La crisis de alimentos en Zambia provoca un aumento de prostitución

Editorial de Julio 2006
3 julio 2006
«Danos un bello hogar»
10 julio 2006

El número de personas que necesita ayuda alimentaria en Zambia ha aumentado hasta ser actualmente al 1,7 millones, debido a las malas cosechas y la subida de los precios de los alimentos. Mientras se agrava la crisis alimentaria, aumenta el número de jóvenes chicas de las zonas rurales en los nightclubs urbanos, esperando obtener pequeños beneficios para sus familias a cambio de sexo. Se espera un estallido en la tasa de SIDA.

El Programa Mundial de Alimentos (WFP) ha advirtido de una creciente crisis social y alimentaria en Zambia, uno de los países más seriamente afectados por la sequía en África Austral. Las familias rurales no pueden ya hacer frente a la falta de alimentos y las estructuras sociales se están disolviendo.

Los precios del maíz han subido hasta un 60 por ciento en el último año, siendo este cereal el alimento básico más al alcance de la gente más pobre, según el PAM. Al menos 1,7 millones de personas dependen de ayuda alimentaria; ayuda que está llegando lentamente.

La gravedad de la crisis de alimentos en Zambia se ve ilustrada por la gerencia de la crisis entre las familias rurales. Las autoridades locales están informando que cada vez más chicas jóvenes de las aldeas «acuden a los nightclubs, vendiéndose a cambio de sexo para ganar efectivos con los que comprar alimento».

La actual crisis es aún más dramática por las altas tasas de VIH/SIDA, con una de cada cinco personas infectadas por el virus en Zambia, destaca el PAM. El incremento de la prostitución de las jóvenes rurales puede solamente ser otro impedimento a los esfuerzos del país por limitar la pandemia de SIDA.

El SIDA está teniendo ya un fuerte impacto en la economía rural. La esperanza de vida en Zambia ha descendido a ser de tan sólo 37 años, mientras que la producción agrícola a nivel familiar está desapareciendo porque la gente está demasiado enferma para trabajar o porque las familias pobres se ven obligadas a gastar más dinero en medicinas y entierros que en semillas y fertilizantes.

Otro gran problema es que muchas familias se han visto obligadas a vender el poco ganado con el que contaban. «A la mayoría de la gente no le queda nada para vender» advierte el PMA. En algunas áreas, las comidas se han reducido drásticamente y hay informes sobre el fenómeno de migración a los centros urbanos en búsqueda de alimento, añade la agencia.

Por staff writers

© afrol News

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.