Jesús sana a un hombre ciego

Incluyendo a las personas con discapacidad
22 octubre 2012
23 de Octubre
23 octubre 2012

Hemos estado hablando acerca de la discapacidad y de las cosas que realmente pueden ser difíciles de llevar a cabo por personas así. A menudo no pueden hacer las cosas que desearían hacer; especialmente en la escuela o en los trabajos.

Queremos compartir contigo una historia relatada en la Biblia- la Palabra de Dios. Es acerca de la ocasión en que Jesús, el Hijo de Dios, encontró a alguien con una discapacidad.

“Mientras pasaba Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento, mendigando y sus discípulos le preguntaron diciendo: “Maestro, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que naciera ciego?”

Jesús respondió: -“No es que éste pecó, ni tampoco sus padres. Al contrario, fue para que las obras de Dios se manifestaran en Él.” Dicho esto, escupió en tierra, hizo lodo con la saliva y con el lodo untó los ojos del ciego. Y le dijo: “Vé, lávate en el estanque de Siloé” que significa enviado. Por tanto, fue y se lavó y regresó viendo. Entonces los vecinos y los que antes le habían visto que era mendigo, decían: -¿No es éste el que se sentaba para mendigar?

Unos decían: “Éste es” y otros: -No, pero se parece a Él.” Él decía: -“Yo soy”

Entonces le decían: “¿Cómo te fueron abiertos los ojos?

Él respondió: -“El hombre que se llama Jesús, hizo lodo, me untó los ojos y me dijo: “Vé a Siloé y lávate.” Entonces fui y me lavé y recibí la vista.” (Juan 9:1-3, 6-11)

Impactante esta breve historia dela Biblia. Tienenmucho significado sus declaraciones.

Repasemos juntas la historia. ¿Recuerdas los detalles?

Jesús vio a un hombre mendigando que había sido ciego desde su nacimiento. Los seguidores de Jesús le preguntaron quién había pecado- el hombre o sus padres. Pensaban que la ceguera era un castigo por su pecado. Pero Jesús dijo… que no era ciego a causa del pecado, sino para que el poder de Dios pudiera ser visto en su vida.

Y realmente, el poder de Dios fue visto. Jesús hizo barro con su saliva y el polvo, untó sus ojos y lo envió al estanque a lavarse. Éste hombre hizo exactamente lo que Jesús le dijo y pudo ver. ¡Realmente maravilloso! ¿Puedes imaginar el gozo que tendría esa persona?

Cuando sus vecinos lo vieron, algunos no podían creer que se tratara de la misma persona. Éste hombre ciego tenía que decirles: “Sí, yo soy el mismo de siempre” Así que la gente comenzó a preguntarle… ¿Qué te ha sucedido?

No hizo otra cosa que decirles la verdadde lo que Jesúshabía hecho en su vida: “Untó mis ojos con barro, mandó que me lavara y yo obedecí y ahora veo”

¡Qué gran historia es ésta! Un pobre hombre, mendigo, discapacitado y sin letras, estaba tan feliz porque sus ojos fueron abiertos. Y una gran historia porque aprendimos acerca de la actitud de Jesús frente a un discapacitado. Algunos creían que su ceguera era un castigo por el pecado.

Podemos suponer que con este concepto en mente, algunos lo evitarían, cruzarían la vereda para no pasar frente a él y no le permitirían estar en sus actividades. Pero Jesús lo trató diferente; realmente se interesó en el hombre. Y le sanó para que pudiera ver y disfrutar como las otras personas lo hacían. Jesús usó un método singular para devolverle la vista… le dio la oportunidad de ser parte de su sanidad. Le permitió escoger y el hombre ciego escogió ir, encontrar el estanque y lavarse allí. Como podemos ver… le creyó a Jesús y le obedeció. De alguna manera entendió que el poder de Dios se manifestaría en él a través de este hombre amable – Jesús.

