Editorial Junio 2014

2 de Junio
2 junio 2014
Mujeres heridas por el aborto
2 junio 2014

Querida intercesora y amiga:
Las palabras de Pablo resplandecen en mi mente cuando pienso en ti- sí. “Doy gracias a Dios cada vez que me acuerdo de ti.” Hay mucho poder en la oración corporativa. Juntos estamos uniendo hombres, mujeres y adolescentes intercediendo por un mundo perdido, abogando en el reino espiritual por las vidas de los niños no nacidos y sus madres atrapadas en el “valle de la decisión” aún mientras lees esta carta: mujeres que han sido presionadas y aún han llegado a ser víctimas de prácticas e ignorancias culturales dañinas; otras, bien educadas, mujeres occidentales liberadas, que creen la mentira que ¡siendo dueñas de sus propios cuerpos, las autoriza a terminar con las vidas que están siendo formadas por Dios en su seno! Voluntariamente, entonces, escogen la muerte. Más de 50 millones de aborto al año- más que la población de países enteros como Suecia, Dinamarca, Noruega, Canadá – 50 millones cada año.
Este mes vamos a estar luchando con este tema mientras oramos por mujeres que están dañadas a consecuencia del aborto. Mi querida hermana Tina Sessoms escribió estas poderosas palabras en su página de información del calendario de oración de Proyecto Ana: Muchos creen que un feto humano es sólo un bulto de células y tejido. Sin embargo Dios ve al niño no nacido- diferente. “Entonces la palabra del Señor vino a mí, diciendo: “Antes que te formase en el vientre, te conocí; y antes que salieses de la matriz, te consagré y te di por profeta a las naciones” (Jeremías 1: 4-5).
Dios es el dador de la VIDA. ¡Él es el que forma a los bebés en el vientre de las mujeres! Nos creó para la VIDA, no para la muerte. Pecados de desobediencia, rebelión y orgullo trajeron la muerte al mundo. Pero Dios el Hijo vino para restaurar la vida, como fue la intención de Dios el Padre. ¡Su nombre es el Camino, la
Verdad y… la VIDA! El vino para que todos puedan tener VIDA y vida en abundancia.
Nadie tiene el derecho de matar otro ser humano- especialmente un bebé indefenso, débil, no nacido. Cada bebé es una persona llevando en sus células el ADN de una imagen portadora del Dios Todopoderoso.
Cuando leas los pedidos de oración de este mes y ofrezcas tu mente y corazón para elevar a las mujeres a las manos de nuestro misericordioso Dios, oro para que puedas ser movida para ser la voz por la vida en un mundo aparentemente enamorado con la muerte. Que nuestras oraciones traigan sanidad a los corazones de
las mujeres que están llenas de dolor, vergüenza y culpa.
Orando fervientemente contigo,
Marli Spieker,
Fundadora/Directora del Ministerio Global
Proyecto Ana.

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