El descanso

¿Qué cosas haces para descansar cuando no estás trabajando? Yo creo que nosotras las mujeres, en cualquier parte del mundo disfrutamos el sólo hecho de sentarnos por un momento aunque más no fuera para tomar un refresco… escuchar un poco de música… o leer un libro. Es muy difícil encontrar un poco de tiempo libre para nosotras mismas o hacer algo que nos atraiga y nos divierta.

A algunas les divierte y me entretiene, llamar a mis amigas por teléfono y contarnos cosas, mirar un programa en la televisión o leer un buen libro.

Yo prefiero ir al gimnasio o salir a correr. Y aunque no lo creas me hace bien ver la casa organizada. ¿Sabes? el desorden me pone nerviosa, me siento estresada cuando mi casa está hecha un desorden. Busco las cosas y no las encuentro; así que cuando veo todo ordenado, ya estoy tranquila, sin tensión y puedo tener un tiempo para disfrutar. Yo creo que todas necesitamos un equilibrio entre el trabajo y los momentos de relax o descanso.

En las Lecciones para la Vida queremos hablar hoy acerca del reposo que todas necesitamos para sentirnos bien. Cuando descansamos, recuperamos fuerzas. El descanso es parte vital del equilibrio físico, emocional y espiritual de una persona.

Podemos pensar en hacer diferentes cosas para disfrutar, hacer un relax y descansar al cambiar de actividad o de trabajo. Caminar, correr, ir al gimnasio, escuchar música o leer un libro son algunas de esas diferentes actividades. Esas actividades pueden producir en nosotras un efecto de calma y bienestar. Pero, podrías ser capaz de sosegar tu mente y tu cuerpo de manera más profunda tratando de hacer algunos ejercicios de relajación. Esa clase de ejercicios aquieta el cuerpo y te ayuda a enfocar los pensamientos. Queremos hablar un poco de esa clase de ejercicios.

Te preguntarás cuales son los beneficios que lograrás haciéndolos.

Uno muy importante es ayudarnos a superar los síntomas del estrés. ¿Qué cosas nos estresan? Puede ser, el estar demasiado ocupada o abrumada por la vida o si estás enfrentando grandes desafíos. Muchos de tus músculos se tensan, tu corazón late más ligero y tu respiración más rápida y superficial. Si haces eso por mucho tiempo al fin y por supuesto quedas muy cansada.

¿Has puesto atención de cómo afecta a tu cuerpo el estrés? Veamos- cuando estás estresada puedes sentir tensión  y dolor en el pecho o en tu cuello y hombros; podrás tener dolores de cabeza o dificultad para dormir. El estrés nos afectará a cada una de nosotras de diferentes maneras. Si estamos demasiado estresadas por largo tiempo, nuestros cuerpos se cansan y nos enfermamos. Cuando practicamos el relax o relajación le damos a nuestros cuerpos el descanso apropiado. Así que, desde el momento que el relax reduce el estrés, es bueno para nuestra salud.

Después de hacer algo para relajarnos podemos dormir mejor… pensar más claramente… concentrarnos y estar más alertas a lo que sucede a nuestro alrededor. Nos ayuda también a luchar mejor con nuestras emociones, problemas y dolores físicos. Dios nos hizo con esta capacidad de poder lograr alejarnos dela tensión. Diremosque es una manera gratuita y sin efectos secundarios, como sucede a veces con los medicamentos y funciona bien para la mayoría de nosotros. ¡Vale la pena practicarlo!

Mencionamos que nos ayuda a enfocar nuestros pensamientos. Antes de explicarlo un poco mejor hagamos un relax, una pausa y disfrutemos de una canción.

¿Cómo puede ayudarnos el relax a tener una mente más despejada? ¿No te ha sucedido al estar ansiosa, que tus pensamientos giran como en un círculo dentro de tu cabeza? Cuando te enfocas en algo más, algo distinto,  esa carrera de pensamientos se detiene por un momento. Eso da a tu mente un descanso.

¿Cómo podemos lograrlo? Bueno… podemos probar unos sencillos ejercicios de respiración.

Pon atención a lo que te diremos. Párate,-siéntate o -acuéstate derecha. Inhala lentamente; o sea, toma aire por tu nariz de modo que todo tu diafragma la panza y las costillas se expandan. Haz una pausa por un momento y luego, lentamente, comienza a soltar el aire hasta que sientas que los pulmones están casi vacíos. Mientras haces esto, coloca tu mano sobre tu panza. Siente cómo tu mano se eleva y luego desciende al salir el aire. Gradualmente haz más lenta tu respiración, pero no luches por hacerla demasiado lenta o profunda. Tendrías que ser capaz de contar hasta 5 cuando inspiras, cinco más mientras haces la pausa y otros cinco cuando expiras o sacas el aire porla boca. Debeshacerlo de una manera que te sientas cómoda.

