Nacimiento de Jesús 2ª Parte

(El nacimiento de Juan el Bautista) (v.57-66)

 

Cuando nació el hijo de Elizabeth, los vecinos y parientes oyeron que Dios había sido tan bueno y se regocijaron con ella.  Ocho días después hicieron lo que la ley de Moisés les pedía acerca del niño, e iban a llamarlo Zacarías como su padre. Pero Elizabeth dijo:¡No, su nombre es Juan! Todos se preguntaban quién llegaría a ser este niño al crecer..Sabían que el Señor estaba con él.

 

(Zacarías alaba al Señor)  desde 67-80.

 

El Espíritu Santo vino sobre Zacarías y comenzó a hablar:

 

¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

Porque ha visitado y redimido a Su pueblo

Dios nos ha dado un poderoso Salvador

De la familia de Su siervo David

Tal como lo prometió por boca de sus profetas

Desde la antigüedad

Para salvarnos de nuestros enemigos…

Y para hacer misericordia con nuestros padres

Y para acordarse de sus promesas,

Que juró a Abraham nuestro antepasado

Que nos rescataría de los enemigos

Y nosotros le serviríamos sin temor,

En santidad y justicia durante todos nuestros días.

Y tú hijo mío, serás llamado un profeta de Dios,

Porque irás delante del Señor para preparar sus caminos

Y para decir al pueblo que pueden ser salvos

Cuando sus pecados sean perdonados

El amor y la bondad de Dios,

Brillará sobre nosotros,

Como el sol se levanta sobre los cielos,

Para alumbrar a los que habitan en tinieblas

Y en sombra de muerte

Para encaminar nuestros pies por caminos de paz.

 

 

Y Juan creció y se fortaleció en el espíritu y vivió en el desierto hasta el tiempo que fue enviado a predicar a su pueblo Israel. Juan preparóel caminopara la venida del Mesías, el Único que podía salvarlos – Jesucristo.

 

 (Lucas 2: 1-7)

 

Aconteció en aquellos días que salió un edicto  de partede César Augusto, para levantar un censo de todo el mundo habitado. Todos iban a su ciudad para inscribirse. Entonces, José también subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret a Judea, a la ciudad de David que se llama Belén porque él era de la casa y de la familia de David, para inscribirse con María su esposa, quien estaba en cinta. Mientras ellos estaban allí, se cumplieron los días de su alumbramiento y dio a luz a su hijo primogénito. Le envolvió en pañales, y le acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.

 

(Los Pastores) 2: 8-21

Aquella noche, en los campos de Belén algunos pastores cuidaban sus ovejas, cuando de pronto un ángel del Señor se presentó ante ellos y la gloria del Señor los rodeó de resplandor y temieron con gran temor. Pero el ángel les dijo:

 

“No tengan temor, yo tengo buenas noticias para ustedes que serán de gran gozo para todos. Que hoy, en la ciudad de David ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor y esto les servirá de señal, hallarán al niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.

Repentinamente, muchos otros ángeles se unieron a él y decían:

 

 “Gloria a Dios en las Alturas y en la tierra paz, entre los hombres de buena voluntad.”

Después que los ángeles se fueron de ellos al cielo los pastores se dijeron uno al otro: Vayamos ahora mismo hasta Belén y veamos esto que ha sucedido y que el Señor nos ha dado a conocer.”

 

Fueron de prisa y hallaron a María y a José, y al niño, acostado en el `pesebre. Cuando los pastores vieron a Jesús, le contaron a sus padres y a otros, lo que el ángel les había dicho acerca del niño. Todos los que oyeron se maravillaron de lo que los pastores les dijeron, pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Los pastores se volvieron, glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían visto y oído, tal como el ángel les había dicho.

Ocho días más tarde los padres de Jesús cumplieron con los requerimientos de la ley de Moisés y le llamaron Jesús, nombre que le fue puesto por el ángel antes que fuese concebido en el vientre de María.

 

(Simeón alaba al Señor por el niño) (22-35)

 

Llegó el tiempo en que María y José debían cumplir con la ley de Moisés después de nacer el niño. Llevaron a Jesús al templo en Jerusalén para presentarlo al Señor…

Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón que era justo y piadoso. Amaba a Dios y esperaba la salvación de Dios para el pueblo de Israel. El Espíritu de Dios vino sobre él y le aseguró que no moriría hasta haber visto a Cristo el Señor..

Cuando María y José llevaron al niño al templo, el Espíritu le impulsó ir al templo. Simeón tomó al bebé en brazos y alabó a Dios diciendo:

 

“Ahora, soberano Señor,

Despide a tu siervo en paz

Conforme a tu palabra.

Porque mis ojos han visto tu salvación

Que has preparado en presencia de todos los pueblos

Luz para revelación de las naciones

Y gloria de tu pueblo Israel:”

 

Los padres de Jesús se sorprendieron de lo que Simeón había dicho.

Había también en el lugar una mujer llamada Ana, profetisa, Estaba muy anciana y desde muy joven había quedado viuda. Noche y día servía a Dios en el templo. Ella también alabó a Dios y habló de este niño Jesús a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.

Cuando cumplieron con todos los requisitos de la ley del Señor, José y María junto con Jesús, volvieron a Galilea  a su ciudad en Nazaret. Allí el niño crecía y se fortalecía y la gracia de Dios estaba sobre Él.

 

Así como lo expresó el anciano Simeón en el templo en Jerusalén, Jesús vino para salvación. Esa fue su misión al venir a este mundo en un día de Navidad.

El propósito de su venida tiene cumplimiento cada vez que una persona recibe a Jesús en suvida como Salvador ySeñor. Amiga: ¿Conoces a Jesús como Salvador y Señor de tu vida? Eso esla verdadera Navidad, celébrala con Cristo en tu vida y en tu hogar.

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