Ser agradecida

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26 diciembre 2006
El gozo de recibir
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Cuanto más mayores nos ponemos más rápido pasan los días y llegamos a otro fin de año. 365 días se han ido, y 365 días más nos esperan por delante para vivirlos de la mejor manera posible. Cada nuevo día llega con nuevas oportunidades, desafíos, y muchas elecciones. La vida es un maravilloso regalo. Dios nos ha dado personas a quienes amar y muchas cosas a nuestro alrededor para disfrutar.

Aún si estás enferma o sufriendo de abuso o atravesando circunstancias deprimentes…Espero que encuentres gran consuelo en el hecho que hay un Dios que te ama.
Él prometió en Su Palabra estar “cerca de los quebrantados de corazón y salvar a los contritos de espíritu” (Salmo 34:18). Ese es el Dios que tenemos, siempre amándonos, cualquiera sea la situación.
Por eso hoy queremos hablar acerca de un don especial “El agradecimiento”. Un regalo que podemos darnos a nosotras mismas.

Hay veces que la vida se presenta tan llena de dolor que es difícil ser agradecida.

Quiero contarte acerca de una preciosa mujer que vivió 92 años. Estoy hablando de la suegra de mi amiga Marli a quien ella amaba de un modo especial. Marli me dijo “Mi suegra siempre ha sido de tanta inspiración para mi, no sólo por el hijo que ella crió, quien es mi querido esposo, sino también porque ella tuvo una fuerza y un coraje maravilloso que ha mostrado a través de su dura existencia como viuda con tres hijos. Siempre la oí decir “Hijos, sean agradecidos”. En sus últimos años perdió la capacidad para caminar y cuidarse a si misma. Pero su mente estuvo clara y su actitud frente a los desafíos de la vida no cambiaron.

Qué hace que una mujer de 92 años, en silla de ruedas y débil mantenga una actitud así. Yo lo sé muy bien, ¡fue su fe en Dios! Siendo muy jovencita aceptó el amor y la misericordia de Dios para su vida. Reconoció que era pecadora y necesitaba del perdón de Dios. Creyó que Jesucristo vino a morir por ella en una cruz de modo que ella pudiera ser perdonada de sus pecados. Ella aceptó a Jesús como su Salvador y Señor para toda su vida.
Esto no la libró de muchas circunstancias difíciles en la vida. Pasó los horrores de la guerra, perdió a su esposo siendo muy joven y vivió como una refugiada por varios meses con cuatro pequeños niños. Sufrió la pérdida de dos de sus hijitos y experimentó el hambre y muchas enfermedades. Sin embargo, en todas estas pruebas nunca se rindió. Oraba y lloraba delante de Dios pidiendo ayuda. Creyó en las promesas de Dios en la Biblia como reales y personales. Tenía un maravilloso testimonio para contar acerca de la fidelidad de Dios.

Como ves, cuando Dios está con nosotros y confiamos en su Palabra que nos dice que “todas las cosas obran para bien a los que le aman” (Romanos 8:28).
Cuando creemos y hacemos lo que Dios nos pide por ejemplo estar agradecidos en todo, algo sucede en nuestros corazones.
En vez de volvernos más amargadas cuando las cosas se ponen difíciles, llegamos a ser mejores porque aprendemos cómo confiar en Dios. En lugar de irritarnos cuando la gente nos desilusiona, llegamos a ser más dulces porque aprendemos a perdonar a nuestros enemigos y amarles con el amor de Dios. ¡Qué difícil es todo esto!

Perdonar a alguien que abusó de ti, que lastimó a tus hijos es duro…muy duro…pero es lo que aprendió esta abuelita con 92 años a través de toda su difícil vida. Ella no podía perdonar pero Dios si podía a través de ella. ¡Ella, muchas veces debió orar pidiéndole fuerzas a Dios para hacer lo correcto y lo hizo! Ese es el Dios en quién creemos. Nunca nos pide que hagamos algo sin darnos la fuerza y la capacidad para hacerlo.
Cuando le damos nuestros corazones a Dios a pesar de nuestras penas y circunstancias difíciles, Él mismo nos fortalece y nos anima.

La Biblia nos dice: (Filipenses 4: 6-7) “Regocíjense en el Señor siempre. No se preocupen por nada, sino oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y agradézcanle por todo lo que ha hecho. Si hacen esto, experimentarán la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento de la mente humana. Su paz guardará sus corazones y sus mentes mientras vivan en Cristo Jesús”.

Una cosa es segura. Tú y yo no estamos aquí por accidente. Dios nos ha creado con el propósito que vivamos nuestras vidas con Él y para Él. Este mundo es un lugar donde el enemigo de Dios, Satanás gobierna. Esa es la razón porque hay tanto pecado y tanto sufrimiento. La Biblia dice que Satanás es el príncipe de este mundo. Pero Dios no nos ha abandonado. La Biblia dice: “De tal manera amó Dios al mundo que dio a su Único Hijo, para que todo aquel que en Él crea no se pierda más tenga vida eterna” (Juan 3:16). Cuando creemos en Jesús, el Hijo de Dios como nuestro Salvador, quién dio su vida por nosotros en la cruz; cuando le agradecemos por redimirnos del poder de Satanás, somos libres y recibimos la vida eterna. El regalo de la vida eterna sobrepasa todo el mal y el sufrimiento de esta vida.

Además Jesucristo prometió estar con nosotras. Depende de nosotras invitarlo por medio de la oración para que llene nuestra mente y nuestro corazón con la paz y la fortaleza que necesitamos cada día.

Por eso al comienzo dijimos que el agradecimiento es un regalo que nos podemos hacer a nosotras mismas.
Con esta actitud podemos llegar a ser mujeres que inspiramos a aquellos que tenemos cerca nuestro.
Siendo así enseñamos a nuestros hijos y nietos a ser agradecidos.
Si ahora miras tu vida para atrás y notas que no fuiste una mujer agradecida, tienes delante de ti los días de vida que Dios quiera darte para lograr serlo.
Pídele a Jesucristo que entre a vivir contigo, en tu corazón y en tu alma; que sea tu Salvador y Señor.
Confiésale tus amarguras y mal carácter y pídele fuerzas para ser agradecida.

Repite conmigo estas palabras de la Biblia en Romanos 8: 32-37:

“Si Dios es por nosotros ¿quién contra nosotros?
El que no escatimó ni a su propio hijo sino que lo entregó por todos nosotros…también nos dará todas las cosas. Nada nos podrá separar del amor de Dios… ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni el presente ni el futuro, ni ningún poder, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada, nos separará del amor de Dios en Cristo Jesús.”

Cuando nuestro corazón pertenece a Dios esto es lo que experimentamos, la absoluta confianza que nada de lo que ocurra estará fuera de Su control. Nada podrá separarnos de su amor.
¡Así que seamos agradecidos!

1 Comment

  1. TRINY MARTINEZ J dice:

    Dios les bendiga . en verdad que puedo experomentar el gran amor de Dios por mi el me a salvado y a estado conmigo en mis peores situaciones estube al borde de la muerte por un asalto en mi casa y ude ver su mano poderosa cubrir mi cabeza ya que me atacaron con un martillo , sufri golpes y fractura de nariz pero clame a el y me dio vida y solo el tiene el control de todo y sabe el porque de las cosas que nos suceden. mi corazon es de Cristo y el me esta preperando para su obra por que el tiene cuidado de mi y se que nada me apartara del amor de Cristo . amen y gracias por estas publicaciones

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