Editorial Abril 2010

Querida Intercesora:

Una vez más llego a ti con mi corazón lleno de gratitud a Dios por tu participación en la oración. Hoy mi corazón se estremece cuando pienso acerca de los terribles abusos y sufrimientos en tantos hogares hoy día. Mientras escribo esta carta, estoy finalizando un viaje a Kenya y Etiopía donde he conocido y llorado con muchas mujeres que han sido lastimadas y aterrorizadas por sus maridos.

Estoy asombrada de ver a las intercesoras y oyentes de Proyecto Ana en Kenya y Etiopía determinadas a luchar por sus matrimonios, orando fervientemente a Dios para que intervenga en la vida de sus abusadores. Aún cuando abandonadas o sufriendo en manos de sus promiscuos y alcohólicos maridos, ellas rehúsan darse por vencidas por el padre de sus hijos. Escuché varios testimonios de la fuerza sobrenatural experimentada, para perdonar y bendecir a aquellos que las maldicen. Ellas oraban con sus hermanas del Proyecto Ana, hasta recibir la respuesta a sus oraciones.

¡Esposos salvados por la gracia de Dios!

“Yo no sabía que no era normal”, así decía el titular de un diario de noticias en Singapur que leí hace unos años. Se trataba de la historia de una mujer de la India que contaba acerca de los golpes y palizas diarias que le daba su esposo. Recuerdo cómo luego tomé la determinación de exponer este mal, especialmente cuando Dios llamó mi atención a través de Proverbios 31:8, “Abre tu boca por el mudo en el juicio de todos los desvalidos.”

El patrón de conducta violenta que acostumbra ganar y mantener el poder y el control sobre una esposa, no es sólo físico. El abuso más común es el emocional, que asusta, intimida, manipula, aterroriza, humilla y lastima a través de la denigración, culpa, insultos, palabras humillantes y constante crítica. El abusador trata de aislar a su víctima de los amigos y familiares, le controla el dinero, no le da afecto, le monitorea cada movimiento o salida y es rápido para asignarle culpas. He visto cómo esa clase de abusos deja cicatrices que van muy profundo y en realidad, pueden hacer más daño que algún abuso físico.

El espíritu de Satanás de desdén y desacato, ha desfigurado la imagen de Dios en cada ser humano. Muchas familias han llegado a ser un escenario de guerra y dolor. Hay esperanza y es por eso que oramos. La maldición de la caída, ha sido vencida por Cristo en la Cruz. Hombres y mujeres ahora son libres pata elegir y seguir el camino de la paz y el amor.

Estoy contenta que podemos pelear la batalla juntos, contra tal clase de mal. Oremos con compasión y pasión por las víctimas de violencia doméstica. Reclamemos la victoria en la vida de los abusados y abusadores, por medio del poder de nuestro Señor Jesucristo resucitado.

Confiando en Dios para que haga libres a los cautivos,

Marli Spieker

Directora y Fundadora

Del Ministerio Global

Proyecto Ana- Radio Trans Mundial

Testimonios de Oyentes

Brasil

Queridas hermanas, aún si intentara escribir una carta de amor no sería suficiente expresar cuánto amamos este programa. Hace cuatro años mi esposo nos dejó. He pasado por cosas muy difíciles para criar a mis hijas contra las cosas que ofrece este mundo, pero escuchando el programa me animó mucho. Asegúrese que nuestros nombres no sean olvidados en sus oraciones. Tengo una sonrisa en mi rostro mientras escribo esto pues puedo escucharles decir, “no se preocupen, nunca serán olvidados”

Angola

Me gusta escuchar Mujeres de Esperanza, aunque el primer programa que escuché, la conductora criticó lo mal que algunos hombres tratan a sus esposas. A través de su programa yo aprendí a amar y a tratar a mi esposa con respeto y dignidad. Muchas gracias por su trabajo, y quiera Dios bendecirles.

Camboya

Soy un hombre de muy mal carácter. Después de un tiempo de escuchar Mujeres de Esperanza, me doy cuenta que la manera que he vivido no es buena, así que yo quiero cambiar. He decidido ser un cristiano y quiero aprender más acerca de la Palabra de Dios. Me gusta escuchar este programa porque me da muchas buenas ideas. Por favor ore por mi.

Vietnam

La gente se entusiasma después de escuchar los programas de Radio Trans Mundial. Muchas familias han cambiado su estilo de vida y mejorado sus relaciones. Muchas personas han dejado de tomar y familias rotas se han reconciliado. Las mujeres, están felices y entusiasmadas por el programa porque ahora saben cómo criar a sus hijos, cómo tener una buena relación con sus esposos, cómo ser buenas nueras, como así también buenas esposas y madres de acuerdo a la palabra de Dios.

India:

Gracias Por su programa de radio. Somos muy pobres pero agradezco al Señor por proveernos de una radio para poder escuchar sus programas. Mis yernos beben demasiado y por esa razón mis hijas sufren. Sus mensajes ayudan a mis hijas a enfrentar sus situaciones. Por favor ore para que ellas puedan crecer en el Señor y ayudar a sus esposos a encontrar a Cristo.

Nepal

He presentado su programa a muchos incluso a mis estudiantes, que escuchan sin fallar. Su mensaje sobre el enojo tocó muy dentro de mi corazón ya que acostumbraba a perder la paciencia aún sin razón alguna. Fue interesante que cuando fui a la escuela ese día, mis hijos me preguntaron si había escuchado el programa sobre el enojo ya que sabían que soy una persona que me enojo. Ahora puedo controlar mi ira con la ayuda de Dios.

Belarus

Oro día y noche al Señor por todos ustedes y su ministerio. Tal gozo nunca tuve en mi vida. El Señor me libró del cigarrillo, de la Vodka y de la fornicación y me dio a ustedes y a vuestro programa. Día y noche oro por ustedes y los programas de Radio Trans Mundial.

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