Kit de primeros auxilios para el hogar

Apoyo a ministerio Croata…
22 mayo 2020
La sanidad de Dios para nuestras heridas
25 mayo 2020

Cuando niña quizás te gustaba jugar con tus muñecas aparentando ser una doctora o una enfermera, y hacías como que les tomabas la fiebre o les dabas una vacuna o inyección a tus hijos imaginarios. Creo que a muchas de nosotras en el pasado o ahora a las niñas de la familia les sigue gustando jugar de esa manera. Muchas de esas niñas que jugaban así, ahora son profesionales de la salud, doctoras, enfermeras o podólogas y están al servicio de las personas en los hospitales y clínicas. O son mamás que en sus hogares y sin ser profesionales, tienen que cuidar de las necesidades básicas de sus hijos cuando se enferman o están con fiebre o se cortan con un cuchillo o se dan un fuerte golpe.

Por lo general son las mamás las que ofician de enfermeras en el hogar. Y nos preguntamos: ¿tú estás preparada para hacerlo? Hoy queremos ayudarte a pensar y ver si tienes los artículos esenciales para formar tu botiquín casero para echar mano frente a cualquier emergencia. Si no tienes un botiquín puedes hacer una lista con nosotras e ir comprando de a poco cada cosa. Lo primero de todo es comprender que sí o sí tienes que tener un kit de primeros auxilios. Nunca sabes cuándo sucederá algún pequeño accidente en el hogar y más si tienes niños. Por ejemplo, te lastimas un dedo trabajando en la cocina con la cuchilla y no tienes nada para detener el sangrado. Siempre será mejor estar preparada y saber a dónde recurrir.

Piensa un lugar, un estante o un cajón de la cómoda, algún mueble en el bañ o en un estante en la cocina donde encuentres más cómodo guardar cada cosa. Puede ser algo con tapa donde mantener todo prolijo. Eso lo decides según tus posibilidades. Lo primero que vamos a nombrar son las banditas, «curitas» o vendas para envolver. Son importantes para cuando te cortas o te rasguñas la piel. Cuando se trata de cortes pequeños basta con una bandita, pero si la herida es más grande y profunda va a requerir otro vendaje. Si no tienes vendas tendrás que recurrir a una tela limpia que puedas romper y acondicionar para ese uso.

Cuando te cortas o rasguñas la piel, antes de poner una cura debes lavar con abundante agua y jabón o un desinfectante y luego recién podrás tapar el lugar herido; eso es para evitar toda infección. Por tanto, primero hay que lavar o desinfectar. Para ello debes tener siempre un desinfectante de heridas que compras en la farmacia. Alcohol, agua oxigenada, alcohol con éter, alcohol yodado, etc. Si vives lejos de la ciudad podrás lavarte la herida para higienizar el lugar lastimado con un poco de agua limpia hervida con un poquito de sal haciendo así una solución que echarás sobre el lugar lastimado. O un lavado con agua y jabón lo mejor que puedas.

Para las quemaduras hay cremas especiales en la farmacia preparadas con ese fin. Las cremas antisépticas que contienen aloe vera pueden ser usadas para pequeñas quemaduras o picaduras de mosquitos u otros insectos. Siempre debes tener en tu casa calmantes para dolores o para la fiebre. En las farmacias hoy día hay una gran variedad. Pregunta a tu doctor de cabecera cuál es el más adecuado para ti y para los niños si hay niños en la familia. Debes saber si usar paracetamol, ibuprofeno, dipirona o novemina. Hay varios como ves y lo mejor es preguntar a tu profesional. Pero algo debes tener en el botiquín por si necesitas a la noche o cuando la farmacia está cerrada.

Si no estás muy familiarizada con un medicamento, siempre sigue las instrucciones impresas en el frasco o sobre. Si lo usas incorrectamente te expones a que tu salud o la de tus seres queridos sea dañada. Ahora tenemos una gran ventaja, que es recibir una instrucción o consejo vía telefónica y rápidamente podemos evacuar dudas hablando con algún doctor que nos ayudará a decidir qué hacer.

Una sencilla manera de bajar la fiebre si no tienes medicamentos y mientras puedas llamar al doctor, es refrescando tu cuerpo o el de quien esté enfermo en la familia. Mojas una toalla pequeña en agua fría y la colocas en la frente, en el cuello o bajo los brazos. Lo importante es bajar lentamente la temperatura. ¿Qué otras cosas podrás necesitar para guardar en tu botiquín? Podría ser alguna medicina para la tos o para el resfriado,  aunque como no son medicamentos para emergencias, por lo general tendrás tiempo de salir y comprar.

Como hemos dicho al principio, es importante buscar un lugar para tener este botiquín, un lugar limpio y seco donde guardaremos el kit de primeros auxilios y donde no esté expuesto a la luz. Es importante que los artículos estén con sus fechas respectivas para saber si están vigentes o debemos desecharlos y destruirlos de modo que nadie más los use. Los medicamentos con el tiempo pueden perder su efectividad, por eso deben llevar su fecha de vencimiento. Si bien el botiquín debe estar visible, no debe estar al alcance de niños pequeños que puedan sacar alguna medicina y poner en su boca con el peligro de enfermarse por su consumo.

No olvidemos tener también algodón, gasas, y cinta para hacer curaciones de emergencia. Estos sencillos elementos nos ayudarán a estar preparadas para auxiliar a nuestras familias y a nosotras mismas en esos pequeños o grandes accidentes que muchas veces suceden en nuestro hogar. También debes estar lista para proveer rápido alivio para quién le duela la cabeza o padezca alguna otra situación de sufrimiento.

La salud es algo muy importante, pero ¿cuántas veces la damos por sentado? Cuando nos toma un virus o una bacteria y no se va, nos damos cuenta de qué preciosa es la salud y estar sano. Recién allí la valoramos, cuando la hemos perdido. Por eso, cuidemos siempre nuestra salud y demos gracias a Dios por sus cuidados.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.