¿Qué clase de mujer eres?

Queremos hablar hoy acerca de la clase de mujer que somos cada una de nosotras. Los que se dedican a estudiar las características de las personas opinan que hay por lo menos cuatro diferentes clases o grupos de mujeres. Podrás decir cómo es cada una en su interior si solo la escuchas hablar, si pones atención a las palabras que salen de su boca, es decir su manera de hablar. ¡Y a las mujeres por lo general nos gusta mucho hablar! A veces creo que pensamos que es malo estar calladas y siempre queremos decir algo. Leí un estudio que alguien realizó acerca de cuánto hablan las mujeres y los hombres. El resultado fue el siguiente: las mujeres pronunciamos como 30.000 palabras por día, mientras que los hombres hablan un promedio de 20.000 palabras.

La Biblia dice que todos los seres humanos cometemos errores y dentro de los peores errores está el no saber dominar nuestra lengua. Cuántas veces por culpa de nuestra boca nos metemos en problemas. Si tienes una Biblia en tu casa, lee el capítulo 3 del libro de Santiago; verás cómo se describe allí a nuestra lengua. Realmente deberíamos pensar mucho antes de pronunciar palabras porque una vez que salen de nuestra boca, no las podemos regresar. Dependiendo de lo que nos gusta más hablar, es lo que demuestra la clase de mujer que somos. Por tanto es importante poner control a nuestra lengua y pensar bien antes de pronunciar palabras. Es cierto que la lengua no es la culpable sino lo que abunda en nuestro corazón, porque de la abundancia del corazón habla la boca (Mateo 12:34). Hablamos lo que tenemos en nuestro ser interior. Hay un proverbio que dice: “Cuida tu lengua y mantén la boca cerrada y no te meterás en problemas” (Prov. 21:23). Veamos entonces a qué grupo pertenecemos según nuestra manera de hablar.

Podemos mencionar un primer grupo y lo llamaremos «mujer confabuladora». Esta mujer tiene su mente llena de palabras de amargura y acciones egoístas. Le gusta hablar acerca de otros y contar cosas que no son ciertas. Tiene envidia de las que tiene a su alrededor y le gusta criticarlas. Está determinada a provocar problemas. Un día puede actuar como tu amiga y al siguiente día es tu enemiga. Descubres que la que decía ser tu amiga ha dicho algunas cosas acerca de ti que no son ciertas. Cuídate de esa clase de mujer.

«Mujer quejosa»: se queja de todo y de todos. Sus conversaciones están llenas de maldiciones. Tiene mal carácter y quiere que otras se unan a ella para arruinar sus vidas también. ¿Conoces a alguien con estas características? Seguramente conoces a alguien que se queja todo el tiempo y por todo y seguramente no será de tu agrado estar junto a una persona así. Diríamos que son personas tóxicas. Nos hace mal estar a su lado.

Otra clasificación es la de aquella que tiene auto control: «mujer que se autocontrola». Esta mujer es la que piensa antes de hablar. Sabe bien cuándo estar en silencio. Sabe dar sabios consejos. Es considerada y no ruda o grosera. A las personas les gusta estar con ella porque hace que se sientan bien. Da gusto estar al lado de mujeres así.

Vamos a pensar en un grupo más: la «mujer cuidadosa o atenta». Esta mujer puede ser honesta y hablar la verdad, y sin embargo dar ánimo al mismo tiempo. Es amable y un amor sincero fluye a través de sus conversaciones. A las personas les gusta estar a su lado. Es una buena amiga para tener en cuenta. ¿Conoces mujeres así que dé gusto estar a su lado? Son esas maravillosas mujeres que podemos encontrar y tener como amigas.

Gracias a Dios hay personas con las cuales da gusto estar y compartir una conversación, y sentir como que creces y te agrandas porque son personas que te inspiran para imitarlas en sus cosas buenas. Si pudieras mirarte en un espejo y ver no solo cómo luces por fuera, sino quién eres en tu interior. ¿Estarías conforme con lo que ves? ¿Qué opinan otros de ti? ¿Qué dicen de tus conversaciones? Lo importante es que podamos cultivar nuestra vida interior. Recuerda que “De la abundancia del corazón habla la boca” (Mateo 12:34). Y cuando abras tu boca para expresarte demostrarás qué clase de mujer eres.

Que podamos ser la clase de mujer que describe Proverbios 31:26:
Su boca abre con sabiduría, y la ley de la misericordia está en su lengua”.

 

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