Dios haciendo maravillas

¡Dios, te alabamos porque Tú eres bueno!
10 agosto 2020
Senderos espirituales
10 agosto 2020

Escribe: Philile Bhengu, coordinadora sur y este de África regional

 

Hemos visto a Dios haciendo maravillas y respondiendo nuestras oraciones. Algunas de nuestras súplicas y peticiones parecen muy urgentes, pero Aquel que nunca duerme nos cuida de día y de noche y fielmente pone atención a nuestro llanto. No es ningún esfuerzo alabar al Señor cuando pensamos acerca de lo que Él ha hecho por nosotros. ¡Aunque tuviéramos 10.000 lenguas para agradecerle, sus hazañas están más allá de nuestra imaginación! Si tratamos de resolverlo, fallamos en comprender los caminos de Dios. Dar gracias a Dios nos refresca sin importar lo que estemos enfrentando en nuestras vidas; experimentamos su bondad.

Es fácil para nosotros agradecerle a Dios cuando las cosas van bien, pero he aprendido a admirarlo durante los tiempos difíciles. Los desafíos me han ayudado a poner toda mi confianza en Él, el Autor y Consumador de nuestra fe. Después de cada prueba que he encontrado, descubro nuevas maneras de servirlo. Una de las maneras en que le sirvo es como líder en la adoración. La gente de África, especialmente las mujeres, saben cómo rendir su gratitud a Dios. Puedes escuchar la respuesta de sus corazones por la manera de cantar. Las mujeres pueden escribir nuevas canciones basadas en las situaciones que experimentaron; cantan victoriosamente sin preocuparse por lo que traerá el mañana. ¿No es emocionante escuchar eso?

Aun cuando nuestro trasfondo es muy desafiante, hemos aprendido a ofrecer agradecimiento a nuestro Creador, Todopoderoso Dios. Debido a que fuimos bien criadas, aprendimos cómo mostrar respeto hacia otros. De hecho, algunas de nosotras imprudentemente continuamos mostrando respeto y deferencia a otros aun cuando ellos han abusado de nosotras. Algunas mujeres hoy son muy valientes al compartir sus historias, pero hubo un tiempo cuando muchas no tenían esa confianza. En RTM Mujeres de Esperanza llegamos a las mujeres para enseñarles su identidad en Cristo.

Como joven viuda, mi madre crió a todos sus hijos sola. Ahora hemos crecido y servimos al Señor. Mi familia está planificando una celebración para expresar nuestro agradecimiento a Dios por mi madre que cumplirá 61 este año. Hemos aprendido de ella que nada es imposible para Él y estamos agradecidos a Dios por eso.

De acuerdo al Salmo 150:6, “todo lo que respira alabe su Santo Nombre”. No hay excusa o razón para no conocer y honrar las bondades del Señor para todas nosotras. Él es la razón para respirar. Todo llegó a existir gracias a Él, todo depende solamente de Él, quien creó cada cosa para dominarlo todo. Toda la humanidad está en un vacío buscando servir o adorar a algo. En África nosotras creamos conciencia en las mujeres de modo que puedan aprender maneras de dar alabanzas a nuestro Padre. Todo lo que necesitamos es continuar dando alabanzas a Dios porque es el Único que nos ama incondicionalmente.

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