31 de Diciembre
31 diciembre 2014Viudas, esposas abandonadas y huérfanos
31 diciembre 2014Querida amiga:
“En el momento que mi esposo falleció, su familia me quitó mi hogar y todo lo que yo tenía. Yo me las ingenié para escapar antes que me quitaran mis hijos porque yo no soy más la “dueña” (tanto del hogar como de los hijos).” Eso es lo que una viuda africana me dijo. Desafortunadamente, ella no está sola. En muchas culturas las viudas sufren toda clase de indignidades- pérdida de hogar, violación o rapto, quemaduras, y abandono.
¡Dios ama a las viudas y a los huérfanos! Gracias por orar con nosotras este mes por los 200 millones de viudas de este mundo.
Guillermo Carey, un misionero inglés a la India del siglo 18, fue profundamente conmovido viendo a las viudas siendo arrojadas a las hogueras en los funerales de los esposos, con la esperanza de una mejor chance en la próxima vida. Carey comenzó un movimiento que con el correr del tiempo proscribió- esta terrible práctica – en 1834. Sin embargo la cultura habla más fuerte que la ley. Ciento ochenta años más tarde, las viudas en la India aún son consideradas una maldición que trae mala suerte. Excluidas, miles de ellas viven como mendigas, trabajando como esclavas, ignoradas. Varanasi es una ciudad en las orillas del Río Ganges que es un enorme sitio de cremación y una “ciudad de las viudas.” Se me dijo que ellas oran diariamente que la muerte venga velozmente.
Hace algunos meses, mi cuñada, Úrsula, perdió a su esposo de 4 décadas de matrimonio. El impacto repentino y el dolor fueron profundos; pero así es su fe. Ella cree en el Dios de quien la Biblia dice es “Padre de los huérfanos y esposo de las viudas.” Esa es la esperanza que compartimos. Ore por favor por gracia y sabiduría para el equipo de Proyecto Ana mientras consuelan a las viudas y por aquellas a quienes sus esposos abandonaron.
Lleva tiempo sentirte “normal otra vez” después de fallecido un esposo, dice Miriam Neff, otra viuda que está usando su dolor y pena para ayudar a otros. Ella escribe: “El guante del dolor es tan único como el dedo impreso dentro. No te compares a otros y sus oportunidades… El tiempo es sólo una herramienta. Recuerda que Dios es un especialista en otorgar gracia y misericordia y es el gran médico. Sanar es Su especialidad.”
Si eres una viuda, mi amiga, oro para que este ejercicio de orar por otros, comience un proceso sanador en tu vida. Puedas sentir la poderosa realidad que “Dios es nuestro amparo y fortaleza – una muy presente ayuda en tiempos de pruebas.”
Creyendo contigo,
Marli Spieker
Fundadora/Directora Ministerio Global
Proyecto Ana

