La oración

Piedras en el riñón
11 septiembre 2012
40 Días de Oración y Ayuno de Proyecto Ana
11 septiembre 2012

Al hablar de la salud de nuestros riñones, hemos visto que el agua es un maravilloso regalo de Dios. Espero que en tu casa tengas agua limpia para usar cada día.

Nuestros cuerpos no pueden funcionar normalmente sin el agua. Hemos hablado cómo este precioso elemento de la naturaleza, al beberlo cada día puede lavar la basura que se acumula en los riñones y permitirles seguir funcionando. A veces sucede lo mismo con nuestras vidas interiores. Cada día nos suceden cosas que nos preocupan o nos confunden. Nos sentimos enojadas y frustradas… o cansadas y desilusionadas. Sentimos dolor, ya no en los riñones, sino en nuestro corazón. Y así como sucede con el río seco que junta hojas y basura o suciedad e impide que corra o fluya un poco de agua, nuestra vida comienza a secarse y a estancarse.

¿Qué podemos hacer, entonces? ¿Sabes? He descubierto que cuando me siento así, yo oro a Dios. Él es mi Padre Celestial y puedo llevarle mi pena y mi dolor a Él. Puedo contarle cómo me siento. Experimento que la oración es como aquella maravillosa agua, lavando toda suciedad acumulada y quitándola de mi interior.

A veces debo contarle a Dios acerca de cosas en mi vida que comprendo no son correctas… es como basura que hay en mi corazón. La Biblia-Palabra de Dios dice que “si confesamos nuestros pecados a Dios-aquellas cosas que sabemos que hacemos mal- y pedimos que nos perdone; Él lo hará y nos limpiará de todo lo malo o errado.” (1ª.Juan 1:9)

Y luego… ese río de agua limpia comenzará a fluir otra vez en nuestras vidas, arrastrando toda basura y nos sentiremos renovadas, frescas y limpias.

El agua es tan importante para nuestros cuerpos y la oración lo es para nuestro corazón.

La Biblia nos enseña que debemos orar sin cesar (1ª. Tes. 5:17)

Quizás estés pensando… “sin cesar” “todo el tiempo” ¿Cómo podemos sentarnos con los ojos cerrados y orar todo el día? ¡Nunca podría hacer mi trabajo! ¡Y nuestra familia no podría sentirse cómoda de esa manera!

No se refiere a orar con los ojos cerrados todo el día. Lo que quiere decir la Palabra de Dios es que necesitamos recordar todo el tiempo que Dios está con nosotros donde sea que estamos y lo que hacemos. Podemos hablar con Dios mientras vamos de compras, o al trabajo, mientras alimentamos al bebe, o mientras lavamos los platos. Dios siempre está con nosotros y podemos hablarle en cualquier momento.

Orar es hablar con Dios y así como lo haces con una amiga, lo puedes hacer con Dios, en todo momento. Y puedes hacerlo en el silencio y la quietud de tu corazón, aún en medio de una multitud de personas. Y no es necesario cerrar tus ojos. Por ejemplo, si vas conduciendo una bicicleta o cruzando una calle; por favor, no cierres tus ojos, tienes que mirar por donde vas.

Sabes? Dios te ama y a Él le agrada escucharte diciéndole tus cosas, aunque Él ya sabe lo que hay en tu corazón. Háblale como le hablas a una amiga o amigo. La oración es como fresca y pura agua. Limpia toda suciedad y malos pensamientos y el dolor por cosas que estás viviendo y mantiene tu corazón limpio y renovado.

Estuvimos hablando acerca dela oración. Undía Jesús contó una parábola acercade la oración. Jesúsacostumbraba hablarle a la gente con interesantes historias del diario vivir para ilustrar y enseñar a las personas verdades espirituales. Pero la historia que queremos compartir contigo hoy, Jesús se la dijo a sus amigos más allegados y a sus seguidores para enseñarles algo más acerca de la oración persistente. (Lucas 18)

“En cierta ciudad había un juez que ni temía a Dios ni respetaba al hombre. Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él diciendo: “Hazme justicia contra mi adversario.” Él no quiso por algún tiempo, pero después se dijo a sí mismo: “Aunque ni temo a Dios  ni respeto a hombre, le haré justicia a esta viuda porque no me deja de molestar; para que no venga continuamente a cansarme”

Veamos un momento lo que dice esta historia. ¿Por qué esta mujer viuda insistía en ir una y otra vez al juez?

Ella no tenía otra manera de resolver su caso. Recordemos que las viudas no tenían ninguna clase de protección y fácilmente se les podía explotar y engañar. Se suponía que el juez debía proteger a aquellos que no tenían poder en la sociedad; era lo que decía la ley de Dios.

Así que esta mujer se mantuvo insistiéndole al juez; ¿qué otra cosa podría hacer? Y al final, ella fue atendida en su necesidad.

Te preguntarás ¿Qué tiene que ver esto con la oración? Escucha lo que dijo Jesús luego

 “Si eso dice el juez injusto, oíd lo que hará el Señor:

Y Dios no hará justicia a sus escogidos que claman a Él de día y de noche? ¿Les hará esperar? Les digo que los defenderá pronto. Sin embargo, cuando venga el Hijo del Hombre, ¿Hallará fe en la tierra?

A través de esta parábola Jesús nos quiere enseñar que no nos demos por vencidas al orar por algo. Y que debemos hacerlo con fe. La fe nos mantiene orando continuamente, sin desmayar hasta obtener la ayuda del Señor. No te des por vencida, ora cada día a tu Señor, Él quiere oírte y ayudarte en tus necesidades.

Oremos cada día por nosotras y por todas aquellas mujeres que son abusadas y explotadas.  Sólo Dios puede ayudarlas en situaciones tan críticas.

;gp 8D�Ess=MsoNormal>Y eso es lo que deberías observar…

 

El mayor riesgo, si no se pasa o no se trata, se produce una infección en el riñón… y el enfermo necesitará un antibiótico para matar los gérmenes. Si hay mucha presión sobre el riñón, puede haber algún daño y a veces una persona necesita una cirugía para drenar el pus.

Si has estado en el consultorio de tu doctor… y sabes que tienes una piedra en el riñón, has tomado calmante para el dolor… ¿qué más puedes hacer?

Si el dolor se va y piensas que la piedra se ha ido, lo mejor que puedes hacer, es como lo dijo el tío de Benjamín… beber mucha agua. Pero, si el dolor no se ha ido o regresa y no te sientes bien… y si tienes fiebre alta… y la espalda te duele y estás muy sensible… necesitas ver al doctor para algún tratamiento más. En algunas áreas del mundo, los cánceres de riñones, uréter y vejiga son muy comunes. Pueden producir un dolor como si fueran piedras, por eso es importante ver al doctor.

Es interesante hacer notar que algunas personas son más proclives a tener piedras en el riñón, que otras. Por ejemplo, se da mucho más en hombres blancos que en cualquier otro. Y para algunos, es un problema de familia o sea heredan de sus progenitores. Es muy raro que se dé en los niños, pero si sucediera es importante tratarlo con el doctor para evitar complicaciones mayores.

Entonces podemos repasar lo dicho anteriormente: el síntoma más claro de piedras en el riñón es un dolor insoportable. Algunos dicen que es peor que el dolor de dar a luz un hijo. Por tanto hay tres pasos básicos: tomar un calmante para el dolor, esperar que actúe y observar si no hay una infección.  Si tu riñón produce piedras, hay alimentos que es mejor evitar; pregúntale a tu doctor acerca de una dieta alimentaria.

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