Mujeres en el sureste de África…
1 mayo 2016Querida intercesora:
Últimamente estuve pensando acerca de un par de preguntas: ¿Por qué oramos? ¿La oración es fácil para ti?
La oración no viene fácil y la idea de orar en voz alta puede causar temor a muchas de nosotras
Sin embargo, Dios es tan fiel al unir a las mujeres en tiempos de dificultad y necesidad a través de los grupos de oración de Proyecto Ana. Nuestros grupos de oración proveen un lugar seguro para que las participantes compartan sus luchas.
Una de las mujeres que asistió a las reuniones en África del Sur expresó su aprecio a Proyecto Ana en que la animaban a llegar al grupo de oración cada viernes para orar con las otras damas. Compartió que eso la ha ayudado en muchas esferas de su vida y que algunas de sus oraciones han sido respondidas.
Otro grupo de oración de Proyecto Ana en África del Sur ha estado pidiendo a Dios que ayude a una nueva creyente en el grupo. La señora S. agradece al Señor que ahora puede ver. Ella testificó que estaba cegada por los malos espíritus. Estuvo poniendo su confianza en sus ancestros. En su corazón quería servir a Dios, pero estaba tratando de servir a ambos, a Dios y a los ancestros. Las creyentes fueron a su casa y oraron por ella. ¡Alabado sea el Señor que ahora sirve al Dios viviente solamente!
Hoy estoy recordando que cuando miramos en la Biblia, encontramos muchos lugares que nos guían y nos animan a orar.
• Cuando tenemos temor, la oración nos ayuda a encontrar paz. “Por nada estéis afanosas; más bien presentad vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobre pasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:6-7) “Busqué al Señor y Él me oyó y de todos mis temores me libró.” (Salmo 34:4)
• Cuando estamos cansadas, la oración nos ayuda a descansar. “Venid a mí, todos los que estáis fatigados y cargados, y yo os haré descansar.” (Mateo 11:28)
• La oración nos recuerda que no estamos solas y Dios está cerca. “Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón; Él salvará a los contritos de espíritu. (Salmo 34:18)
• La oración abre nuestros ojos a las naciones. “Alégrese y gócense las naciones, porque tú juzgarás a los pueblos con equidad y guiarás a las naciones de la tierra. ¡Los pueblos te alaben oh Dios! ¡Todos los pueblos te alaben! (Salmo 67: 4-5)
Únete este mes a nosotras mientras oramos por nuestras hermanas en el Sureste de África. “¡Alégrense los cielos y gócese la tierra! Que digan entre las naciones: El Señor reina! (1ª. Crónicas 16:31)
Peggy Banks
Directora Ministerio Global
Proyecto Ana

