Editorial Octubre 2008

Querida amiga de oración:
El otro día me tocó sentarme junto a una adolescente para orar usando la guía de oración del Proyecto Ana. Oró por otras jovencitas que como ella está luchando para encontrar su camino en la vida, enfrentando situaciones semejantes y otras dificultades. Luché con las lágrimas mientras le escuchaba rogarle a Dios por las niñas y adolescentes atrapadas en la esclavitud sexual. Ella quiere dedicar su vida para trabajar como misionera libertando a estas niñas.

Y está haciendo lo que puede ahora mismo. Para su fiesta de cumpleaños de 16, en vez de regalos, pidió a sus amigos que donen el dinero a una organización cristiana que se ocupa de liberar y ayudar a esas niñas esclavas. ¡Tan joven y tan sabia! Ella comprendió que la oración y la acción deben ir de la mano; que la oración nos capacita para llegar a ser defensoras ante Dios de estos tan vulnerables miembros de nuestra sociedad.
Los intercesores de Proyecto Ana en 104 países rogamos por la causa de estas queridas mujeres y niñas, porque estamos convencidas que hay esperanza eterna para cualquiera que cree en Él. Por gracia, y a través de la fe, el destino eterno de las mujeres puede ser cambiado aún si sus circunstancias no lo fueran. ¡Qué privilegio maravilloso ser socios de Dios orando por las mujeres alrededor del mundo!
Estoy convencida que el impacto eterno de Proyecto Ana por el Reino de Dios puede continuar si tan solamente continuamos creyendo y confiando exclusivamente en Él. Proyecto Ana necesita incrementar su “mega poder” de oración- intercesores más compasivos buscando maneras creativas de apoyar este ministerio para cumplir su mandato- tal como mi amiga adolescente de oración. Por favor ayúdanos a compartir la guía de oración de Proyecto Ana (está traducida en 35 idiomas) con tus amigos e iglesia. Hazles saber de esta gran oportunidad de buscar justicia bíblica a través de la oración. Anímales a dar tan sólo un minuto durante el tiempo de oración y en forma privada usa diariamente la guía de oración de Proyecto Ana.
A menudo pienso que no tienes la oportunidad de ver de primera mano cómo Dios está obrando alrededor del mundo como lo veo yo. Sin embargo, tu fidelidad y obediencia en orar y dar capacita a Proyecto Ana a compartir la Palabra de Dios a través de los programas Mujeres de Esperanza en 46 idiomas! (Hay 15 idiomas más en desarrollo). ¡Maravilloso! Gracias por cada minuto que inviertes en este ministerio. Tu compañerismo de intercesión fortalece mi fe que “Cuando nosotros obramos, nosotros obramos – Cuando nosotros oramos Dios obra!” ¡Y Él está obrando!

En Su amor,

Marli Spieker
Fundadora, Directora Ministerio Global
Proyecto Ana

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