Editorial Junio 2013

Querida amiga de oración:
Me enteré recientemente que Kim Jong-un, el líder del Corea del Norte, es tataranieto de un pastor cristiano.
Después de varias generaciones, bajo el liderazgo de Kim Jong-un, los cristianos del Corea del Norte sufren severa
persecución y aún asesinatos. Te invito a que te unas en oración a 40.000 intercesores de Proyecto Ana en todo el
mundo por las regiones más pobladas del mundo, China y Corea. Por años, la política de un solo hijo en la China
y la espantosa situación económica del Corea del Norte han afectado duramente en particular a las mujeres y a los
niños. Cuando nos unimos junto a ellos en oración, lo hacemos apoyados en la promesa del Salmo 27:1: “El Señor
es mi luz y mi salvación, ¿de quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida, de quién he de atemorizarme?”
Como la luz sobrepasa a la oscuridad, trayendo calor y vida, pueda también la fe de estas mujeres y niños sobrepasar
la pena y la desesperación, trayendo paz y esperanza a sus corazones y familias mientras confían en el juez justo y
verdadero – del universo – nuestro Señor Jesús.
Hace un año tuve el privilegio de visitar Corea del Sur, donde la libertad y el avivamiento espiritual han dado
nacimiento a una iglesia fuerte y misionera. Asistiendo a una reunión de oración a mitad de semana con cientos de
intercesores, oramos por las oyentes de Mujeres de Esperanza en Corea del Norte.
Por 14 años, el programa, Mujeres de Esperanza, ha iluminado a China y Corea del Norte. Sin embargo, en Corea
del Norte, escuchar transmisiones del extranjero pueda resultar en la pena de muerte. Por lo tanto, no esperamos
recibir cartas de oyentes, pero continuamos creyendo que la Palabra de Dios no volverá vacía.
Oremos para que Dios les dé fortaleza mientras se sostienen de la promesa en Mateo 10:28: “No temáis a los
que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma.” Mientras ellas escuchan en secreto al mensaje de Cristo de
esperanza y salvación, puedan sentir que “por debajo están los brazos eternos.” Que puedan beber del agua de vida
de Jesucristo- nuestra esperanza de gloria.
Alabemos a Dios por nuestros valientes equipos en el Noreste de Asia, pero necesitamos más obreros. Necesitamos
urgentemente por lo menos tres nuevas coordinadoras de Proyecto Ana para animar, promover, preparar y bendecir
a sus hermanas chinas. Ore también por ánimo para nuestro hermoso equipo en Corea del Sur mientras produce
programas y levanta apoyo en oración y financiero de modo que puedan servir a sus hermanas afligidas del norte.
Creyendo junto contigo,
Marli Spieker
Fundadora/Directora del Ministerio Global
Proyecto Ana

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