Haciendo cambios saludables

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queremos pensar juntas acerca de la necesidad de hacer cambios saludables en nuestro estilo de vida. Me refiero especialmente a esos cambios que mejoran mi salud o de quién nos está escuchando. Para empezar a pensar sobre este tema-  quisieras preguntarte cosas tales como…

¿Soy negligente o estoy dañando mi salud de alguna manera? Podrían ser cuestiones  tales como… ¿Acostumbro a beber mucha bebida alcohólica? ¿Fumo? ¿Uso drogas o hago algo que me daña o daña a mi familia? ¿Uso demasiada sal o azúcar?

Otras preguntas que podríamos hacernos serían… En mi familia… ¿Hay antecedentes de ciertas enfermedades como problemas cardíacos?, ¿cáncer de piel u otros? ¿Podría evitarlos haciendo cambios saludables a mi estilo de vida? ¿Tendré que hacer más ejercicios? ¿Tendré que dejar de tomar tanto café o alcohol? ¿Debo evitar estar al rayo del sol de verano?

… ¿Estoy tomando suficiente agua cada día?

Demasiadas cosas acerca de las cuales pensar, ¿No te parece?

Así es… Pero una vez que sabes los cambios que necesitas, luego puedes comenzar a pensar de qué manera podrías realizarlos o llevarlos a cabo.  Mi amiga y su esposo necesitaban hacer unos cambios en su vida tan sedentaria  para sentirse más saludables. A él le gusta mucho correr y lo disfruta, pero a ella no.  ¿Qué podría hacer entonces para acompañar a su esposo ya que a ella no le gusta correr?  Descubrió que podría acompañarle pedaleando una bicicleta y así lo hizo.  Ahora, salen juntos pero cada uno haciendo lo que realmente disfruta; él corre, ella pedalea y ambos logran el objetivo que se han propuesto.

A mí me gustó siempre nadar en una piscina, pero ahora no tengo una cerca de mi casa.

Y eso demandaría de ti más esfuerzo y más tiempo. Podrías entonces hacerte una pregunta: ¿Qué fue lo que hizo que dejaras de hacer algunos cambios en tu vida en el pasado? O ¿Qué fue lo que te ayudó a hacerlo?

Para lograr hacer cambios es necesario y útil entender un poco más acerca de nosotras mismas…  qué te motiva… cuales son las metas que quieres lograr… y qué sucedió en el pasado cuando tratabas hacer cambios en tu vida.

Primero de todo, es pensar acerca de lo que tú sabes que necesitas cambiar. Hazte preguntas: ¿Qué hizo que yo quisiera cambiar en el pasado? O puede ser: ¿Qué me sucedió que yo dejara de hacer esos cambios saludables? Por ejemplo; si trataste de dejar de fumar… qué hizo que comenzaras hacerlo de nuevo? O comenzaste  un programa en un gimnasio… pero, no perseveraste.

Piensa lo que te fue útil en el pasado y qué no lo fue. ¿Crees que es importante lograrlo nuevamente?

Digamos que ya sabes lo que deseas cambiar y has recordado lo que te ayudó en el pasado y lo que no te sirvió realmente para nada. ¿Qué paso vendría ahora?

Viene algo importante: Fijarte metas. ¿Qué quieres lograr con esos cambios que te propones? Pregúntate: ¿Cuáles son mis metas a largo plazo para mi salud? Por ejemplo: ¿Quiero tener más energías? ¿Quiero vivir una vida de más calidad? ¿Caminar hasta el mercado para hacer las compras y no quedarme sin aliento?

Creo que todas soñamos con eso. Pero ¿cómo haremos que esos sueños se hagan realidad? Para eso necesitamos tener Metas a Corto plazo. Cosas que podríamos lograr en los próximos días o semanas. Por ejemplo: Deseas sentirte mejor, más ágil, por tanto podrías proponerte caminar todos los días durante 30 minutos. O quieres perder unos kilos de peso, entonces te propones comer fruta en lugar de postres cremosos y le sumas las caminatas.

Metas a corto plazo están relacionadas a cosas que debes hacer y no tan sólo a deseos o sentimientos. Deben ser metas muy claras de modo que puedas ver si las estás logrando o no. ¿Puedes pensar ahora mismo qué cosa podrías hacer esta semana para comenzar a lograr esos cambios?

Bien… hemos pensado acerca de las metas a largo plazo – los sueños que nos harán querer cambiar y las metas a corto plazo o sea las cosas que vamos a hacer en los siguientes días o mes. Quizás digas: “Yo quiero caminar por 30 minutos cada día para poder sentirme mejor y tener más energía. Entonces podré hacer más cosas con mis hijos para que disfruten y yo me mantenga sintiéndome mejor y quiera hacer más ejercicios aún.”

