Desarrollo normal de los hijos

¿Recuerdas ese momento cuando sostuviste por primera vez en brazos a tu bebé recién nacido? Miraste su rostro y trataste de descubrir a quién se parecía. Y pensaste… se le ve tan pequeño y tan perfecto… pero… ¿qué será de él o ella en el futuro?

 

Realmente es una gran tarea criar hijos en estos tiempos…. En nuestro programa Mujeres de Esperanza, queremos hablar hoy del desarrollo Normal de los niños… Y a qué nos referimos cuando decimos desarrollo normal.

Cuando nació el bebé de mi amiga era tan hermoso y perfecto, se le veía un niño normal. Acariciando los dedos de su pie descubrió que dos de ellos estaban unidos y lo mismo sucedía en el otro pie. Una extraña sensación recorrió todo su ser y pensó: ¡Mi hijo no es perfecto… mi hijo no es normal!

 

Al pasar los días mi amiga preguntó al doctor si esos dedos pegados podrían ser separados para que el niño creciera como todos los demás. Él dijo que sí y la mamá se sintió aliviada. Pero a medida que pasaban los meses y al preguntar sobre el tema el doctor dijo que sería una ardua tarea separarlos. Que temía que la piel no cerrara bien en el lugar y sugirió dejarlos así como estaban. Dijo que no habría ninguna diferencia al caminar o hacer cosas con los dedos del pie así. La madre estuvo de acuerdo con el médico y los dedos quedaron de la forma en que nació. Decidieron que él era normal y que sólo tenía dedos “especiales”

Este eras su primer hijo y ella aceptó lo que le dijo el doctor: “Esos dedos no le harán ninguna diferencia, todo va a estar bien con él” Cuando fue creciendo hubo épocas que escogía usar zapatos en vez de sandalias para mantener sus dedos escondidos y puede ser que algunos compañeros se le hayan reído y hecho bromas, nada más…

Tú sabes que los niños a veces son crueles unos con otros y se burlan de alguna imperfección  que pueda tener algún compañero.

El doctor dijo a la mamá: “Tu hijo llegará a ser un buen nadador con esos dedos entretejidos” Y adivina qué… llegó a ser un gran nadador que gustaba pasarse bajo el agua más que sobre la superficie.

 

28 años más tarde nuestra amiga se transformó en abuela ya que este hijo se casó y tuvieron una beba. Los abuelos al visitarles en la clínica estaban ansiosos de ver los piecitos de la niña… y adivina qué… nació con los dos mismos dedos de los dos pies pegados. El papá alzó a la beba con orgullo y dijo: “Ella tiene dedos especiales igual a como los tengo yo.”.

La niña, ahora tiene 10 años y está contenta con sus dedos especiales. No tiene inconvenientes- es una buena nadadora y le gusta la danza. Además es una niña muy habilidosa desde pequeña para otras cosas también.

 

Por lo que podemos apreciar es una niña normal. Estoy segura que como todas las madres si tú lo eres te preocupas en saber si tu bebé es normal. Si va a hacer lo correcto a la edad correcta… Y siempre es más difícil saberlo cuando se trata del primer bebé por la falta de experiencia y aún si no es el primero a veces no es fácil porque cada bebé es diferente y no podemos comparar la conducta de unos y otros.

 

Es muy divertido escuchar a varias madres juntas hablando de sus hijos. Cada una cuenta las gracias y los logros del suyo y no faltará alguna mamá que piense que su hijo no es normal porque quizás no hace nada aún de todo lo que hacen los demás pequeños.

En términos generales hablaremos un poco qué significa un desarrollo normal del niño.

 

 

Una maestra o educadora que trabajó muchos años con niños al preguntarle sobre el tema nos dijo lo siguiente: “Una cosa que aprendí  en mi estudio sobre el desarrollo infantil es que no puedo hablar de desarrollo anormal. Cada persona que nace es única… en temperamento… en personalidad… en sus habilidades. Y cada habilidad es aprendida en diferentes edades y momentos.”

 

Es por eso que sólo podemos dar algunas pautas básicas en el desarrollo de cada niño.

Por ejemplo cuando un bebé nace ya trae su temperamento básico. Puedes escuchar a alguna mamá decir acerca de su bebé recién nacido: “Es un bebé muy difícil.” Probablemente significa que llora mucho por las noches, no es fácil consolarlo… y duerme mal. Por otra parte la siguiente madre dice: “Mi hijita es un tesoro, come y duerme y siempre está contenta, no me da ningún trabajo.”

¿Qué puedes hacer como madre? Creo que todo lo que puedes hacer es amarle y aceptarle como es y cuidarle de la mejor manera. Debes adaptarte a su personalidad e ir moldeando su vida de la mejor manera que puedas.

 

La primera cosa que puedes hacer con tu recién nacido es descubrir un sentido de conexión con tu bebé. Debes hablarle, abrazarle mucho y pronto notarás que con su mirada te sigue y reacciona a tu voz. Es muy importante el contacto del bebé con su madre mientras ella le amamanta. Es un contacto muy estrecho, muy cálido donde la madre aprovecha a acariciarlo, mirarlo, abrazarlo y decirle cosas. Pasando los días el bebé comenzará a emitir sonidos también.

 

Estoy segura que como madre sientes mucho placer al observar a tu niño, ya sea durmiendo en paz o siguiéndote con su mirada o comunicándose contigo cuando le hablas.

Después de algunas semanas, si tu bebé no hace ninguna de estas cosas como seguirte con la mirada o emitir algún sonido dile a su doctor y pídele un consejo.

 

Al ir pasando los meses el bebé comienza a desarrollar sus músculos. Puede sostener su propia cabeza cuando lo levantas o cuando lo acuestas en el piso sobre la alfombra. Comenzará a tomar cosas entre sus manos y lo que hará inmediatamente será llevar todo a su boca  porque es la manera cómo aprende acerca de los objetos al principio. Debes tener cuidado que todo lo que das a tu niño se encuentre limpio y que no sea nada demasiado pequeño para evitar que lo trague.

 

Al ir desarrollando y fortaleciendo sus músculos descubrirá otras habilidades como rodar sobre su cuerpo dándose vueltas de un lado para otro. Y verás que cuando pueda sostener su cabeza buscará sentarse por sí mismo. Quizás al principio es bueno colocarle una almohada detrás para evitar que se golpee. Eso sucederá entre sus cuatro y hasta los siete meses. Por este tiempo también aprenderá a aplaudir con sus manos y festejar lo que escucha y ve. Comenzará a saludar con su mano y será hermoso para toda la familia que cada día disfrutará más de sus habilidades.

 

Luego se espera que comience a gatear, aunque no todos los bebés lo hacen y por último se pondrá de pie. Hay bebés que logran caminar a los 9 meses aunque por lo general será al año o más; así que no desesperes. Algunos son perezosos y pueden lograrlo a los trece o catorce meses cuando se largan solos. Por eso no es fácil decir qué es un desarrollo normal ya que existen diferencias entre unos y otros bebés.

 

Como madre, si hay algo que te preocupa de tu bebé y notas que no te responde en absoluto consulta con su doctor. El médico al examinarlo te dirá si las reacciones del niño encuadran dentro del promedio de desarrollo normal” y seguramente podrá darte algunos consejos que debas tener en cuenta.

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