Haciendo amigas

Una de las necesidades más grandes que estamos viendo en nuestras sociedades tan cambiantes es tener amigas mujeres. Aun aquellas que tienen sus esposos y sus hijos en casa, sienten la necesidad de poder hablar con otra mujer acerca de sus inquietudes y deseos. Acerca de sus sentimientos más íntimos. Pero tener buenas amigas no es tan fácil. Hay un antiguo dicho o proverbio que dice: “Para tener amigas, debes ser amiga.” ¿Y cómo puedes ser una buena amiga? ¿Cómo podemos lograr una nueva amiga?

Algunas de nosotras hemos tenido amigas cuando éramos niñas o adolescentes, pero cuando nos pusimos más adultas nos hemos llenado de actividades, trabajos y tareas, al punto que no nos quedó tiempo para pensar en amigas. Pasando el tiempo y aun habiéndonos casado, nos damos cuenta que nos falta alguien especial para compartir cosas, para poder reír y llorar, que entienda de lo que estamos hablando. Cuántas mujeres viven en soledad careciendo de relaciones significativas. Son personas que se sienten aisladas y con un vacío en su ser interior porque no se han dado cuenta a tiempo de la importancia de la amistad. Al pasar los años es cuando se dan cuenta de que han descuidado el cultivo de relaciones productivas donde encontrar apoyo, cariño y comprensión para sus vidas.

Podemos pensar en diferentes niveles de amistad:

  1. Primero, diremos que algunas mujeres son nuestras amigas porque trabajamos juntas y somos amables unas con otras. Cuando las vemos nos alegramos, nos saludamos y nos interesamos cómo lo están pasando. Además, por lo general nos vemos prácticamente todos los días porque el trabajo nos une.
  2. En segundo lugar, diríamos que hay buenas amigas que son leales a nosotras y nosotras a ellas. No nos hablamos, nos animamos y nos ayudamos lo más que podemos. Nos aceptamos así como nos vemos y como somos. Nos interesamos en ellas si están en algún problema o enfermedad.
  3. En tercer lugar, hablaremos de nuestra mejor amiga. Son esas amigas que nos gusta ver a menudo, que les somos leales y a quienes amamos. Como es nuestra mejor amiga, le contamos nuestros secretos, le compartimos nuestras esperanzas y nuestros sueños; también nuestras desilusiones. Con esta clase de amigas reímos y lloramos. Si estás muy preocupada o enojada por algo, esta clase de amiga es la que te escucha, te toma de la mano o te da un abrazo; también te da palabras de ánimo y se mantiene muy cerca de ti deseando que las cosas vayan bien.

Es muy importante tener por lo menos una amiga o más. La vida no es fácil; hay sucesos que pueden traernos gozo y hay otros muchos que pueden producirnos tristeza. Una buena amiga puede ayudarnos a no sentirnos tan solas al momento de las duras pruebas que sin duda todas pasamos en algún momento. También es maravilloso compartir los gozos y las alegrías con alguien.

¿Por qué algunas mujeres no tienen amigas? Te diré que para tener amigas debemos pagar un precio; ese precio es descubrir un tiempo y apartarlo para estar con otra persona. Si estás muy ocupada en tus tareas y no estás dispuesta a sacrificar de tu precioso tiempo, ¿cómo tendrás una amiga? Por otro lado, debemos tener un oído atento y sensible a las necesidades de la otra persona, y no solo estar pendientes de nosotras mismas. Hay personas que solo hablan de sí mismas todo tiempo. Por eso, si quieres que alguien te quiera debes estar dispuesta a confiar y amar a alguien más. Si eres egoísta y solo piensas en ti y en tus cosas, ¿cómo tendrás una amiga?

Si quieres ser una buena amiga, tienes que aprender a escuchar y conocer las necesidades de la otra persona. En algún momento tendrás que dejar de hacer lo que estás haciendo y darle tu atención y escucharla en lo que quiera decirte. Tienes que aprender a disfrutar de las cosas buenas que le suceden a ella y si es necesario llorar por sus dolores y sufrimientos. Una amiga sincera no va a envidiar los logros y triunfos de su amiga; simplemente va a estar feliz, disfrutará y dará palabras de ánimo a la otra persona por sus progresos y le deseará lo mejor en todo. No permitamos que la envidia o los celos arruinen nuestra amistad.

Al leer acerca de Jesús en la Biblia aprendemos que Él desea que nos amemos unos a otros no importando nuestra posición social, raza o cultura. Pero si hablamos de la amistad íntima es bueno que aprendamos a escoger a nuestras amigas sabiamente. Hay personas que son tan negativas que pueden resultar muy tóxicas y causarnos daño; quizás no sepamos cómo ayudar a esa clase de persona. Necesitamos saber si una persona es confiable antes que le contemos nuestra información personal; es decir, dejarle saber cosas muy íntimas nuestras. Pero también debemos saber que a veces cuando aceptamos a alguien como nuestra amiga, gracias a nuestra influencia esa persona comienza a cambiar para bien. Con nosotras a su lado aprende a ser amiga, aprende a relacionarse y darse a los demás.

Si te gustaría tener una nueva amiga, comienza a conocer un poco mejor a alguien que ya conoces. Quizás ese alguien también está buscando una nueva amistad. Habla más a menudo con ella, pregúntale acerca de su vida, su familia, su trabajo. Si comienzas a mostrar interés en alguien, seguramente la otra persona comenzará a interesarse en tener una amistad contigo también. Te animamos que desarrolles una amistad con personas que ya conoces. Te hará bien tener una amiga nueva y podrás ser de ayuda y bendición para alguien más. Pídele a Dios que te ayude a ser esa persona que pueda ser de bendición y apoyo a alguien a tu alrededor. No te aísles dentro de ti misma; no te hace bien.

Dijimos que la soledad es muy dolorosa por tanto no permitamos que los años pasen sin cultivar una linda amistad, antes de que vengan los días malos cuando ya no podamos valernos por nosotras mismas. Hoy es el tiempo de conocer personas, dar de nuestro amor y brindarles cariño y una amistad sincera.

Dios te ayude para que seas de bendición para alguna mujer que necesita tener una amiga.

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