Lo siguiente que debemos preguntarnos es: ¿Estoy lista? Tienes que estar lista para lograr cambios duraderos. Alguien podría decir “Yo traté de perder unos kilos, pero, realmente no tenía mi corazón en eso” O puedes decir: Me gustaría ir al gimnasio, pero esperaré a que mis hijos crezcan y se independicen.”

Puede ser que alguna amiga diga. “Éste es el momento correcto y sé que es tiempo de poner toda mi energía para dejar de fumar o mi salud se pondrá peor.”

Cuando realmente estés pronta  para cambiar, el cambio llegará más fácil.

Quizás necesites apoyo. Pregúntate: ¿a quién podría recurrir? ¿Quién podría apoyarme en esto que deseo cambiar? ¿Quién me lo recordará de vez en cuándo? ¿A dónde podré dirigirme para saber más cómo sentirme mejor? Quizás te ayude realizar un curso en algún lugar? Tú doctor podrá aconsejarte y animarte o una psicóloga o consejera. Tal vez una amiga o un grupo de amigas. Todas necesitamos ayuda, apoyo de alguien, pues es fácil darnos por vencidas y abandonar todo, a veces ni siquiera logras comenzar a hacer lo que deseas.

Sabes, a menudo no hacemos cambios debido a pensamientos negativos e inútiles. Retrocedemos a nuestro antiguo hábito y pensamos que no tenemos ninguna chance de cambiar. Un ejemplo clásico para nosotras las mujeres es ese de querer perder kilos. Comenzaste una dieta y al poco tiempo te das por vencida porque volviste a comer algún alimento que no debías. Entonces pensaste: “Si no puedo hacerlo apropiadamente, no lo haré más.”

Cuando comienzas a pensar negativamente- no puedes ver nada positivo. Puede ser que digas… “Siempre he fallado y ya sé que fallaré esta vez también:”

Así es que una persona con un problema de alcohol podría decir: “Eso es imposible, si dejo de beber me sentiré estresada.” Pero ella podría decir… “Puedo recordar las veces cuando he estado estresada y no he recurrido al trago.”

Sí, y es por eso que necesitas tener el apoyo adecuado antes de comenzar. Hacer cambios en la vida no es fácil, especialmente si deseas cambiar un antiguo hábito.

¿Qué más necesitamos saber?

Puede ser que ha sido fácil para ti pensar en algo que necesitarías cambiar en tu vida. Sabes que no es bueno para ti. También sabes que si haces ese cambio tu familia estará feliz y te sentirías muy bien contigo misma. Así que… cualquier cambio te elevará, ¡pero siempre habrá razones para no cambiar!  Por eso debes ser fuerte y decidida en tu manera de pensar y actuar- si deseas tener cambios a largo plazo.

Piensa de esta manera… Realiza un paso por vez y no te desanimes demasiado si retrocedes un paso de vez en cuando. Cuanto más avances gradualmente hacia elecciones saludables, luego llegarás a estar lejos de donde comenzaste- Es decir – habrás avanzado de lo que no es saludable a lo que es más saludable.

Y recuerda, si necesitas más apoyo, es importante que busques ayuda e información de personas que quieren ayudarte, como tu doctor, una psicóloga, una consejera, un grupo de apoyo o una amiga de confianza o escribiendo al programa.

rar a/sr(՘h�or seguramente encontraremos gente que está peor, no importando cuán pobres somos. Cuando tenemos una actitud de querer mejorar las cosas en vez de caer en la desesperación, podremos ayudar a otros que están peor y nos sentiremos bien.

 

Eso es cierto. Hay una bienaventuranza que dice; ¡”Mejor es dar, que recibir” Trae mucha alegría tener para nosotros y poder compartir con otros y no se trata sólo de dinero sino de muchas otras cosas. Y eso se logra si somos ordenadas y planificamos poniendo las prioridades  en su lugar, en este caso si hablamos de dinero.  Podemos decir que la amistad en realidad es mucho más valiosa que el dinero.

Pero por culpa del dinero, ¡cuántas veces perdemos una amistad! Por eso creo que es importante saber planificar un buen presupuesto para no gastar más de lo que entra cada mes a nuestro hogar y no tener deudas que nos estresen.

Y a ti ¿te cierran los números o estás en rojo? Siéntate y escribe tu presupuesto y no gastes más de lo que ganas. Será una manera que puedas dormir en paz. Escríbenos y dinos tu experiencia.

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