Editorial Junio 2012

Querida amiga:
¡Saludos en el Nombre de Jesús – el Poderoso Nombre que nos permite llegar al lugar del Trono del Padre
y orar por grandes cosas! Este mes oro para que la Gracia de Dios sea derramada en nuestras vidas mientras
corporativamente buscamos justicia bíblica por el serio problema global de la esclavitud de los días modernos. ¡Sí,
este es un muy grande trabajo, pero tengamos en mente que Jesús es el Salvador más grande!
El último año estuve en Zanzíbar, una isla en la costa este de Tanzania, lanzando Proyecto Ana. El noventa y siete
por ciento de la población allí es musulmana. Visité un ex – mercado de venta de esclavos, donde el sufrimiento
y los horrores infligidos a personas inocentes dos siglos atrás parecía aún estar gimiendo desde las paredes de las
oscuras cámaras donde los esclavos eran guardados como animales por días o semanas.
En el continente, a veces viajaban como mil millas a pie, encadenados unos a otros por el cuello mientras cargaban
marfil hacia Bagamoyo, una ciudad en la costa este. El nombre Bagamoyo significa “inclina tu corazón”, porque era
aquí que los esclavos abandonaban su esperanza de libertad”, como lo informa un sitio en la web de Zanzibar.
“Los esclavos que sobrevivían la larga caminata, eran embutidos dentro de una pequeña embarcación a vela para
llevarlos a Zanzibar, y formados para la venta, como ganado, en el Mercado de Esclavos.”
La esclavitud ha sido abolida en muchos de los países del mundo hace largo tiempo. ¡Sin embargo y
desafortunadamente, como puedes ver en el Calendario de Oración de este mes, la esclavitud afecta a más personas
en este año 2012 que nunca antes! Es un negocio voraz y vergonzoso pero lucrativo y en auge, que mantiene a 20
millones de hombres, mujeres y niños atrapados y esclavizados en talleres clandestinos donde se explota obreros
ilegales, granjas, restaurantes y burdeles en la mayoría de las naciones desarrolladas.
En su libro Gente Disponible, Kevin Bales escribe: “La esclavitud es explotación, violencia e injusticia, todo rueda
junto en su más potente combinación. Si hay una fundamental violación de nuestra humanidad, no lo podemos
permitir, eso es esclavitud. Si hay una verdad básica que virtualmente cada ser humano puede estar de acuerdo, es
que la esclavitud debe terminar.”
Como cristianos no podemos cerrar nuestros ojos. Por sobre todo, debemos orar contra la real causa de la
esclavitud moderna- el pecado en el corazón humano. Jesús dijo: “Todo el que comete pecado es esclavo del
pecado” pero, “Si el Hijo te libertare serás verdaderamente libre.” Esa es la máxima libertad por la que debemos
orar.
Pueda Dios recompensar nuestro trabajo y podamos ver su liberación corriendo como un río sobre este mundo.
Marli Spieker
Directora-Fundadora del Ministerio Global,
Proyecto Ana

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