Cada refugiado, que es una preciosa persona amada por Dios y que es un extraño de la familia, cultura, idioma, y todo lo familiar. Ore por esas personas cargadas para que encuentren esperanza a través de los actos de bondad que los cristianos les ofrecen en el Nombre de Jesús. “Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui forastero y me recibisteis. (Mateo 25:35)

Las miles de jóvenes niñas que huyen de la violencia de repetitivas violaciones en Laos y Myanmar y que están atrapadas en la esclavitud sexual en Tailandia. Ore para que encuentren un hogar seguro en refugios donde puedan aprender y capacitarse para trabajar en algo y recibir palabras de esperanza mientras escuchan el programa Mujeres de Esperanza en Burmese, S´gaw Karen, Isaan y Tailandés.
30 diciembre 2015
Las mujeres discapacitadas que conozcan el amor de su Creador…
1 enero 2016