Trabajando al rayo del sol

Tengo una amiga, Gabriela y estoy un poco preocupada por su salud. En estos momentos ella se encuentra internada en el hospital. No puedo creerlo porque el otro día la vi y estaba bien y de pronto está enfrentando una seria condición. Y les quiero contar sobre su problema porque está relacionado con el tema que queremos tratar hoy. Gabriela trabaja en la Panadería con su padre. La conozco hace años. Siempre disfruto de su amistad y como soy golosa también aprovecho de las cosas tan ricas que sabe hacer; galletas, postres, masas además del pan. Al final del día me tiene mal acostumbrada porque me regala a menudo algunas cosas ricas que han quedado sin vender.

Gabriela no siempre fue buena en el trabajo de panadería; tuvo que aprenderlo y le llevó muchos años. Cada mañana se levanta a las 3 de la madrugada para ir a la panadería y comenzar a trabajar.
Moldea los panes, prepara los bizcochos y los pone a hornear de modo que temprano cuando abren para el público todo está listo.
Gabriela es muy conocida en su barrio por las cosas ricas y sabrosas que sabe hacer.
El otro día como de costumbre se levantó temprano, trabajó cerca de los hornos calientes y preparó todo con diligencia. Era un día como todos excepto que hacía mucho calor y el ventilador de la cocina se había roto.
Los hornos ayudaron a empeorar el ambiente y el aire estaba insoportablemente caliente.
Temprano en la mañana al llegar la empleada para atender al público Gabriela salió al fondo y allí se entretuvo arreglando sus hierbas y plantas aromáticas. No tuvo cuidado del sol que estaba muy fuerte, estuvo demasiado tiempo fuera y comenzó a sentirse mareada. De todos modos quería terminar la tarea en el jardín matando los insectos que destruían sus plantas.
El sol estaba tan fuerte, el calor aumentó mucho y Gabriela se desmayó, desplomándose por el piso.
Afortunadamente la empleada de la panadería observó todo lo sucedido y corrió a socorrerla con la ayuda de los clientes. Llamaron a la emergencia médica y se le diagnóstico agotamiento por el calor.

¿Qué queremos decir cuando decimos agotamiento por el calor?
Es cuando una persona desarrolla una fatiga severa física y mental por estar expuesta al calor.
Puede suceder de diferentes maneras; si pasas demasiadas horas expuesta a los rayos del sol ya sea en la playa o trabajando en el campo. También si trabajas de cocinera cerca de los hornos muy calientes por horas o calor radiante de superficies recalentadas como el pavimento de las rutas y calles.

Los obreros que trabajan en las rutas deben ser cuidadosos en especial esos días de mucho sol y calor para no llegar al agotamiento.
En entornos y ambientes calientes todos transpiramos.
Nuestros cuerpos tienen glándulas que cubren la piel con transpiración para refrescar la temperatura de la piel. Es una gran forma de protección pero a veces le exigimos al cuerpo más allá de nuestra capacidad de autoprotegernos.

Es lo que le pasó a Gabriela.
El agotamiento puede comenzar en forma suave pero llega a ser severo si la persona que lo está sufriendo no se da cuenta de lo que le sucede.
Al principio cuando alguien tiene calor, transpira.
Luego el sudor se incrementa tanto que el calor sube también en su cuerpo. Si la persona no hace algo para refrescarse, puede llegar a experimentar nauseas y sentirse débil y cansada.

Como consecuencia le baja la presión sanguínea, puede llegar a desmayarse y quedar inconciente.
Estos síntomas finales son severos y son una indicación que el cerebro puede ser afectado.
Esto es muy peligroso, dejar que el cerebro se caliente demasiado ya sea por calor agotador o por fiebre alta. El Cerebro es un órgano muy sensible y puede ser fácilmente dañado por el calor.
Si una persona está afectada por el calor agotador hay algunas cosas que puedes hacer para ayudarle.

Primero: saca a la persona del sol y llévale a la sombra.
Refréscala lo más pronto posible. Si no está inconciente dale a beber agua.
Colócale compresas frías en la cabeza y en el cuello y puede ser bajo los brazos también.
Si es posible que reciba aire fresco. Si puede tomar medicinas por boca puedes darle alguna que acostumbra a usar para bajar la fiebre.
Hay algunas personas que son más propensas a sufrir del calor agotador, también los niños y los ancianos.

Si debes trabajar en lugares calientes como lo hace mi amiga Gabriela, hay algunos pasos que debes tomar en cuenta.
*beber mucha agua.
*usar sombrero si estás al sol.
*tener momentos de descanso si es posible y sentarte a la sombra.
*Estar atenta si comienzas a sentirte mal y buscar ayuda.

Gabriela debió haber dejado de trabajar mucho antes de llegar al desmayo. Le exigió a su cuerpo más de lo que puede resistir.
Ella nos dijo que había aprendido la lección y que para otra vez sería más cuidadosa.
De todos modos estaba perdiendo varios días de trabajo por no saber parar antes y aprendió ser más prudente y reconocer sus limitaciones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.