿Has disfrutado o estás disfrutando de estos regalos que Dios te ha dado?

Es para pensarlo, ¿verdad?

El mejor regalo de Dios para nosotras fue demostrado a través de Jesucristo.

Dios nos amó tanto que envió a Jesús quien murió en la cruz por nuestros pecados y errores.

¿Qué vas a hacer con Cristo?

Recíbele en tu vida y goza de su presencia ahora y por la eternidad.

5 Comentarios

  1. altagracia de palm dice:

    bendición. que Dios le siga dando mucha sabiduria. la historia es triste pero en verdad nos sentimos identificadas. porque es verdad la mayoria de las veces sucede que buscamos de Dios cuando nesecitamos de El y él es tan misericordioso que siempre nos espera con brasos abiertos. sin importar quienes somos y que hemos hecho bendicion

  2. riacrdo dice:

    hola son muy hermosas las iustraciones….si que son de bendicion… predico de la palabra y sus comentarios son demucha yutilidad

  3. MARLENE DE TACUAREMBO dice:

    gracias por trasmitir ese mensaje por este medio. Dios le bendiga.

  4. ana Ramirez dice:

    me gusto este comentario y he meditado en el contenido es muy presioso .y ha veces nos olvidamos que el senor ha pagado un presio y no le tomas en cuenta bendiciones
    desde North Carolina

  5. ana dice:

    Muy bonito.. y triste; pero nos hara pensar y actuar?? Esperemos que si!!
    «Grasias querido Padre Celestial por cada una de las bendiciones que TU nos das»
    MAY GOD BE WITH YOU ALWAYS!! ;o)

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