Debes saber que vivimos en una época de mucho sedentarismo; pasamos muchas horas sentadas haciendo trabajos, frente a la computadora, o nosotras las mujeres en tareas del hogar o talleres de costura y al fin del día terminamos con los músculos tensos. Es aconsejable parar de hacer lo que hacemos cada una o dos horas y realizar algunos movimientos o cambiar de posición, al menos por unos minutos para aflojar los músculos y luego será más fácil continuar. Tanto los hombros como el cuello son lugares que se tensan y pueden producir mucho cansancio y también dolor de cabeza. Es importante hacer ejercicios cada día o salir a caminar o andar en bicicleta para aflojar la tensión.

Podemos usar nuestra mente o nuestra memoria para ayudarnos a escapar del cansancio abrumador. Se trata de viajar conla mente. Siéntateo acuéstate en un lugar cómodo para ti. Piensa acerca de un lugar que en algún momento fue para ti placentero y hermoso; donde te has sentido segura y feliz. Podría haber sido en una playa o en lo alto de una montaña… o debajo de un árbol. Podría haber sido en la casa de una abuela cuando fuiste niña o en una iglesia… Trata de recordar y sentir la felicidad que sentiste en ese tiempo pasado. Mientras recuerdas lo que significó vivir esos momentos y estar en esos lugares, respira lento y tranquila. Puedes tener un relax, descansar y sólo disfrutar el sentimiento de estar allí, tanto como quieras.

Ese parece ser un ejercicio muy bonito, uno muy disfrutable. Cuando me distiendo así, y me siento bien, recuerdo que Dios me ama y me ayuda a superar mi cansancio. Yo creo que todos en alguna medida tenemos cosas buenas y positivas para traer a nuestras memorias. La Biblia nos anima a traer a nuestras mentes las cosas que son positivas, buenas y que nos impulsan a seguir adelante.

Me gustaría sugerirte otro ejercicio de relax. Puedes hacerlo mientras estás caminando, comiendo o haciendo algo. Tienes que decidir en tomar conciencia o estar atenta de lo que estás haciendo, o de las cosas que te rodean en vez de permitir que ciertos pensamientos o cosas enreden tu mente. Es lo opuesto de estar distraída, es escoger en poner atención a lo que tienes allí y ahora.

Pongamos un ejemplo, sencillo- pero que vale mucho. Puede ser que salgas a tener un paseo o caminata. Mientras lo haces, concéntrate en los pasos que das, en el ritmo que llevas con tu cuerpo al caminar; toma conciencia de lo que sucede a tu alrededor, el panorama que ves, siente el viento y la temperatura del aire sobre tu piel. Disfrútalo a pleno; estás con vida, estás caminando… eso es maravilloso.

¿Sabes? No nos damos cuenta de cuántas cosas lindas tenemos, hasta que por alguna razón las perdemos. Recuerdo a mi abuela, llegó el tiempo en su vida cuando sus manos estaban tan arrolladas que ya no podía llevarse la comida a su boca con una cuchara y  cuando por sus limitaciones ya no disfrutaba del sabor de los diferentes alimentos. Por eso, te animamos que al sentarte a comer por ti misma, disfrutes eso que tienes delante. Saboréalo, pon atención a los colores y textura de los alimentos, eso te ayudará a estar agradecida por la comida y sus sabores y así también estar agradecida a Dios por todo lo que te da. A veces estamos tan atentas a las cosas malas, que no disfrutamos y valoramos cuánta cosa buena poseemos y por las cuales debemos dar gracias a Dios. Debemos ejercitar nuestra mente a pensar en positivo y con esperanza.

Hemos compartido algunas cosas prácticas para librarte de la tensión que atrapa  tu cuerpo y son cosas que pueden ayudarte a enfocar o clarificar tu mente. Pero, hay algo más que puede ayudarte a tratar el estrés y me refiero a hablar con una buena amiga. Tu amiga puede ayudarte a resolver algún problema…  consolarte y animarte. Ayuda a poner tus sentimientos en palabras. Y el mejor amigo de todos es el Señor Jesucristo. Él te comprende.

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