Aumento del turismo sexual de menores en Kenia

Editorial Enero 2007
2 enero 2007
«Un nuevo corazón»
8 enero 2007

La explotación sexual de los niños en Kenia ha alcanzado niveles demasiado elevados, según declara UNICEF en un nuevo informe presentado en la capital keniata, Nairobi. En algunos distritos, hasta el 30% de las chicas jóvenes estaban involucradas en el comercio sexual, comercio que acompaña especialmente a la industria turística. Aunque los keniatas siguen siendo el principal grupo de clientes.

Un estudio de UNICEF y del gobierno de Kenia descubrió que al menos 15.000 chicas en cuatro distritos de la costa keniata – Mombasa, Kilifi, Malindi y Kwale – estaban involucradas en regulares intercambios comerciales sexuales.

«Estas chicas, de 12 a 18 años, representan el 30% del total de la población de chicas de estos distritos en este grupo de edad», comenta UNICEF. «Un número adicional de 3.000 chicos y chicas están involucrados en dicho comercio a tiempo completo. A algunos de ellos se les paga para que realicen los actos más anormales y horribles».

Según UNICEF, al menos el 45% de las chicas de la encuesta empieza a comerciar con su cuerpo por efectivo, bienes o favores con tan sólo 12 ó 13 años. Más del 10% de las chicas involucradas en la prostitución empezaron a realizar este tipo de transacción cuando tenían menos de 12 años.

Según el informe, mientas muchos menores se ven obligados a realizar estas actividades por la pobreza, el alto nivel de aceptación del trabajo sexual de niños en un grupo significativo relacionado con el turismo y el comercio en la playa hace que sea relativamente fácil para los niños el prostituirse de manera ocasional para conseguir algo de dinero extra.

El vicepresidente de Kenia, Moody Awori, quien presentó el informe, declaró que la explotación sexual de menores en el país era una «realidad conmocionadora» y «un vicio que sigue creciendo a una magnitud horripilante, particularmente alrededor de la región costera».

El estudio muestra que los keniatas son los peores culpables en la explotación sexual de menores, representando un 38% de los clientes. «Entre los turistas, los italianos, los alemanes y los suizos se sitúan como los clientes más comunes de este tipo de prostitución con un 18, 14 y 12% respectivamente. Los ugandeses y los tanzanos se sitúan en quinto y sexto lugar en el grupo de clientes, mientras que los británicos y los saudíes están en el séptimo y octavo lugar».

El vicepresidnte declara que el gobierno está dando los pasos conducentes a la promoción del turismo responsable: «Para combatir la explotación de los niños keniatas por parte de los turistas, el gobierno necesita que todos los extranjeros declaren su dirección residencial en Kenia antes de permitirles su entrada en el país, lo cual nos permite controlar las actividades de los extranjeros. Trabajaremos también con otros gobiernos para instarles a cooperar en la promoción del turismo responsable».

El representante de UNICEF en Kenia, Heimo Laakkonen, opina que «los turistas y los keniatas que abusan de los menores deben de ser arrestados, juzgados y castigados. Los menores que son explotados por sexo son las víctimas, están siendo abusados».

Laakkonen declaró que es necesario desarrollar programas destinados a promover el turismo responsable y ampliar la aplicación del código de conducta, que obligue a los hoteleros y a su personal a informar de los abusos y los supuestos de los niños en sus establecimientos.

«Los turistas tienen que ser conscientes, desde su origen, de que Kenia no es un destino sexual para los explotadores de menores», declaró. Laakkonen añadió que los descubrimientos del estudio eran parte de una amplia campaña gubernamental, de UNICEF, de la sociedad civil, las organizaciones religiosas y el sector privado en Kenia para detener la violencia contra los niños. La explotación sexual de los niños es un acto criminal bajo el código penal keniata, pero el estudio mostró un nivel extremadamente alto de aceptación del comercio sexual infantil.

La explotación sexual de los niños no está limitada a las áreas costeras o a los turistas, sino que se extiende por toda Kenia. Uno de cada 10 niños involucrados en el comercio sexual es iniciado en el mismo antes de alcanzar la pubertad, declara el informe. «Esto refleja un fallo en las autoridades a la hora de proporcionar protección a los niños y perseguir a los responsables de promover y aprovecharse del abuso de los niños», añade el informe.

El informe recomienda que el gobierno keniata, la sociedad civil, la industria turística, y el sector privado se unan de manera urgente para prevenir y acabar con la explotación sexual de los menores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.