Editorial Noviembre 2013

Querida amiga:
¡Es tiempo de alabar y agradecer! Este mes el calendario de oración de Proyecto Ana está lleno de alabanzas y
agradecimientos por las grandes respuestas de Dios a nuestras oraciones. Por algo esta es una cosa difícil de hacer.
La interrogante podría ser: “¿Cómo puedo estar agradecida leyendo acerca de novias-niñas, violación, tráfico
humano, y las injusticias sociales a mi alrededor?” Esta es una pregunta válida. En este trabajo de oración, a veces
somos tentadas a dudar del poder por lo que oramos.
En tiempos como estos, necesitamos escoger el obedecer el mandamiento de Pablo a los Colosenses: “Que la paz
de Dios gobierne sus corazones… y sean agradecidos.” (Colosenses 3:15) Cada vez que usamos nuestras lenguas
para pronunciar alabanzas y gratitud por el amor de Dios, a pesar del mal a nuestro alrededor, escogemos obedecer
y alabarlo de todos modos. A cambio, Dios llena nuestras palabras y corazones con la emoción de verdadera gratitud
mientras derrama Su amor, quebrando el espíritu de nuestra incredulidad. John Piper lo dijo muy bien: “El dar
gracias con la Boca remueve o agita el agradecimiento en el Corazón.”
Ana, la mujer de quien toma nombre nuestro ministerio, agradeció a Dios cuando no había razones de hacerlosólo
vergüenza y dolor. ¡En esa acción de gracias a Dios, ofreció al hijo que había pedido, aún antes de recibirlo! Y
cuando Dios le respondió, ella prorrumpió en una canción de adoración. Desbordó con agradecimiento al Único
Santo, que reina sobre todo y humildemente afirmó: “Dios rodea al débil con fuerza y levanta del polvo al pobre.”
A través de los años yo he conocido a mujeres que irradian coraje, gratitud y gozo simplemente porque han
experimentado cómo Dios, quien vive en ellas, es más fuerte que cualquiera de sus enemigos.
Así que, querida amiga, únete en este tiempo de agradecimiento, derramando nuestro amor y gratitud mientras
continuamos buscando la justicia bíblica a través de la oración. Y mientras animamos, servimos y oramos por
las mujeres alrededor del mundo, sabemos que no estamos solas en esta batalla- porque Dios está con nosotras.
Llevémosle nuestros sacrificios de alabanza. Quiero usar esta oportunidad para agradecerle especialmente por
unirse a nosotras en el 16º.tiempo anual rotativo de ayuno y oración por las mujeres mientras rogamos que Dios las
atraiga hacia Él.
En Su amor,
Marli Spieker
Fundadora/Directora -Ministerio Global-Proyecto Ana.
Testimonios de Vidas Cambiadas
Gana: Testimonio de Grace después de unirse a Proyecto Ana. “Después de 19 años de matrimonio, mi
esposo me dejó por otras mujer. Simplemente dijo que ya no estaba interesado en mí y me arrojó fuera. Pero
ahora yo tengo un sentido de pertenencia y sé que soy amada por JESÚS.”
India, Bengal Occidental: Testimonio de Purabi: “Soy una trabajadora doméstica y mi familia es
extremadamente pobre. Para lograr cubrir mis necesidades, trabajo como ayudante doméstica en hogares
porque no estoy calificada para otra tarea. (No sé leer ni escribir). Siempre que tengo una oportunidad
escucho este programa y tomo parte en el compañerismo de oración de Mujeres de Esperanza. No puedo
leer la Palabra de Dios, pero cuando escucho el programa, soy bendecida y mi fe ha comenzado a crecer.
Aún he aprendido cómo orar. Recientemente mi hija cayó muy enferma y mi esposo quería llevarla a una
hechicera. Pero yo protesté porque aprendí de sus programas que la brujería es un pecado. No permití que
la llevara a ninguna parte. Fui amenazada con horrendas consecuencias si la situación de mi hija empeoraba.
Estuve de acuerdo que el desafío cayera sobre mí y ayuné y oré por la sanidad de mi hija. ¡Alabado sea Dios!
Mi hija quedó sana completamente y el Señor honrado en medio de mi familia. Ahora cada vez que tengo
una oportunidad oro por los enfermos y eso me trae mucho gozo. Necesito sus fervientes oraciones por la
salvación de mi esposo y otros familiares.
India: Testimonio de Suparna. Soy una consecuente oyente del programa Mujeres de Esperanza. Soy una
empleada doméstica de una villa remota y asisto a la iglesia local. Aunque provengo de una familia cristiana,
no tenía una relación personal con Jesús, ni conocía la Biblia. De hecho seguía las prácticas y costumbres
de otra religión. Vivía una vida sin Jesús porque nadie me corregía. Pensé que vivía bien. Mi familia no era
diferente- eran cristianos nominales. Pero agradezco a Dios por Su inmenso amor hacia mí. Un día mi
pastor me habló de vuestro programa y comencé a escucharlo regularmente. Mi vida ha cambiado y yo soy
ricamente bendecida desde entonces. Cada vez que escucho, aprendo algo nuevo de la Palabra de Dios. He
tomado el paso de invitar a Jesús a mi corazón y vida. Hoy, el Señor me está dando el poder de compartir la
Palabra de Dios con mi familia. ¡Alabado sea Dios!
Tanzania, Zoissa: Las mujeres de Proyecto Ana te saludamos en el Nombre de Jesucristo, quien es nuestro
Señor y Salvador. Alabamos a Dios que un día pudimos hablar acerca de lo que Él ha hecho en nuestras
vidas. A través de la oración de Proyecto Ana, hemos visto a Dios moviéndose en nuestras vidas:
~Algunas mujeres y niños pueden usar ahora las máquinas de coser para hacerse ropa
~Muchas mujeres se han reconciliado con Dios y recibieron el perdón de Jesucristo
~Otras mujeres han recibido sanidad física, espiritual y emocional.
~Las mujeres están experimentando paz en sus matrimonios y la conducta de los esposos ha cambiado
completamente.
~A través de Proyecto Ana, muchas mujeres están espiritualmente fuertes.
~Dos hombres jóvenes de la Villa Nolini estaban desaparecidos de su hogar por unos dos años y nadie
sabía dónde estaban. Nosotras oramos y ahora ellos han regresado con sus familias.
“Jesús hizo también muchas otras cosas. Si cada una de ellas fueren escritas, supongo que ni en todo
el mundo entrarían los libros escritos.” (Juan 21:25)

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