Editorial Julio 2013

Querida intercesora:
No hay palabras para expresar cuan agradecida estoy por tus oraciones, no sólo por mi mientras viajé a través
de Europa últimamente, pero aún más por el ministerio de Proyecto Ana alrededor del mundo. Cuando pienso
en los miles de intercesores golpeando a la puerta del Cielo mientras oran diariamente a través del calendario
de oración, recuerdo a los cuatro hombres rompiendo el techo de una casa donde se encontraba Jesús. El lugar
estaba demasiado lleno. ¡No pudieron entrar a su amigo paralítico a través de la puerta, así que abrieron un
agujero en el techo y lo bajaron justo a los pies de Jesús! Su amigo necesitaba a Jesús. Así que ellos no miraron
las imposibilidades; sólo se valieron de una entrada no ortodoxa para “la compasión en acción.” Ellos crearon una
santa interrupción durante aquel servicio de iglesia en casa. Jesús honró la determinación de ellos. Marcos 2:5 dice
que cuando Jesús vio la fe de “ellos”- sanó al paralítico.
Jesús honrará nuestra fe mientras oremos este mes por millones de mujeres y niñas atrapadas en esclavitud sexual.
Como los cuatro hombres, podríamos necesitar una entrada no ortodoxa para la compasión en acción y tengamos
que romper el techo de nuestra incredulidad cuando veamos las imposibilidades de esta tarea. Pero como ellos,
nosotros presionamos. Una compasión no ortodoxa que nos lleve al defensor de los débiles, el gran libertador de
los oprimidos.
En mis viajes últimamente, escuché historias unas tras otras acerca de las bendiciones recibidas mientras las
personas oraban. Derramé lágrimas de gozo escuchando testimonios acerca de la fidelidad de Dios respondiendo a
oraciones. Él está pronto para rescatar. Está ávido de escuchar nuestras voces- así como tú y yo estamos listas para
deleitarnos al escuchar las voces de nuestros hijos hablándonos.
Fue maravilloso ver a Dios glorificándose entre nosotras, nuestros equipos animados y nuestras intercesoras
inspiradas. Las mujeres están aprendiendo cuán increíbles son a los ojos de Dios. Nuevos grupos se están
formando. Un grupo de adolescentes llegó para aprender cual es la mejor manera de orar por las mujeres en riesgo.
Decidieron formar el primer grupo juvenil de oración en Alemania. Ellas están listas para subir al techo y bajar a los
pies de Jesús a esas queridas mujeres descriptas en nuestro calendario de oración. ¿Estamos listas también a través
de nuestras oraciones radicales llevar ante Jesús a millones de esclavas sexuales buscando justicia bíblica?
Jesús ve nuestra fe – aún si su tamaño es como la semilla de la mostaza – y Él sí libertará. Y sanará. Y restaurará la
dignidad de esas mujeres quebradas trágicamente.
Te bendigo con Isaías 58:11.
Marli Spieker
Fundadora/Directora del Ministerio Global
Proyecto Ana

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