Editorial Noviembre 2010

Querida amiga:

Cada mes me gusta leer el calendario de oración todo de una sola vez. De esta manera me sumerjo en el enfoque de la oración y me siento mejor preparada para orar. Este mes más bien son alabanzas a Dios por – vidas cambiadas, nuevos idiomas al aire, nuestro nuevo sitio de Internet, la presentación de mi nuevo libro, las oportunidades y los milagros que Dios nos está brindando y más. Debo confesar que aunque estoy muy agradecida a Dios por lo que está haciendo por el Proyecto Ana, me encuentro preguntándome, “¿Vale la pena? ¡Donde sea que viajo, aún veo el mal tendiendo emboscadas a las mujeres en cualquier vuelta de sus vidas! ¿Por cuánto tiempo más, Dios, clamaremos a ti y tú no nos responderás? Así como Habacuc, el profeta, mi alma está luchando y perturbada por el continuo sufrimiento que veo.

Dios me recordó una preciosa lección que aprendí cuando nuestro hijo Fabio murió por el impacto de una rama de roble, dos semanas antes de la celebración del 5to. Aniversario de Proyecto Ana. La noche antes cuando fui a la cama, dije a mi esposo, “¿Cómo hablaré en la celebración mañana?” Él dijo, “Está bien. Haz lo que puedas.” Yo estaba tan quebrada, tan herida y tan débil. En la mitad de esa noche me despertó un fuerte y hermoso coro entonando un antiguo himno de mis favoritos, “¡Regocíjate, regocíjate, regocíjate, da gracias y canta!”  Le pregunté a Edmundo: “¿Puedes oírlo?” Él no pudo, la canción estaba sólo en mi alma. ¡Oramos que Dios me diera la fuerza para regocijarme, dar gracias y cantar! Decidí estar agradecida en medio de mi más oscura noche y por cuatro días consecutivos, ¡Dios me permitió regocijarme, dar gracias y cantar!

Tal vez estás en medio de un tiempo de dolor y desilusión y dar gracias representa un desafío para tu alma. Puede ser que la vida es bien difícil para ti en este preciso momento, y tu gozo se ha disipado. Sé cómo es ese sentimiento. Pero -en un acto de nuestra voluntad – podemos ESCOGER  regocijarnos y dar gracias a Dios, aún si eso significara ofrecer nuestro “sacrificio de alabanza” este mes. ¡Espero que lo hagas, porque vale la pena! Gracias por tu constancia en este trabajo de oración que hacemos juntas.

¡Venid, alabemos al Señor, porque grande es Su fidelidad!

Marli Spieker

Directora/Fundadora Ministerio Global

Proyecto Ana.

Radio Trans mundial

Testimonios de las intercesoras de Proyecto Ana

3/10 Mozambique

Soy una mujer que siempre lloraba ante Dios debido a mi infertilidad, pero recientemente la acepté pensando que nunca tendría un bebé porque los doctores no pudieron descubrir por qué era infértil. Tomé muchas medicinas tradicionales pero no pude tener un bebé. Un día mi vecina me invitó a unirme al grupo de oración de Proyecto Ana, para pedirle a Dios que me diera un bebé. Me dijo que muchas mujeres van al grupo de oración con problemas difíciles y, al fin, reciben una respuesta. Le dije que mi problema no era porque no orara, porque yo había orado. Acostumbro ir a la iglesia a menudo, así que no necesitaba ir allí. Pero a ella no le importó mi respuesta. Continuó invitándome. Decidí ir. Encontré a las mujeres compartiendo sus problemas personales con otras mujeres que no eran amigas cercanas o vecinas. Dios obró en mi y repentinamente comencé a orar y contarles acerca de mi problema también, pidiéndoles que oraran por mi. Las invité a venir y orar en mi casa también. Más tarde, escuché uno de los programas Mujeres de Esperanza donde hablaban acerca de la infertilidad. Dijeron algo que me fortaleció. Dijeron que quizás no podría tener un hijo biológico pero podría adoptar uno. Desde ese momento comencé a pensar acerca de la adopción. Después de algún tiempo fuimos a un grupo de oración y yo les conté: “Vine aquí para decirles que… ¡¡estoy embarazada!!

Es el tiempo más feliz que he experimentado en mi vida. ¡Su nombre es Aleluya! ¡Alabado sea el Señor, queridas hermanas! Llevemos esperanza a aquellas que la han perdido. ¡Gracias, Dios!

3/10 Camboya.

Vivo en la Provincia de Takoe. Estuve usando el calendario de oración por cinco meses ya, y estoy feliz de poder compartir el calendario de oración con el grupo. Estoy feliz de ser parte del plan y amor de Dios por el mundo. Me gusta usar el calendario de oración porque puedo orar por las necesidades de las mujeres alrededor del mundo.

6/10 Myanmar Burmese

Estoy orando de acuerdo al calendario de oración de Proyecto Ana. Estoy contenta de llevar cuidadosamente los pedidos de oración por las mujeres iletradas. Antes de contactar Radio Trans Mundial Myanmar, yo era egoísta en mis oraciones, sólo oraba por la familia y amigos cercanos. No me interesaba por las mujeres alrededor del mundo que estaban sufriendo dolores en sus corazones. Me hace bien orar por cada mujer. Por favor no olviden enviarme el calendario de oración cada mes. Dios cumple sus promesas y Él es rico. Como está escrito “Pidan”, así que yo lo hago. Dios conoce nuestras necesidades ya y Él nos dará a su debido tiempo.

Estoy agradecida especialmente a la familia de Radio Trans Mundial Myanmar que están orando por mi. Alabo a Dios porque el Señor Jesús es el Único que puede sostenernos en nuestro transitar. Agradezco al Señor también por poder tener compañerismo con RTM-Myanmar. Dios me habla a través de los programas de radio, acercándome a Él, animándome. No sólo me anima levantando mi moral sino que me ayuda a orar por otros.

7/10 Oyente Mujeres de Esperanza en Español.

Mi nombre es Ana y me siento feliz de conocerlas. Soy muy bendecida cada vez que escucho su programa. Hoy quiero compartirles cuán emocionante ha sido para mi poder servir al Señor a través de la oración y ser parte de este importante ministerio. Cada miércoles un grupo de mujeres nos reunimos para orar. Gracias por enviarme el Boletín de oración cada mes. Los entrego a mis amigas y las animo a orar por otras que tienen tantas necesidades. Vamos por todo el mundo al leer los diferentes pedidos de oración y oramos por las mujeres y niños de otros países que sufren tanto. También oramos por nuestra nación y sus gobernantes para que sean responsables por sus acciones. Confío que Dios escucha nuestras oraciones porque siempre me responde cuando oro. Dios ha hecho una gran obra en mi propio hogar. Mis cinco hijos son creyentes y lo considero una gran bendición de Dios debido a los malos tiempos en que vivimos.

Oramos por Proyecto Ana y los programas Mujeres de Esperanza, que sigan siendo transmitidos por muchos años más.

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