Editorial Diciembre 2012

Querida amiga:
No sé tú, pero yo, al final del año por lo general siento como si mi cuerpo está corriendo por delante de mi alma
navegando en un enredo de responsabilidades y demandas de la vida. Cada vez que paro, y mi alma se enfrenta
con mi cuerpo, encuentro el amor extravagante de Dios esperándome pacientemente. Yo sé que esto es así para
la mayoría de nosotros. Este mes, oremos para que millones de mujeres respondan a la invitación de Jesús de ir y
acercarse al corazón de Dios- no importando cuánto tengan para hacer. ¿No crees que aún nosotras, que hemos
caminado con Él por años, de vez en cuando debiéramos de parar y embeber nuestras almas en Su presencia
consoladora y fortalecedora? Es allí que encontramos nuestra fuerza para seguir. Oremos también que las mujeres
entiendan que solamente una relación íntima con Él satisfará sus más profundos deseos y necesidades.
Podamos todas aprender que en tiempos de ocupación y pruebas, cuando el calor de las dificultades se eleve siete
veces más, podamos caminar como los amigos de Daniel lo hicieron- ¡libremente en medio del horno. (Dan.
3:17-18)! ¡Porque aún antes que ellos tocaran el piso, Jesús estaba allí paseándose con ellos EN el fuego! Oremos
para que las mujeres experimenten esta misma intimidad con Dios. Que nunca estén solas sino que experimenten
la protección de Dios en el ardor de sus sufrimientos. Confío que, mientras intercedemos por ellas, esas mismas
bendiciones se derramarán sobre nosotras. A veces parece que, cuanto más caminamos con Dios, más levanta Él la
temperatura del fuego. ¡Ya sé, necesita ver que hay sobre nuestros corazones como lo hizo con Abraham, Moisés,
Pablo y también con Su Hijo!
Ésta es mi última carta este año. Permíteme agradecerte por permanecer firme en oración junto a más de 40.000
intercesores de Proyecto Ana en 121 países a lo largo del 2012. Has viajado sobre tus rodillas con nosotros y
peleado ardientes batallas espirituales. Has tocado preciosas vidas con el suave y poderoso aliento de la oración.
Has traído cambios a comunidades enteras intercediendo para buscar la intervención de Dios. Leyes fueron creadas
para proteger y dar valor a las mujeres. Los miembros de los equipos de Proyecto Ana fueron tocados por un viento
renovado de fe y gozo porque has mencionado sus nombres, pidiendo las bendiciones de Dios sobre ellas y sus
ministerios.
Gracias también por orar por mí por todos estos años. Tus oraciones cambiaron circunstancias y me llevaron a
través de viajes peligrosos, aún cuando crucé el valle de la sombra de la muerte. Solamente la eternidad revelará el
alcance de este maravilloso trabajo que haces por el Reino.
¡Deseo para ti una bendecida Navidad! Quiera Dios recompensarte mientras buscas la justicia bíblica a través de la
oración hasta que “corra como un río” sobre este mundo.
Creyendo contigo,
Marli Spieker
Directora-Fundadora del Ministerio Global
Proyecto Ana
Testimonios e informes
Albania
“Soy tan bendecida por el Calendario de Oración de Proyecto Ana. Lo recibimos mensualmente en nuestra iglesia
por correo. No puedo decir de cuánto ánimo nos resulta. Una vez no lo habíamos recibido como de costumbre y
yo me fui personalmente a la oficina de correos y les dije que ese sobre era más importante que un cheque lleno de
dinero. Tenemos una iglesia pequeña y la reunión de damas es en mi casa. Somos alrededor de 10 mujeres que nos
juntamos y oramos de acuerdo al calendario de oración y por nuestras necesidades. Parece que las mujeres alrededor
del mundo sufren mucho. Creemos que Dios cambia las situaciones mientras oramos con pasión. Gracias por
hacernos parte de esta red de oración y gracias por orar por nuestra ciudad. Kavaja es una ciudad (de otra religión) y
necesita mucha oración.”
Indonesia
Nuestro ministerio Bíblico de Proyecto Ana tenía 151 damas de cinco iglesias participantes. Se entregaron libros
devocionales y CDs, con programas de Mujeres de Esperanza, como un regalo para animar a las participantes.
Para proveer para la familia las mujeres necesitan tener habilidades. Pudimos ayudar a las oyentes a desarrollar
habilidades tales como hacer fideos (pasta seca) para las que desean ayudar a sus esposos en obtener algún dinero
para la familia. Invitamos a 15 oyentes de diferentes grupos e iglesias para que fueran al entrenamiento.
Kenia
Alabado sea Dios por abrir avenidas para el ministerio de Proyecto Ana. Tuvimos un seminario de un día para
pastores y mujeres líderes de Mombasa y tuvimos una buena oportunidad para presentar el ministerio de Proyecto
Ana. Hay ahora ocho grupos potenciales de oración de esta región.
Alabamos a Dios por nuestros gobernantes. Cavaron varios agujeros en el área de Kasigau para tener agua. Las
mujeres de esta región a veces pasan horas del día caminando millas para conseguir este precioso elemento como lo
es el agua. Muchas que anteriormente no podían llegar a tiempo a las reuniones de oración ahora respiran de alivio.
Alabemos al Señor que algunas mujeres recibieron redes tratadas contra los mosquitos del centro de salud
del gobierno. Esta iniciativa ha disminuido las infecciones de malaria y como resultado la pérdida de vidas,
especialmente entre menores de 5 años.
Alabe al Señor por un generoso regalo que permitió a las líderes de Proyecto Ana comprar zapatos, medias,
uniformes para la escuela y sweaters para niños huérfanos y abandonados del Hogar Kaloleni.
Moldova
“Yo sé que sus programas, Mujeres de Esperanza, son muy necesarios. Son edificantes y basados en la Biblia. Sus
programas son una gran ayuda para personas como yo. No puedo leer la Biblia por problemas en la vista. Los temas
que ustedes tratan son muy actuales. Deseo que continuamente experimenten la bendición de Dios y de Jesucristo.”
Mozambique
“Mi vida es un milagro de Dios. ¡Verdaderamente! Era una mujer que acostumbraba ir a la iglesia, pero nunca había
tenido un buen tiempo de oración antes que Proyecto Ana llegara a mi vida y a mi iglesia. Jesús es mi mejor amigo,
porque puedo comunicarme con ´Él en cualquier momento, en la alegría y en la tristeza. Podemos animar a las
mujeres jóvenes que sean parte de los grupos de oración.”
Descubrimos que estas mujeres no conocían el poder de la oración. Les animamos para que pudieran tener una fé
fuerte.

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