La higiene de las manos

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Vivimos en una época de mucha contaminación. Se habla de agua contaminada, aire contaminado, alimentos contaminados y así podríamos seguir mencionando. Se nombran diferentes epidemias que acechan nuestra salud y la salud de nuestros animales. Nuestro mundo está bajo amenaza debido a la contaminación extrema que pulula por todos lados y eso se debe en parte a que los seres humanos no somos cuidadosos en proteger el medio ambiente donde vivimos.

En este tiempo se habla mucho de extremar la higiene de nuestras manos para no esparcir gérmenes por todos lados ni llevarlos a nuestro interior ya que constantemente estamos tocando nuestra boca, nariz y ojos con las manos. Los expertos en el cuidado de la piel nos dicen que la buena y cuidadosa higiene de nuestras manos nos ayuda a prevenir unas 200 diferentes enfermedades. ¿Has escuchado alguna vez eso? Teniendo limpias nuestras manos nos libramos de muchísimas enfermedades.

Nuestras dos manos son importantes herramientas que Dios nos regaló para hacer muchísimas cosas hermosas como trabajos manuales, elaborar los alimentos que comemos cada día, lavar y tender la ropa, acariciar a nuestros hijos, curar las heridas de los enfermos, tender la mano a un necesitado. ¡Qué dos maravillosas herramientas Dios nos regaló! ¿Verdad? Usamos nuestras manos para casi cada cosa que hacemos. ¡Esto es maravilloso! Pensemos en aquellos que por alguna razón no tienen manos; debe ser muy, muy difícil lidiar con la vida cada día.

Dios nos dio manos no solo para que pudiéramos hacer cosas prácticas sino también para expresar nuestro amor y afecto por otros. Por ejemplo: ¿Cómo mostramos afecto por un niño? Dándole un abrazo o estrechándole la mano. Asimismo con las manos mostramos desaprobación. Podemos contenerlo sosteniendo con firmeza la mano del niño, a menudo para protegerle de un peligro. Así que, como puedes ver, tenemos poder en nuestras manos para demostrar nuestros sentimientos y proteger a otros. ¿No es maravilloso? Las usamos cada día cocinando, cosiendo, lavando, ayudando a otros, mostrando amor.

Si nuestras manos son tan importantes debemos cuidarlas bien. Una de las mejores maneras es manteniéndolas limpias. El lavado de manos con agua y jabón es una de las maneras más efectivas para evitar enfermedades. También el uso del alcohol gel. En lo posible se recomienda jabones sin perfume, que sean cremosos para que la piel no se reseque y no se agriete. Se recomienda, después del lavado correcto y secado de las manos, hidratarlas con una crema sin perfumes y preferentemente de noche cuando ya no lavarás más tus manos por horas, así la crema hace su mejor efecto en la piel, suavizándola e hidratándola.

¿Por qué debemos mantener nuestras manos limpias? 

Pensemos acerca de todas las cosas que tocamos con nuestras manos: los servicios higiénicos o baños, los pestillos de las puertas, el dinero que pasa por tantas manos, las mascotas, las plantas, las máquinas, los transportes públicos y mil cosas más, y todas tienen gérmenes porque los gérmenes están por todos lados. Son tan microscópicos que no podemos verlos. Algunos virus no causan mayor daño pero otros sí y pueden hacernos enfermar gravemente. Si tocas algo que está contaminado o cubierto con gérmenes y luego tocas a otra persona puedes esparcir esos gérmenes y transmitir enfermedades. Enfermedades contagiosas como los resfríos y gripes, diarrea, coronavirus y otras. Si tocamos nuestra nariz, ojos o boca con nuestras manos sin lavar, los gérmenes pueden entrar a nuestro cuerpo, se multiplican y nos enferman.

Por eso los profesionales de la salud, fuertemente recomiendan que nos lavemos nuestras manos varias veces durante el día, evitando así esparcir los gérmenes que causan enfermedades. ¿Entonces cuándo deberíamos lavar nuestras manos?

  • Siempre antes de preparar, servir y comer nuestros alimentos
  • Siempre que vamos a curar una herida
  • Siempre que atendemos a un ancianito o a un enfermo
  • Siempre que usamos el baño o cambiamos los pañales a un bebé
  • Siempre que llegamos de la calle

Cuando estamos cocinando es importante lavar nuestras manos cuando manipulamos alimentos crudos como ser las carnes crudas, el pollo o el pescado, y antes de tocar otros alimentos. Cuando llegamos de la calle es importante lavar de inmediato nuestras manos porque seguramente tocamos dinero o hemos viajado en transporte público donde se mueven muchas personas y van dejando los virus en los pasamanos o asientos. Finalmente, cada vez que nos sonamos la nariz por estar resfriadas o tosemos o estornudamos luego debemos lavar nuestras manos para no pasar los gérmenes a otros objetos o personas. Si vamos a realizar tareas donde sea necesario el uso de guantes compremos en la farmacia los de vinilo para proteger la piel.

Recordemos entonces que el lavado de manos debe hacerse en forma regular y cuando hemos tocado superficies que todo el mundo toca como por ejemplo picaportes, pasamanos, mesas, sillas, tableros de ascensores o timbres de calle. También luego de haber usado el baño, antes de comer, al llegar de la calle, etc. Enjabonar y lavar toda la mano, palma y dorso, dedos, muñeca, uñas y hacerlo por unos 20 segundos. Mejor con agua tibia. Por las noches y antes de dormir no olvides usar una crema hidratante para suavizar la piel de tus manos. Al lavarlas muchas veces al día o frotar con alcohol gel, la piel se reseca y en algunos casos se agrieta. Por eso te hará bien una crema hidratante y nutritiva.

Si tienes niños en tu hogar enséñales a lavar sus manos correctamente. Dales el ejemplo y ya verás cómo aprenderán pronto. Además no será tan difícil ya que a los niños les gusta jugar con el jabón y el agua. Los profesionales de la salud nos dicen que podemos prevenir muchas enfermedades contagiosas que pueden afectar los oídos, la nariz, la garganta y el estómago si comprendemos la importancia de mantener bien higienizadas nuestras manos. Lavar las manos no lleva mucho tiempo ni esfuerzo pero ofrece una gran recompensa: mantenernos saludables a nosotras y evitar esparcir enfermedades a otras personas.

 

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