Para los tristes y solos

«Navidad al estilo de 1ª Corintios 13»
19 diciembre 2006
Celebrando una Navidad diferente
19 diciembre 2006

Sabemos que para muchos, no sólo la Navidad, sino toda su vida es de tristeza y depresión. Cuánto nos gustaría llevarles buenas noticias cuando están rodeados de tantas malas.
El corazón de la navidad son “las buenas nuevas de gran gozo” dichas por el ángel en la Biblia en Lucas 2: “Porque en la ciudad de David ha nacido un Salvador que es Cristo, el Señor”. La navidad es tan anhelada porque recuerda el nacimiento de un Salvador.

No cualquier Salvador. Un Salvador que era el tan esperado Mesías y Salvador, quién es el Señor, ¡Dios mismo!
Dios ha visitado a su pueblo para salvarlo. Es Emmanuel (Dios con nosotros).
Así es; Jesús ha nacido para salvar a la gente. ¿Pero de qué? Muchas personas piensan hoy día que necesitan ser salvas de la opresión política, de la mala economía, de la desigualdad social.
Así que muchos hoy se sienten víctimas de cientos de cosas, pero no de una cosa que verdaderamente hace víctima a la humanidad=el pecado. Mateo 1:21 dice “Y llamarás su nombre Jesús, porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados”. Jesús nació para salvarte de tus pecados y de los míos para que no fuéremos condenadas al infierno. Y Él lo cumplió, 33 años después de haber nacido, muriendo en la cruz y cargando nuestros pecados.

La Navidad es verdaderamente buenas noticias para aquellos que conocen demasiado bien la aplastante carga de su pecaminosidad.
Es un gran gozo para quienes se sienten indignos del amor de Dios y luchan con la culpa.
En un sentido la Navidad es sólo para tales personas porque para ellos es una celebración del completo perdón de Dios y Su amor incondicional a través del Salvador Cristo Jesús.

“No temas” dijo el ángel a Zacarías. “No temas” dijo el ángel a María. “No temas” le dijo a José y “no teman” dijo el ángel a los pastores.
¿Notas el patrón que se repite aquí?
El temor es algo que estas personas experimentaron cuando estuvieron en la presencia de lo Santo.
¿Qué acerca de nosotras? Más a menudo nos atemorizamos de las cosas de este mundo antes que de lo espiritual.
Temor al fracaso, temor al rechazo y la soledad.
Temor de las dificultades económicas, temor del destino de nuestros seres queridos. Temor de la enfermedad o de la muerte. Temor del futuro.

Si estás luchando con el temor en este tiempo entonces presta atención a las palabras del ángel.
“No temas” Dios te dice a través de él.
Cristo ha nacido, así que…”librados de nuestros enemigos, sin temor le serviremos. En santidad y en justicia delante de Él, todos nuestros días” (Lucas 1:74-75). Si te has arrepentido de todos tus pecados debes saber que Cristo te ha reconciliado con Dios. Él está de tu lado, y si Cristo está de tu lado, ¿quién podrá estar en contra tuyo? El Señor te defiende.
Dios nunca prometió quitarte todos los sufrimientos y presiones. De hecho, de acuerdo a lo que dice la Biblia son una parte normal de la vida cristiana.
Pero Dios ha prometido a través de Jesús darnos lo que necesitamos en cada situación para suplirnos con Su fuerza, Su paz y Su provisión. Él te proveerá como siempre lo hace.
Y para aquellos que se sientan tristes en Navidad en vez de resentirnos con ellos por echarnos a perder nuestro “humor festivo”, necesitamos más bien orar por ellos y ayudarles como podamos. La mayoría de las personas se deprimen durante las fiestas porque enfocan su atención en lo que no tienen, en lo que les falta.
Cuando comparan la fría realidad con la Navidad ideal que se han formado en sus mentes, les invade la tristeza.

Pocas de nosotras tenemos una navidad perfecta en el sentido de que todo esté correcto. Alguien a quien amamos puede ser que no esté allí. Cosas como buena salud, buen trabajo, suficiente dinero, que quisiéramos tener puede ser que nos falte.
Pérdidas y faltas de ese tipo son realmente difíciles de llevar.
La clave está en seguir el ejemplo de Jesús mismo y enfocarnos en otros. No mires quien o qué te falta. Pon tu atención más bien en las necesidades de los otros y esfuérzate por amarles.
Toma la iniciativa, así como Jesucristo la tomó para ayudarnos y salvarnos. Ilumina la Navidad de alguien invitándole a cenar, escribiéndole una nota personal, haciéndole una llamada telefónica para conversar, regalándole un turrón, una comida o algún otro regalito si puedes.
Usa tu imaginación. Haz algo de esto por otro y experimenta si mucha de tu tristeza se ha desvanecido. De seguro sentirás placer y alegría de haber sacado la tristeza de otros.

Si aún nunca lo has experimentado recibe a Jesús en tu vida como tu Salvador y Señor.

1 Comment

  1. mi pregunta es esta, como puedo olvidarme o pasar por alto que mi marido este viviendo con otra mujer que tiene 4 ninos chiquitos y que no me invada la tristeza. Nosotros estamos en proceso de divorcio, y tuvimos 4 hijos la pequena tiene 20; estuvimos casados y juntos por 28 anos. Por favor ayudame, pues lloro mucho y no puedo evitarlo. Le pido a Nuestro Senor que me de fureza, para poder dejarlo ir y olvidarme de esta pesadilla.

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