Una paz insólita

Dios no nos prometió

A lo largo de nuestra vida

Un cielo sin nubes,

Ni senderos salpicados de flores.

No nos prometió

Un sol sin lluvia,

Ni gozo sin tristeza,

Ni paz sin dolor.

Pero Dios nos prometió

Fuerzas para el día,

Descanso para el trabajo,

Luz para el camino,

Gracia  para las pruebas,

Ayuda de lo alto,

Compasión inagotable,

Y un amor que nunca morirá.

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