
Un potencial abusador – Escogiendo el Reino de Dios
20 agosto 2018
Descubriendo a potencial abusador
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¿Te gusta tomar decisiones? Algunas son fáciles y otras no tanto. Estoy segura de que cada día tomas decisiones y escoges entre diferentes opciones. Por ejemplo, cuando vas al mercado tienes que decidir qué artículos comprar. Cuando regresas a tu hogar debes decidir cómo usarás los vegetales y productos alimenticios que has comprado. Y así cada día y cada año. Escoges también cómo vestirte, dónde trabajar, con quién te casarás si aún no estás casada… La vida nos ofrece muchas cosas pero tenemos que saber escoger cosas buenas que nos hagan bien y escoger amistades que nos sean de bendición.
Quiero compartir contigo una parábola que nos habla acerca de hacer una importante elección en tu vida. Una parábola es una sencilla historia del diario vivir que nuestro Señor Jesucristo a menudo usaba para enseñar de Dios y de Su Reino. ¿Qué es el Reino de los Cielos? Significa que Dios es tu Rey y que tú vives bajo Su autoridad y protección. También significa que compartes tu vida con otras personas que también aceptan a Dios como su Rey. Escuchemos la historia que Jesús contó de la Biblia la Palabra de Dios.
Jesús dijo: (Mateo 13: 44) “El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en el campo, que un hombre descubrió y luego escondió. Y con regocijo va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo”. ¿Puedes imaginar ese cuadro? Había un hombre, probablemente un obrero trabajador en el campo. Un día estaba cavando el suelo, quizás para plantar algo y su pala golpeó algo duro. Cavó un poco más… ¿Y qué encontró? Un tesoro que alguien había escondido en el campo mucho antes. Fue entonces que tuvo que escoger qué hacer. ¿Tendría que llevarle el tesoro al dueño del campo? Después de todo, todo lo que estaba en el campo pertenecía al propietario del campo. ¿O debería guardarlo bajo sus ropas y calladamente llevarlo a su casa? Pero eso significaría robarlo. Finalmente ¿qué decidió hacer el hombre? Escondió el tesoro nuevamente en el campo y fue y vendió todas sus posesiones. Con el dinero que ahora tenía, fue y compró el campo. Como puedes ver, el hombre tuvo que hacer una elección. Estaba tan feliz que encontró el tesoro. Él sabía que había encontrado algo de más valor que todo lo que tenía. Y él lo quería tanto que estaba dispuesto a renunciar a todo lo que poseía a cambio de ese tesoro.
Luego Jesús contó otra parábola. Él dijo: “Además, el Reino de los Cielos es semejante a un comerciante que buscaba perlas finas. Y habiendo encontrado una perla de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró” (Mateo 13: 45-46). Así como la parábola del tesoro escondido, este mercader estuvo dispuesto a sacrificar cada cosa que él tenía por una hermosa perla de gran valor que había encontrado. Me pregunto… ¿Será que planeaba hacerle una hermosa pieza de joyería para su esposa?
¿Qué piensas estaría tratando de decir Jesús acerca del Reino de los Cielos a través de estas dos parábolas? Creo que Jesús quiso hacer resaltar una misma cosa: ambos hombres reconocieron algo de gran valor e hicieron un sacrificio para obtenerlo. Jesús estaba diciendo que es un maravilloso privilegio ser parte del Reino de los Cielos y que podemos lograrlo. El tesoro en el campo y la hermosa perla estaban justo allí. ¿El hombre o el comerciante hicieron algo para que estuvieran allí? ¡No! No fue porque eran buenos o inteligentes para poder encontrarlos. Había una cosa en común: Tenían sus ojos abiertos y cuando vieron lo que encontraron, reconocieron el valor que tenían ambas cosas. Es lo mismo con el Reino de los Cielos. Es un regalo que Dios tiene para ti y para mí. Si abres tus ojos espirituales, verás y comprenderás lo que la Biblia nos dice: “Más Dios muestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros» (Romanos 5:8). No merecemos el regalo de la gracia, salvación, amor y perdón de Dios. Pero cuando creemos en Jesús, descubrimos el maravilloso tesoro, como la perla más costosa. Es un privilegio que Dios nos ha dado. ¿Lo tomarás o lo dejarás? Es tú elección.
Si eliges el Reino de los Cielos, este privilegio viene también con una responsabilidad. De las dos parábolas, podemos ver que el Reino de los Cielos es inapreciable. En el Reino de los Cielos, solo hay un Rey- Jesucristo- y nos dice cómo deberíamos vivir. Así que cuando encuentras el gozo, el perdón, la esperanza y la paz de Jesús, sabes que has encontrado un tesoro, pero aún debes tomar una decisión. ¿Te aferras o mantienes todas las cosas que siempre han sido queridas para ti? Quizás sea el amor al dinero. Podría ser tu modo de vida. Puede ser un mal hábito o comportamiento que deseas mantenerte haciéndolo, alguna relación equivocada que llevas y que sabes a Dios no le agrada. A veces son sueños y ambiciones mundanales que son difíciles de dejar. ¿O eres como el comerciante que se deshizo de todo lo que tenía por esa única perla- el Reino de los Cielos?
Querida amiga ¿Realmente tus ojos pueden ver, tus oídos oír y tu corazón comprender el significado de estas parábolas? Dios te está ofreciendo la vida eterna, una vida con Jesucristo gratuitamente. Cuando la aceptas, haces a Jesucristo el centro de tu vida. Nada más debería competir con Él, tu amor y atención. ¡Si Jesús no es Señor de todo, no es Señor en absoluto! Ayúdanos, Señor a estar dispuestas para escoger siempre lo mejor de ti para nosotras.