¿Puedes imaginar cuán diferente habrá sido la vida para este hombre desde ese momento? ¡Ahora podía ver! Podía ver a dónde iba y podía ver lo que hacía. Su vida tuvo un cambio rotundo. Jesús le quitó la barrera que le impedía ser la persona que quería ser- su ceguera. Pero Jesús le quitó otra cosa. ¿Te das cuenta qué otra barrera le quitó? Era algo que realmente afectaba la vida de este hombre de una mala manera… ¿sabes a qué me refiero? Lo que las otras personas creían acerca de él. Ellos creían que era malo o estaba maldito; pero Jesús dijo que su ceguera no era un pecado. Y que no fue causada por el pecado y cuando ya no estaba más ciego, las personas no creerían que ya no sería más un pecador. Ahora podría reunirse con los demás y hacer las cosas que otros hacían. Podría encontrar un trabajo para ganar su propio dinero, de tal manera que podría cuidarse a si mismo en vez de mendigar por las calles. Podría tener unavida plena. Jesússanó sus ojos y también sanó sus relaciones y le dio dignidad e independencia.

Aún hay muchas personas que creen que la discapacidad es una maldición o un castigo por el pecado. Puede ser que hayas escuchado decir eso. ¿Pero, qué dijo Jesús?

Jesús dijo que el hombre no estaba ciego a causa de un pecado sino para que el poder de Dios pudiera mostrarse en él. El ciego vio el poder de Dios y así mismo toda la gente a su alrededor. Alabaron a Dios y se dieron cuenta que Jesús había venido de Dios porque pudo sanar la ceguera del mendigo.

No siempre podemos entender porqué las personas tienen discapacidades pero sabemos que Dios ama a todos. Él tiene un buen propósito al crear a cada persona. Tenemos diferentes capacidades y también discapacidades, quizás en parte porque tenemos que vivir juntos y bendecirnos unos a otros. Dios nos ama a todos por igual y conoce nuestras necesidades también.

Stevie, nuestra amiga en silla de ruedas nos contó acerca de una vez que fue invitada a viajar al África a compartir con otros discapacitados. Ella escribió lo siguiente: “”Quería saber cómo es la vida de las personas con discapacidades en otras partes del mundo. Fui al África y me volví con muchísimas historias de vida pero quiero contarles sólo una de ellas. Me llevaron a Zambia a conocer una organización que ayuda a personas con discapacidades para que aprendan a vivir independientes en su comunidad. Para llegar a ese lugar debíamos trepar muchas escaleras. Me reí pues un lugar para discapacitados estaba justo allí arriba. Es que no tenían suficiente dinero para comprar una casa sin escaleras. Me tuvieron que subir entre varios… y yo pensé que al fin era divertido.

Una vez allí, conocí a un joven con su columna bien encorvada. Le acompañaba su mamá. Sus nombres son Chipo y Subira. Nos sentamos en un círculo y comenzamos a hablar qué significaba ser discapacitado en el país de cada uno.

Subira, la mamá de Chipo, contó de lo que la gente pensaba acerca de su hijo. Ellos decían cosas malas acerca de él. Que no era un buen chico o que por alguna razón recibió una maldición. Ellos decían que había sido castigado por Dios. Para la mamá era muy difícil escuchar esas palabras y nos dijo que su corazón estaba muy herido y dolido.

Le pregunté: ¿cómo luchas con eso? Subira nos dijo: “Yo tomo mi hijo en brazos y le digo que él es un regalo precioso de Dios para mi. Que Dios lo creó así como Él quería que fuera.”

Yo le respondí: “Eso es maravilloso de tu parte”

Stevie nos dijo que su corazón fue tocado por esas palabras y las guardaba con cariño en su mente y corazón. Ese fue un momento muy especial en su viaje al África.

Amiga, recuerda que tú eres única y preciosa y que Dios quiere mostrar Su poder en tu vida. Deseamos que Dios te bendiga y te guarde ahora y siempre

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