El suicidio

Comenzaré contando una triste historia acerca de un amigo que se sintió tan mal que se quitó la vida. Para mi fue algo terrible que sucediera. Se trataba de un vecino que muchos conocíamos, por tanto fuimos muchas las personas afectadas por este desgraciado incidente. Nos golpeó fuerte este suceso porque sentíamos como que le habíamos fallado de alguna manera. No lo entendimos…no lo ayudamos cuando necesitó apoyo. ¿Podríamos haber hecho algo para que esto no sucediera? Una y otra vez nos preguntábamos lo mismo.

Mi vecino acababa de jubilarse y no tenía nada que hacer durante casi todo el día. Había pedido un préstamo de una suma grande de dinero y se preguntaba cómo podría devolverlo. Eso lo preocupaba mucho. De pronto podría tener alguna otra razón que le preocupaba. Vivía sólo…sus hijos habían dejado el hogar hacía años. ¿Pero porqué pensó que debía quitarse la vida? ¿No podría haber hablado con alguien acerca de eso y pedir ayuda? ¿Por qué no buscó ayuda?

Andrea: ¡Qué historia, Mercedes, realmente trágica! Pero …sabes, es común querer quitarse la vida. Todas enfrentamos situaciones difíciles en algún momento de nuestras vidas. Por ejemplo – entre las jóvenes puede ser la pérdida de un examen, no se ha podido casar con quien tenía la ilusión de hacerlo. La pérdida de un negocio importante o una suma de dinero. Si pensamos en los que viven en el campo podría ser la muerte del ganado por alguna peste o la destrucción de las cosechas por lluvias e inundaciones o por la falta de lluvias. La quiebra de un banco y la pérdida de ahorros de toda una vida. El diagnóstico médico declarándonos una enfermedad cruel…Un divorcio o la muerte de un ser querido. Soledad, depresión,… Como puedes ver, tantas y diferentes situaciones que causan profundos dolores, a veces insoportables.

Las estadísticas nos muestran que hay muchos que no han podido o no han tenido la capacidad de sobreponerse a situaciones como las mencionadas.

Especialistas en la salud opinan que las personas llegan a ellos cuando el dolor o la pena en sus vidas son demasiado grandes para  enfrentar por sí mismos. No significa que estén locos o débiles porque sienten como que sus vidas se terminan. Sólo piensan y sienten que eso es demasiado para ellos, lo cual no significa que ya se quieran morir sino que es más de lo que pueden resolver en ese momento.

Simplemente son personas que nos están diciendo que necesitan de nuestra ayuda, de nuestro apoyo; que le tendamos una mano para salir del pozo en el cual han caído lo cual no significa que estén enfermos.

Este es un tema importante de resaltar: Todos somos diferentes y nuestra capacidad de luchar con cosas dolorosas en nuestras vidas también es diferente. Para algunas de nosotras  una situación puede ser simple y la vemos así; cuando para otras eso mismo es todo un mundo de problemas y les complica la vida y las hace sentirse muy mal. Se deprimen, se bajonean y no ven la salida.

Así que, si tengo una situación dolorosa y veo que no tengo la capacidad de resolver…y siento que la única salida es quitarme la vida, ¿qué podría hacer entonces?

¿Cómo hacer que la aflicción se me vaya?

Esa es una buena pregunta y la respuesta es importante- sin embargo es simple…La mejor cosa que pudieras hacer es hablar con alguien- Un médico, un amigo- una persona o consejero de la iglesia. Si esa persona no te pudiera ayudar al menos te acompañaría a alguien más que sí podría ayudarte. Lo importante es no cargar solo o sola un problema.

Qué signos de advertencia podríamos ver que nos ayuden a detectar que esa persona está frente a un momento crucial. Mencionemos algunos de ellos:

= A veces la persona se pone muy depresiva, llora mucho o habla acerca del final de su vida.

= A veces está muy triste por días, semanas y aún meses.

= Puede tener sentimientos de fracaso personal.

Puede ser que esté muy quieta, mostrando falta de interés en todo o queriendo estar sola.

= Si una persona ya ha tratado de quitarse la vida, podría intentarlo otra vez

Pero puede suceder que alguna vez no aparezcan signos y llega a ser un gran shock para la familia. Ellos no tenían ni la más mínima idea de que eso podría suceder. Es importante que la familia no se sienta culpable porque no había señales de ese mal para ser atendido a tiempo.

En estos casos podemos hacer unas pocas cosas para ayudar:

= Diles que entiendes que su dolor es real.

= Permíteles saber que no tienes todas las respuestas- pero estás allí para mostrarles cariño y comprensión.

=Trata de entender lo que están sintiendo. Pregúntales cómo podrías ayudarles.

= Acompáñales a ver un médico, un consejero, un psicólogo cristiano.

Una persona que está pensando de veras en el suicidio a menudo siente que nadie le entiende o se interesa en él o ella. Por tanto es necesario hablarle honestamente y preguntarle qué planea hacer. Diciéndote lo que piensa hacer puede traerle un gran alivio a esa persona. Puede sentir como que al fin alguien le escuchó claramente. Quizás te parezca difícil de creer pero es la verdad.

Si una amiga o amigo te dice que su plan es suicidarse…trata de indagar cuán serio es lo que dice. Reúne toda la información que puedas. Si está pensando en usar un arma o pastillas trata de descubrir dónde las tiene en ese mismo momento…intenta de encontrar la manera que te las dé y guárdalas lejos de su alcance

Deberás pedir ayuda a alguien, amigo o familiar y que se contacten con la policía.

Mientras tanto no dejes sola a la persona, es importante consolarle y mantenerla ocupada o haciendo algo hasta que llegue la ayuda. Por lo general una persona no comete suicidio si hay alguien presente a su lado. Permanece con él o ella hasta que se duerma o se calme.

Lo importante es saber si las personas afectadas con este mal pueden recuperarse. ¿Hay esperanza para ellos? Seguramente te preguntarás ahora.

Podemos decir que ¡gracias a Dios ¡ eso se puede lograr. Personas con sentimientos suicidas pueden ciertamente volver a gozar de la vida.

¿Eres de las personas que creen que no hay una salida a tu problema? Queremos decirte que sí, que la hay. Que te des tiempo para buscar un camino, una salida, una solución.

La vida siempre cambia, y tiempos mejores a los presentes pueden volver…

No decidas dañarte por un problema que pasará. Es interesante cómo se habren caminos nuevos donde uno ni lo pensaba. Busca hablar con alguien de tu confianza y cuéntale cómo te sientes para que te ayude a pensar y resolver la situación que enfrentas.

Eso es muy importante…no luches con tus sentimientos en forma aislada. Sólo hablando acerca de eso te dará un gran sentido de alivio, te ayudará a enfrentar la situación. Tu familia y amigos correrán para ayudarte si ven que te hundes o tienes un accidente, por tanto hazles saber de tus sentimientos si estás en peligro de suicidio.

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