Compasión y trabajo de la Dra. Catherine Hamlin

Causas y prevención de las fístulas obstétricas
14 enero 2013
Fistula – 14-01/13
14 enero 2013

En las lecciones para la Vida hemos hablado hoy acerca de la dolorosa lesión física denominada “fístula” y muchas mujeres la sufren, pero puede ser reparada con una cirugía.

Quiero que escuches la historia de vida de una maravillosa dama que ayudó a muchas  mujeres a sanar mediante una cirugía- Su nombre es Doctora Catherine Hamlin.

Ella es de Australia, pero sintió el llamado de Dios a dejar su país e ir a otro lugar a realizar una obra de amor con personas necesitadas. Ella hizo la gran diferencia en las vidas de más de 30.000 mujeres. Recibió muchos premios “awards” por el trabajo en el Hospital Addis Ababa para Fístulas en Etiopía, donde trabajó reparando esa dolorosa condición física. Muchas personas alrededor del mundo consideran que su trabajo es muy importante y de valor.

Voy a contarte algo más de su vida. Nació en Australia y creció en una familia cristiana que era muy rica. Cuando estaba finalizando la escuela decidió que sería una doctora. Alrededor de ese tiempo también decidió que quería seguir a Dios el Señor y que ella quería hacer algo por Él.

Se recibió de doctora y luego se casó con un doctor, el señor Reg Hamlin. Juntos viajaron a Addis Ababa en Etiopía en el año 1959 para comenzar una escuela para entrenar parteras- para ayudar a las mujeres a dar a luz.

Cuando comenzaron a trabajar allí, descubrieron que muchas mujeres que venían al Hospital tenían fístulas. Como a menudo olían mal, las personas en sus villas no las querían.  Ellas no podían encontrar la ayuda que necesitaban y esto molestó mucho a los Hamlins.

Catherine nos comentó: “Yo creo que Dios nos puso allí. Nosotros comenzamos a atender a estas pacientes muy pronto de haber llegado allí. Ellas conmovieron nuestros corazones tanto que permanecimos trabajando en ese lugar.”

Realmente, Dios les llevó allí desde Australia donde vivían cómodos para ayudar a estas pobres mujeres. ¿Cómo y qué hicieron para lograrlo?

Pues ya verás… Catherine y Reg pensaron en nuevas maneras de cómo reparar el daño de estas mujeres con fístulas. Cosieron los agujeros e hicieron que los músculos estuvieran más firmes otra vez de modo que las mujeres pudieran tener control de la vejiga e intestinos. Pidieron a muchas personas que los apoyaran en juntar dinero y en 1974, abrieron un hospital propio en Addis Ababa para tratar a las pacientes con fístulas. La atención era gratuita y eran bienvenidas las mujeres de toda religión y tribu de los alrededores. Trabajaron juntos en ese hospital por 19 años. Luego en 1993, cuando su esposo falleció, Catherine decidió permanecer allí para continuar ayudando a las mujeres. Continuó realizando cirugías y entrenando a otros cirujanos hasta sus 80 años

¿Sabes?, la admiro, qué mujer fuerte y dedicada a su labor. Supongo que el amor que sentía por estas sufrientes y marginadas mujeres la impulsaba a seguir adelante.

Sí, es una mujer que irradia vida y coraje y quiere hacer todo lo que más pueda para prevenir a las mujeres que sufran de fístulas. Así que, unos años más tarde, en 2007, también abrió una institución o escuela para entrenar parteras. Estas mujeres entrenadas visitan las villas para enseñar a las mujeres  acerca de maneras seguras de dar a luz a sus bebés y proteger la salud de la madre y del hijo recién nacido. Ahora, ella comenzó otras clínicas alrededor del país donde las mujeres puedan ser operadas, y hay muchas parteras por las villas ayudando a las mujeres según sus necesidades.

¿Cuál ha sido la razón por quéla doctora Catherine decidió permanecer todos estos años en Etiopía y se mantuvo haciendo este trabajo en particular?

Por cierto que no es para ganar muchos premios y ser famosa. Aunque ganó muchos premios, incluyendo los más altos honores en Australia,  esa no era la razón de su trabajo.

Ella nos dijo: “Creo que este es el trabajo que Dios me dio.  Sé que estoy allí por una razón y me gusta estar allí. Con lo que hago sé que estoy dando a esas jóvenes mujeres una nueva y hermosa vida y es por eso que permanezco en Etiopía. Amo a esas mujeres, me siento feliz cuando veo que en pocas semanas su vida cambia completamente.”

Catherine dice que ella hace el trabajo porque es una seguidora del Señor Jesucristo. Se levanta temprano cada día, lee su Biblia y ora. Ella dice: “Sé que Dios está detrás de este trabajo. Sé por experiencia propia que he orado fervientemente por cosas y las he recibido. Sé que Dios es real y ama a esas mujeres mucho más que yo.”

¡Qué lindo es oír eso! Sí, Dios ama a esas mujeres aún cuando muchos las rechazan. Y Dios ha guiado a Catherine y a Reg para que fueran allí y les ayudaran. ¡Qué maravilloso ejemplo para nosotras, esta mujer confía en Dios para que la guíe y la ayude y Dios responde a sus oraciones.

Sí,Catherine y laspersonas que trabajan en el Hospital entienden que las mujeres que llegan allí, están quebradas y lastimadas en sus corazones y mentes también como en sus cuerpos. Necesitan a Dios que las sane íntegramente.

Catherine nos dijo: “Las mujeres piensan que sufren una maldición de Dios. Están muy avergonzadas por su condición… sus esposos muchas veces las corrende sus casas,entonces yo voy, las busco y escucho sus historias. Las abrazo fuerte y les digo que Dios las ama y las considera de mucho valor.”

Al comienzo de cada día, los empleados del Hospital-  oran todos juntos antes de continuar conla tarea. Laspacientes escuchan grabaciones dela Biblia. Mensajesde esperanza y del amor de Dios, en su propio idioma. Muchas de ellas aprenden a confiar en Dios y seguir a Jesucristo. Muchas mujeres también han experimentado un nuevo comienzo en sus cuerpos físicos a través del trabajo dela doctora Catherine.

Ella ha hecho todo esto porque un día escuchó el llamado de Dios y fue obediente a ese llamado de mostrar amor a mujeres cuyas vidas eran muy tristes. Y todo el tiempo, hasta ahora Catherine gusta de dedicar algo de su tiempo para hablar con Dios por medio dela oración. Diosla ha honrado y la ha usado para hacer una gran diferencia allí en Etiopía.

Este hermoso testimonio me ha llevado a preguntarme: ¿Estoy dispuesta a permitir que Dios me use con las habilidades que puso en mi vida? ¿Estoy dispuesta a hacer la diferencia en el lugar donde estoy, aunque sea en cosas muy pequeñas?

¿Quieres orar conmigo y decirle a Dios…

Querido Dios: Quiero tenerte como el guía de mi vida. Muéstrame hoy de qué manera puedo honrarte y hacer algo bueno por alguien. Amén.

Hemos escuchado la conmovedora historia de Catherine – cómo ama y ayuda a las mujeres que son rechazadas por la triste condición física que las hace despreciable para otros.

Me conmovió escuchar que ella las abraza fuerte y les dice que Dios las ama mucho más aún porque para Dios son personas de gran valor. Amiga- Dios te ama a ti también, déjate amar por Él y tu vida será otra cosa.

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