Nacimiento de Jesús

En algunos países tienen una familia real. El nacimiento de un futuro Rey o Reina, siempre es un evento especial y todo el país celebra. Puede haber fuegos artificiales,  grandes titulares en los diarios, medallas y monedas especiales, canciones y música compuesta a propósito del nuevo nacimiento.

Ahora quiero contarte del nacimiento de un rey que fue diferente a todos… porque el rey era diferente a todos los demás. Se trata de una historia real que leemos en la Biblia en el Evangelio de Mateo y sucedió hace más de 2000 años en Israel.

Era una joven mujer, una virgen que estaba comprometida para casarse. Su nombre era María, y su comprometido José, un carpintero. Eran unos sencillos y devotos judíos que esperaban al Mesías, el Salvador que Dios había `prometido hacía tiempo. Antes de unirse en matrimonio, María encontró que estaba embarazada. Dios le dio un sueño a José, en el cual un Ángel le habló y le dijo: -José, hijo de David, no temas tomar a María como tu esposa. El bebé concebido en ella es del Espíritu Santo de Dios. Ella dará a luz un hijo, y le llamarás Jesús (que significa Dios salva), porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados.”

Mateo, el escritor de esta historia añadió: “Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor Dios, había dicho a través de su profeta cientos de años antes. El profeta escribió: “La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le llamarán Emmanuel que quiere decir, ¡Dios con nosotros!

Hay algunas cosas inusuales que podemos notar en esta historia… Para ser un rey, este bebé tenía a personas comunes como padres. No eran de la realeza, tan sólo un carpintero y su joven esposa… y el anuncio acerca de este bebé fue dado por Ángeles… que es inusual también.

Y se le dijo el nombre que debía llevar- un nombre que significa, “Dios salva”.

Y aún más inusual… que este bebé nació de una madre virgen. Ella nunca había tenido relaciones con un hombre, pero sucedió. ¡Dios hizo un milagro aquí!

Realmente se trataba de un bebé muy especial

Y el profeta muchos años antes dijo cómo se llamaría…

Emmanuel… que significa… Dios con nosotros… es un bebé más que especial porque es Dios viniendo a nosotros. La presencia de Dios con nosotros…

Bien, el tiempo pasó… y el bebé de María nació… no en un palacio, o en un limpio hospital o clínica, sino en un establo… donde se guardaban animales. María y José tuvieron  que viajar casi sobre los días en que debía de nacer el bebé y no había lugar en ningún lado donde quedarse.

…le llamaron Jesús como le había dicho el Ángel a José. Escucha el resto de la historia escrita por Mateo…

Después que Jesús nació en el pueblo de Belén, unos eruditos que estudiaban las estrellas llegaron desde un país del este. Llegaron a Jerusalén, la ciudad capital y preguntaron: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle. Oyendo esto el Rey Herodes, se turbó y toda Jerusalén con él. Estaba celoso y enojado. Llamó a los líderes religiosos y les preguntó: “¿Dónde habría de nacer el Cristo?”

“Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta Miqueas que dijo: “Y tú Belén de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un guiador, que apacentará a mi pueblo Israel.”

Entonces el Rey Herodes envió a los hombres sabios a Belén diciéndoles, “Vayan y averigüen del niño y cuando le hallen háganmelo saber, para que yo también vaya y le adore.”

Así que los hombres sabios fueron a Belén, que no estaba lejos de Jerusalén y allí vieron la misma estrella, brillando sobre el lugar donde estaban María, José y el niño. ¡Los viajeros estaban muy emocionados… muy llenos de gozo! Entraron, se arrodillaron y adoraron al niño y le ofrecieron  regalos especiales; oro, incienso y mirra. ¡Todos regalos adecuados para un rey!

Luego ellos volvieron a su tierra y a su casa por otro camino, porque Dios les advirtió por medio de un sueño que no vieran más a Herodes.

¿Puedes imaginar cómo se habrá sentido el Rey Herodes? La Biblia nos dice que el Rey Herodes se enojó muchísimo y se sintió burlado por estos hombres sabios que no volvieron a él. Su reacción fue brutal, mandó a sus soldados que mataran a todos los niños menores de dos años de la ciudad de Belén. Quería estar seguro que cualquier rey rival que apareciera, fuese muerto. El Evangelista Mateo nos dice que aún esta tragedia fue profetizada por el Profeta Jeremías  (Jer. 31:15) muchos años antes cuando dijo que las madres llorarían por sus hijos muertos.

Después que los hombres sabios partieron del lugar Dios envió otro sueño a José – a través de un Ángel que le advirtió: “Levántate y toma al niño y a su madre y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. Y él despertando, tomó al niño y a su madre, siendo de noche se fue a Egipto, antes que llegaran los soldados.” Y estuvo allí hasta la muerte de Herodes.

Dios mantuvo a salvo a este bebé especial. El escritor termina la historia con estas palabras: Esto sucedió para que se cumpliese lo dicho por el profeta: De Egipto llamé a mi Hijo”

Esta es una maravillosa historia, especialmente porque sabemos que  trata del nacimiento de Jesús… el Hijo de Dios, el Salvador… que vino para salvarnos de nuestros pecados.

¿Has notado como Dios guardó a Jesús a salvo- enviando sueños a José y a los hombres sabios, advirtiéndoles del `peligro de modo que Jesús no fuese muerto? Dios quiso que se cumplieran los tiempos cuando realmente debería morir para dar Su vida por nosotros.

Y habrás notado cuantas veces hubo profecías que se cumplieron. Dios tenía todo planeado y Él dio estas claves a través de los profetas cientos de años antes, de modo que la gente pudiera reconocer al Mesías, el Salvador cuando Él viniera. ¿Pero, qué acerca de este título “Rey”? Nunca se sentó en un trono ni gobernó un país. Siempre fue una persona pobre y humilde. ¡Ciertamente no era un rey como Herodes!

No, Herodes fue el rey más malo, cruel y despiadado. ¿Puedes imaginarlo matando a esos bebés inocentes de esa manera? Pienso que Herodes es una demostración de lo que puede llegar a ser una persona llena de poder. Quizás en su actitud podríamos reflejarnos cada una de nosotras cuando no controlamos el poder que tenemos, el peligro de cometer abusos con otros más débiles e indefensos.

Pero en Jesús vemos la otra manera de ser un rey. Realmente Él es el Rey del universo, uno con Dios, el Creador de todas las cosas. Jesús tiene gran poder. Él vino para ser adorado y obedecido por las personas. Al leer la Biblia encontramos muchos testimonios de milagros y maravillas que hizo Jesús estando aquí en la tierra. Pero nunca usó el poder para sí mismo sino para ayudar y bendecir a otros. Sirvió a las personas que le rodearon y al fin dio su vida por todos nosotros.

¿No te resulta maravilloso escuchar esto? Un rey que sirve y no para ser servido. Realmente es algo fuera de lo común. Él mismo dijo: “Yo no he venido para ser servido sino para servir.” Amiga, ¿quieres que Jesús sea el rey de tu vida también? Esta Navidad puede ser diferente para ti si decides adorar al Rey Jesús y obedecerle en todo lo que haces. Encontrarás en Él un Rey lleno de amor, ternura y comprensión que estará junto a ti cada día.

Adora a Jesús en esta Navidad con una actitud de humildad y mucho amor. Él es grande, así lo dice la Biblia: “Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús, se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”

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