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Hemos hablado al comienzo acerca de esas veces en que nos ha tocado pasar por el fuego. Estamos en un mundo complejo y no es tan fácil vivir en él. Por eso debo reconocer que a veces tengo que pedirle a Dios que me sostenga fuerte con Su mano. Debo reconocer que tengo mis debilidades físicas y tengo que pedirle a Dios que me agarre fuerte con Su poderosa mano y me sostenga. Es un Padre lleno de amor y me guarda bajo Su cuidado, de modo que yo pueda perseverar en mí caminar junto a Él, pase lo que pase en mis días futuros, aunque me toque pasar por pruebas de fuego.
Hay una real ESPERANZA si es que perseveras en momentos de duras pruebas en la vida.
Existe un cuadro con caracteres de escritura China. El dibujo está en dos partes, un cuchillo y un corazón. Para los chinos mostrar tolerancia y perseverancia a través de tiempos difíciles significa: “Continuar aun cuando hay un cuchillo en tu corazón.”
Hoy queremos hablar acerca del sufrimiento. En este mundo nadie es inmune al sufrimiento y a la adversidad y eso es porque todos estamos sometidos a las presiones de circunstancias difíciles que nos suceden y que no podemos controlar por nosotras solas. Sufrimos por lo que nos hacen otros, o somos víctimas de circunstancias que nos toca vivir en este mundo imperfecto, o por situaciones que nos hemos buscado nosotras mismas al haber escogido mal como y con quién vivir. Cuando leemos la Biblia, descubrimos que en ninguna parte nos enseña que los cristianos están libres de pasar por tribulaciones o por desastres naturales como inundaciones, ciclones o terremotos. Lo que sí aprendemos al leer la Biblia es que los cristianos podemos enfrentarnos a ciertas crisis, calamidades y sufrimientos personales, con un poder sobrenatural que nos viene de la presencia de Dios a nuestra vida en esos días de sufrimiento.
Cada vez que lees la historia de Job relatada en las páginas de la Biblia seguramente te sirva de mucha inspiración. Él pasó por una prueba de fuego; como si tuviera un cuchillo en su corazón. Perdió todo lo que tenía, incluyendo a sus hijos, pero él dijo:
«He aquí aunque Dios me matare, en Él esperaré. (Job 13:15) y añadió: ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios. “Jehová dio y Jehová quitó; sea el nombre de Dios bendito.” (Job 2:10; 1:21)
¿Y tú cómo estás pasando en este momento? ¿Tienes un cuchillo en tu corazón? Puede ser que te sientas rechazada por alguna situación, o no te aceptas como te ves, o fuiste abandonada por tu esposo y estás enfrentando sola la crianza de tus hijos. Quizás ese cuchillo en tu corazón son recuerdos de tu niñez porque has vivido violencia de alguien cercano en tu familia Alguien de quien esperabas recibir protección y cuidado y te falló. O perdiste tu trabajo y no puedes encontrar otro.
Un sinfín de diferentes circunstancias.
Lo cierto es que el sufrimiento es un hecho de la vida. Todas enfrentamos tiempos difíciles y aún debemos continuar aunque nuestros corazones están atravesados por algo doloroso.
¿Te preguntarás cómo podrás tolerar y continuar en tus duras circunstancias? ¿Cómo continuar cuando tu corazón está herido y sangrando?
El que sufre, encontrará fuerzas en medio de su dolor, si levanta sus ojos hacia arriba de donde podrá recibir socorro. Te diremos por lo menos tres razones por las que puedes colocar tu esperanza en Dios…
Primeramente debemos saber que Dios es soberano y podemos poner nuestra esperanza en Él. Dios es creador y dueño del universo. Nada escapa de su control. Él nos hizo, es nuestro Creador.
En segundo lugar podemos poner nuestra esperanza en Dios porque Él es infinito en sabiduría. Siempre sabe lo que es mejor para nosotras. Siempre sabe qué nos sucederá mañana y más adelante.
Y en tercer lugar, Dios es perfecto en amor, por eso podemos poner nuestra esperanza en Él. Puedo aceptar segura que lo que prometió en la Biblia, Su Santa Palabra, lo hará para mí. Debido a Su perfecto amor nunca me dejará ni me olvidará.
En la Biblia dice (Romanos 8:28) que Él hace todas las cosas para bien para aquellos que lo aman. ¿Lo amas realmente?
Otra cosa que nos ayudará a perseverar es preguntarnos: ¿Para qué me dejará Dios pasar por este sufrimiento? Con qué propósito el Señor permite esto en mi vida?
Las mujeres somos muy resistentes, muy fuertes. Tenemos una tremenda capacidad para soportar los dolores. Somos sobrevivientes, tenemos una larga historia de sufrimiento desde el principio. Sin embargo no muchas mujeres se detienen a pensar que el sufrimiento puede tener buenos resultados. Las mujeres cristianas sabemos que Dios puede obrar en aquel sufrimiento para hacernos más semejantes a Jesucristo. Jesús pasó por terribles sufrimientos; nosotras también sufrimos. La Palabra de Dios dice así:
«La prueba de nuestra fe produce perseverancia y la perseverancia produce esperanza.»
Romanos 5:3-4
La Biblia nos enseña también que cuando la perseverancia ha terminado su tarea en nosotras, seremos maduras y completas. ¿Por qué sufro? ¿Cuál será el resultado del cuchillo en mi corazón? FORTALEZA EN MI CARÁCTER.
Para hacerme más como Jesús y podré así amar a aquellos a mí alrededor para hacer el bien, para bendecir a otros y por sobre todo llevar gloria a Dios.
Amiga, oramos a Dios que te dé capacidad de soportar, ser tolerante, perseverar y soportar las dificultades de tal manera que otros puedan ver a Jesús en ti.

