31 de Agosto
31 agosto 2014Mujeres en América del Sur
1 septiembre 2014Querida amiga:
Estás invitada a orar este mes por las preciosas, cálidas y extrovertidas personas en el vasto continente de América
del Sur.
“Aproximadamente 600.000 personas han inundado el país para celebrar el torneo y con ellos viene un flujo de
prostitución infantil siendo explotadas por todo el país en las ciudades anfitrionas de la Copa Mundial,” informó el
sitio RYOT de Brasil en Junio.
La prostitución es legal en Brasil para cualquiera que tenga más de 18 años, pero muchas de esas niñas – algunas
tan pequeñas como de 10 años- son vendidas a proxenetas por tan poco como 50 centavos. “Estas niñas vienen
de extrema pobreza, una cultura de exclusión social y tradición de profunda falta de respeto por las mujeres,”
Antonia Lima Sousa, una procuradora del estado, dijo a CNN. “Junto a la prostitución viene el uso de las drogas,
especialmente el pegamento, que los niños aspiran para ayudarles a soportar su devastador trabajo e ignorar sus
angustias por el hambre.”
Ahora el juego del fútbol terminó y la vida volvió a lo normal, pero para muchas, la vida ha cambiado para siempre.
Sólo Dios sabe cuántos abortos se han ejecutado estas pocas semanas y meses pasados. ¡Cuántas inocentes vidas
han sido arruinadas para siempre! Es por eso que te invito a orar este mes por estas queridas mujeres y niñas.
¡Sabemos sin embargo, que el poder de Dios es más grande que los más grandes problemas del mundo! Lo he visto
actuar en áreas golpeadas por la pobreza en América del Sur. ¡Cuando las mujeres depositan sus vidas en las manos
de Jesús, Él repara sus sueños y corazones rotos para siempre! En el nombre de Jesús, oremos por sanidad, fuerza y
fe para estas queridas mujeres de modo que superen sus predicamentos de destrucción y desesperación.
Oremos por el seguimiento del trabajo hecho por muchos grupos cristianos durante la Copa del Mundo.
¡Solamente la Sociedad Bíblica del Brasil distribuyó alrededor de 4 millones de Biblias de bolsillo y 20.000 copias
del Evangelio de Juan en nueve diferentes idiomas! Ore también por los gobiernos en cada país sudamericano
para que provean cuidados de salud, educación y empleo para las mujeres. Último pero no menor, oremos por los
equipos de Proyecto Ana que alcanzan a través de los programas de radio y con sus manos en los ministerios en
todo este vasto continente.
¡Gracias! Sólo los Cielos revelarán los efectos de este “trabajo” que hacemos tan fervientemente sobre nuestras
rodillas. Puedan nuestras oraciones mover el brazo de Dios, trayendo sanidad emocional y espiritual a millones de
vidas de mujeres en América del Sur.
Creyendo contigo,
Marli Spieker
Fundadora-Directora Ministerio Global
Proyecto Ana
Extractos e informes de cartas
Desde Colombia:
“Mi nombre es Gladys, vivo en Colombia y puedo oír este bello programa en la mañana. Mis amigas me han
dicho que para ellas es un maravilloso programa también. Estos días estoy muy triste porque después de 41
años de matrimonio, nos estamos separando. Por favor ore por nosotros. Mi hijo y mi esposo están muy lejos
de Dios. Oro que un día, llegue a conocer a Jesús como Salvador. Me hace bien escuchar palabras de ánimo, de
fe y esperanza de la Biblia.”
Desde Uruguay:
“Sinceramente espero que el programa continúe. Tengo 93 años y no sé leer ni escribir (Mi hija me escribe las
cartas). A través de la radio, puedo aprender y entender la Palabra de Dios. Gracias por enseñarme y darme
buenos consejos. Aprecio lo que ustedes hacen, y quiero hacerles llegar mi apoyo a través de esta ofrenda
y continuaré haciéndolo. Les agradezco por enseñarme muchas cosas buenas. En particular, gracias por
enseñarme a conocer a Dios.”
Desde Paraguay:
“Se estima que como 300.000 están sin hogar después de las inundaciones. Les enseñamos costura, peluquería
y cocina a las mujeres que están temporalmente en los refugios. Estas mujeres también aprenden acerca de la
Palabra de Dios usando los guiones del programa Mujeres de Esperanza.”
Desde la prisión El Buen Pastor para mujeres- Asunción – Paraguay:
En Julio del 2013, 20 estudiantes graduadas después de completar el curso de cómo hacer cortinas, sábanas,
acolchados, manteles y bolsos. Todas las 20 estudiantes aceptaron a Cristo como su Salvador personal y han
aprendido de la Palabra de Dios. Lástima que no estamos más trabajando en la prisión.
“Doy gracias al Todopoderoso Dios y testifico de las maravillosas cosas que aprendí a través de Proyecto Ana
y de las hermanas que hacen los estudios de la Biblia. Gracias al apoyo que nos han dado hemos llegado a ser
mujeres de negocios pequeños. Agradecemos al Señor Jesucristo. Sin Dios y sin la ayuda de Proyecto Ana, nada
podríamos hacer. Siempre oramos por este ministerio.”
“Entré a la prisión a los 14 años. Como resultado de haber sido violada a los 9, llegué a ser una delincuente. Mi
propia madre me echó de la casa porque mi padrastro arruinó mi vida. Comencé a usar cocaína y fue dentro y
fuera de la cárcel. Ahora tengo 37 años y mis hijos se criaron sin mí. Por favor oren por mi familia y por mí.”
“Estuve en prisión tres veces por la misma razón. Pensé que ésta sería la última vez. Fue aquí que llegué a
conocer al Todo-poderoso Dios. Dios me sanó de muchas maneras. Tengo paz que no puede ser comprada
ni con un millón de dólares. He aprendido muchas cosas maravillosas. Le doy gracias a Dios por la hermana
Nayeli y por su paciencia con nosotras. No me arrepiento de haber estado presa aquí; más bien le doy gracias a
Dios.”
La Casa de Ana- Brasil en Luis Eduardo Magalhaes: enseñanza de punto-cruz, pintura en tela para 18
estudiantes. Los cursos de artesanías han conducido a buenas oportunidades para estudiantes porque muchas
nunca han tenido la oportunidad de producir algo que les diera un retorno monetario. “Fue grande hacer
dinero vendiendo la primera alfombra hecha por mí,” dijo Fabiana, de 10 años, Ella se esfuerza en producir
más.
Casa de Ana- Brasil en Araguaína. En el primer curso de Peluquería se graduaron 16 mujeres. Hemos
comenzado un segundo curso de peluquería. También hemos comenzado un curso de computación con 11
estudiantes.

