Esperanza para los indefensos

La historia de Bahar* es demasiado familiar pero no menos horrible que aquellas de muchas mujeres forzadas al matrimonio. Su padre abusó de ella, y luego cuando fue más grande, la forzó a casarse con un hombre mayor.

Mi esposo era un alcohólico. No estaba trabajando y yo tenía que trabajar y llevar el dinero al hogar”, dijo Bahar al equipo de RTM Mujeres de Esperanza. “Cuando quedé embarazada, me golpeó hasta el último mes. Un día me golpeó tan mal, que tuve que estar en el hospital por varios días. Eso provocó que mi bebé naciera antes”.

Como muchas mujeres en su situación, ella mintió a la policía acerca de lo sucedido porque tenía miedo de las consecuencias. Durante sus luchas, encontró esperanza en un inesperado lugar.

Bahar dijo: “Había una amable mujer en el mismo cuarto del hospital junto a mí. Ella escuchaba los programas Mujeres de Esperanza. Le pregunté si era cristiana y ella dijo: ‘Sí’. Cuando regresé a mi casa, recordé vuestro programa y comencé a escucharlo”.

A través de las transmisiones radiales Bahar escuchó acerca de Dios y Su amor por ella. Escuchó información práctica acerca de matrimonios y relaciones piadosas. Escuchó acerca de la esperanza que viene solo de una relación personal con Jesucristo. Eso era lo que Bahar quería en una relación y le dio su vida a Cristo.

Es maravilloso ver cómo las acciones y el testimonio de una persona pueden afectar a otra tan dramáticamente. Jesús usó a la mujer cristiana y las transmisiones de Mujeres de Esperanza para conducir a una de sus hijas perdidas y asustadas con seguridad a los brazos de su Padre Celestial.

*Su nombre ha sido cambiado para proteger su privacidad.

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